Por Brenda Lucente
Darío José Dellatorre (37) se define a sí mismo como un “exitoso empresario del arte”. Con el ánimo y la creatividad que lo caracteriza, habló en exclusiva con Agroempresario.com sobre su emprendimiento de figuras en madera “Wood Look”, que nació y se potenció en el último año a través de las redes sociales.
- ¿Cómo inició tu pasión por el arte?
Desde chico me gustó todo lo relacionado con lo artístico. Empecé dibujando y después me pegó fuerte la escultura. Hacía unas figuras “monstruosas” y otros artículos que no se parecen en nada a los que diseño hoy.
- ¿En qué momento decidiste que querías emprender en el rubro?
Llevaba diez años trabajando en una empresa de rastreo vehicular, en la parte de Atención al Cliente, como encargado de una sucursal y claramente no era lo mío. En determinado momento sentí que ya no era feliz y la pasaba mal.
De a poco comencé a ver que se complicaba la situación de la empresa y ese fue el empuje para arrancar. Tras la jornada laboral de nueve horas en la oficina, salía corriendo y me iba a casa a cortar madera.
Desde que arranqué con esto, hice lo que me gustaba sin pensar en vender, sino en disfrutar. Mi primera venta fue un velador robot de madera. Hice bien porque al año la empresa despidió a todos los empleados del área donde me desempeñaba y yo ya tenía este proyecto encaminado, con todas mis energías puestas ahí.
- ¿Por qué elegiste la madera para tus creaciones?
Lo bueno de la madera es que tenés resultados rápido. A partir de una idea, en tres horas es posible finalizar la creación. La materia prima también se consigue fácil.
He hecho esculturas con masilla epoxy, yeso y resinas, pero para este tipo de trabajo lo más práctico fue la madera.

- ¿Dónde adquirís la materia prima?
Me llevó tiempo encontrar al proveedor de cada material acorde a lo que hago. Los trabajos llevan alrededor de seis insumos diferentes, por lo cual es fundamental tener stock.
Además, tengo que ver que los costos sean acordes. Es algo que lleva su tiempo. Por suerte, hoy ya tengo cada proveedor fijo.
- ¿En qué te inspirás a la hora de desarrollar tus diseños?
Por lo general, miro muchas imágenes sobre la figura a desarrollar y de ahí saco la idea. Para los Velabot, por ejemplo, cuando me piden que haga un personaje que esté surfeando o tocando el piano, miro muchas fotos sobre esas actividades para entender las poses y demás.
Siempre intento que la figura exprese algo más allá. Lo mismo hago cuando me piden un personaje de algún dibujo animado, trato de que tenga un mensaje.
- ¿Qué productos fabricás?
Hoy, lo más fuerte de mi proyecto son las lámparas con diseños de personajes. Wook Look nació con la idea de ofrecer productos en madera: hago mesas con ríos de resina, sillas, mesas infantiles, balancines, percheros, juegos, banquetas, mesas ratonas exóticas y lámparas, que fueron las que más me hicieron crecer.
- ¿Trabajás solo o tenés a alguien que te ayude?
Hago prácticamente todo yo, desde la compra de los materiales, pasando por la creación de los proyectos, community manager, ventas y fabricación. Cuento con la ayuda de mi pareja, Valeria, que se encarga de la parte de facturación, que es un área súper importante y complicada a mí entender.

- ¿Cómo es el proceso de elaboración de las piezas? ¿En qué consiste el paso a paso?
Cuando empecé, los primeros trabajos los hacía dibujando sobre la madera y cortando con una caladora de mano y una lijadora. ¡Eso era todo lo que tenía!
Hoy trabajo con una máquina industrial. Luego de resolver cómo va a ser la figura final, realizo los dibujos en un programa de computadora. Lo que hace este dispositivo es cortar las piezas.
Más adelante las junto con cola y paso al lijado. El proceso sigue con la pintura a mano. Todo es muy manual. Las piezas finales tienen una mezcla de industrializado y artesanal que las hace únicas.
- ¿Cuál es el valor agregado de tus diseños?
Creo que me va bien porque cuando el público recibe el trabajo, ve que hay pasión de verdad en lo que hago: alguien me pide un personaje y trato de sorprender con el producto final.
Más de una vez me encuentro metido en un lío porque quiero hacer algo más complejo de lo que requiere el trabajo. Considero que esa dedicación es lo que le da valor agregado a Wood Look.
- ¿Cuáles son tus creaciones preferidas?
En primer lugar, el Velabot; ya que fue el primero que hice y el que, a mi entender, me dio mayor visibilidad. Luego son varios, pero puedo nombrar a Rafiki meditando, Frida Kahlo y Wall-E.
El nivel de dificultad hace que cada pieza tenga sentido. Amo mis trabajos.
- ¿Cuáles son las creaciones más solicitadas por el público?
Los Velabot son muy pedidos, cosa que siempre me sorprende porque es un personaje de mi total autoría. También se venden muy bien Harry Potter, Simba, Yoda, Batman, Wall-E y Frida Kahlo.

- ¿Cuál es el valor promedio de las piezas?
Hoy, las lámparas promedian los $4.500. Igual, el precio varía dependiendo la complejidad del personaje o figura a realizar.
- ¿En cuánto te ayudaron las redes sociales a potenciar tu negocio?
Wood Look nació en las redes y no existiría sin ellas. Mi vidriera es Instagram. ¡Gracias a esa red pude conectar mi arte con personas de todo el país! Día a día me escribe gente de Chubut, Córdoba, Neuquén o Tucumán. ¡Mis lámparas conocen más lugares que yo!
Hasta me escribieron interesados en comprar desde Francia y Mozambique. Una parte linda de todo esto es que gracias a las redes sociales, el público me brinda una devolución genuina de lo que le pareció el trabajo. Eso es muy gratificante.
He recibido videos de cuando le dan una lámpara a un hijo o una amiga y ser testigo de la emoción del momento es espectacular para mí.
- ¿Cuáles son tus planes a futuro en relación a Wood Look?
Antes de fin de año, proyecto ampliar mis canales de venta a redes mayoristas. También quiero poner mucha energía en exportar mis trabajos al exterior.
- ¿Qué le recomendarías a un emprendedor que está dando sus primeros pasos en el rubro?
Que se capacite en todo lo que ayude al proyecto. En mi caso, realicé determinados cursos y aprendí a usar una máquina que antes no sabía ni que existía.
También le aconsejaría que no se deje llevar por la opinión del otro y se mantenga fiel a sus ideas. Nadie está en tu lugar, hay que seguir para adelante. Si funciona o no, es un orgullo haberlo intentado.
¡Gracias por la nota y la oportunidad de compartir un poco de mi proyecto!
