Martín Guzmán pretende instalar un tributo global de hasta el 25% para las empresas multinacionales. El ministro de Economía presentará su propuesta ante la OCDE y en la próxima cumbre del G20. La posición Argentina y los pormenores de una propuesta osada que ya genera fuertes repercusiones.
El ministro de Economía, Martín Guzmán, participó en un seminario organizado por el G24, en el marco de un foro de naciones emergentes integrado por China, Brasil, Colombia, México, India, Sudáfrica y Nigeria, entre otros; y la Comisión Independiente para la Reforma de la Fiscalidad Corporativa Internacional (ICRICT). El evento tuvo como escenario el debate por el nuevo impuesto global en el que avanzó recientemente el G7, que agrupa a Estados Unidos, Canadá, Alemania, Japón, Francia, Italia y Reino Unido.
Se trata de un tema que se viene imponiendo en la agenda del G20, en un intento por paliar las desigualdades y asimetrías entre los países avanzados y el resto que dejó al descubierto la pandemia. El objetivo de las reuniones apunta a debatir sobre la necesidad de alcanzar un impuesto global que sea justo “para el mundo”.
En esta línea, la postura de Guzmán parece ser clara y tajante: apoyo total a la medida y propuesta de una alícuota superior a la tasa original de 15%. Según lo planteado por el ministro, el gravamen debería ser ampliado hasta un 25%, para lograr una recaudación considerable en economías de ingreso medio como la Argentina.
Si bien un cambio de esta naturaleza podría implicar ingresos fiscales extra por US$150.000 millones para países de todo el mundo, el eje de la cuestión radica en cómo aplicar tributos a empresas multinacionales que ofrecen sus servicios en distintas áreas sin tener domicilio fiscal en las respectivas naciones, como Google o Facebook.
El grupo de trabajo que acompaña a Guzmán participa por dos vías en esta discusión global: como miembro del G20 y a través de las comisiones creadas por la OCDE, con sesión programada para finales de esta semana.
Cabe destacar que en los próximos días, el titular del Palacio de Hacienda viajará a Italia, más precisamente a Venecia, donde del 9 al 10 de julio participará de una reunión con ministros y presidentes de los Bancos Centrales del G20. Allí también se dará cita con la titular del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, en miras a negociar un acuerdo de facilidades extendidas.
1) “Los asuntos que se discuten quedan cortos cuando el mundo necesita soluciones para enfrentar los desafíos que supuso la pandemia. La inequidad es un problema masivo al que tenemos que combatir. Cobrar impuestos a las corporaciones multinacionales es una obligación para resolver uno de los aspectos más tóxicos de la globalización”.
2) "En los últimos quince años se evidenció un gran deterioro en las condiciones de vida de buena parte de la población mundial, provocando serias consecuencias en la salud del medio ambiente. Es histórico lo que se está discutiendo, aunque el camino que queda por delante es largo. Tenemos que establecer reglas claras para enfrentar el panorama”.
3) "Existe un riesgo de que la inequidad aumente en relación a la distribución de los beneficios. En base a ello, el porcentaje del 15% es muy bajo, debido a que si no se modifica, podría significar un peligro sustancial para los países en vías de desarrollo y bajos ingresos como la Argentina, que constantemente requieren fondos para financiar sus objetivos económicos y sociales".
4) “La acción requiere de un acuerdo político que tenga como propósito combatir el lobby que se hace presente en estos debates. El mundo necesita ir más rápido en esa senda, con principios que refuercen la posibilidad de conseguir algo entre el 21%, es decir muy bueno; y el 25, que sería todavía mejor”.
5) “Estos problemas profundizan la desigualdad, dificultando la búsqueda de soluciones para la macroeconomía y el manejo de crisis. Tenemos sistemas de patentamiento y marcas que impiden maximizar los beneficios del uso de la tecnología, generando importantes consecuencias sobre el medio ambiente".
6) "El impuesto global permitiría resolver el problema de la elusión impositiva de las multinacionales, contribuyendo a reducir las desigualdades y asimetrías entre los países avanzados y el resto. Si se logra un compromiso multilateral, será imperativo para la Argentina encontrar una forma razonable de considerar la aplicación de medidas tributarias unilaterales”.