El Gobierno argentino está cada vez más cerca de alcanzar un memorándum de entendimiento comercial porcino con China. Los detalles de la millonaria inversión del gigante asiático en la Argentina que busca desarrollar la actividad local.
Según confirmaron fuentes diplomáticas, el embajador argentino, Sabino Vaca Narvaja, trabaja a destajo para concretar la firma del "acuerdo porcino" en septiembre próximo. Para esto, la mesa interministerial (Agricultura, Producción, Cancillería y Medio Ambiente) viene diseñando codo a codo con las contrapartes chinas el borrador del memorándum que ya recibió el visto bueno del país asiático.
Entre otras cuestiones, el documento detalla la competitividad y potencial de la producción de carne porcina local. Según lo especificado en el escrito, las inversiones en juego superarían los US$3.700 millones destinados a la instalación de 25 granjas para 12.500 cerdos en zonas extrapampeanas.
El objetivo de Argentina es producir y exportar 900.000 toneladas de carne al año a Beijing y otros países de Asia. En este sentido, los cálculos proyectan ingresos por exportaciones de US$2.500 y la creación de 9.500 empleos directos, dando prioridad a pequeños y medianos productores. En este punto el Ministerio de Producción se encuentra negociando con los Bancos Argentinos (BICE y Nación) y los de China (ICBC y CDB) para el lanzamiento de una línea de créditos flexibles para el sector.
Con esta acción el Gobierno busca duplicar el número de 350.000 cerdos, impulsando la producción de 700.000 toneladas anuales en lo inmediato y ampliando en 300.000 cabezas la cantidad de madres porcinas.
Por su parte, las autoridades argentinas destacan el modelo de negocios propuesto basado en una producción intensiva e integrada donde cada unidad productiva pueda desarrollar desde el procesamiento de granos para alimentación animal hasta la cría, faena y envasado de la carne para la exportación. De esta manera, el acuerdo también contempla beneficios para los productores agrícolas de aquellas provincias alejadas de las terminales portuarias.
El documento también deja en claro los términos de aceptación de Argentina, con especial énfasis en la cuestión ambiental. En esta línea, el entendimiento entre ambas naciones contará con cláusulas estrictas referidas al bienestar animal, la sanidad y al tratado de efluentes, entre otras cuestiones
Desde la administración de Alberto Fernández se muestran optimistas y esperan que, más allá del acuerdo porcino, la potencia asiática atraiga más inversiones al sector agroindustrial local.