Los trabajos fueron realizados en uno de los tres sitios pilotos de Santiago del Estero: Algarrobales (Departamento Río Hondo) del proyecto “Vivir y Producir en el Bosque” del Programa EUROCLIMA+. En esta oportunidad, el informe está marcado en etapas: la primera, un relevamiento de cada colmena y las condiciones de estas; y, por otra parte, la cosecha y extracción de miel.
En el verano apícola, en nuestra provincia, caracterizado por presentar días con temperaturas altas extremas, escasas precipitaciones y, un marcado descenso de la curva de oferta de recursos (néctar y polen), es fundamental realizar manejos puntuales en este momento, sumados a los manejos que realizamos antes para llegar con colmenas sanas y fuertes en toda la temporada apícola. Al igual que en el invierno, debemos tener mucho cuidado para que nuestras colmenas atraviesen sin inconvenientes, evitando así perdías en nuestros apiarios. en este momento, la abeja se dedica a recolectar agua. Y más allá de que haya alguna vegetación en floración, los intensos calores hacen que las abejas solo piensen en la subsistencia de su colonia. Como apicultores debemos tomar decisiones, y realizar manejos óptimos para evitar pérdidas. Y estos manejos están dentro de la planificación anual de la temporada.
La zona, donde están instaladas las colmenas del grupo, se caracteriza por ser de secano con abundante vegetación nativa y de importancia apícola. La misma cuenta con represas cercanas al apiario, que por las ultimas lluvias se mantienen con agua. Pero, además, cuentan con bebederos construidos por ellos, cerca de las colmenas para evitar que las abejas viajaran largas distancias en busca de agua en los días muy calurosos. Por eso es muy importante, siempre, antes de instalar las colmenas, conocer muy bien el lugar. Reconocer las principales condiciones del ambiente; conocer la flora apícola (la que aportara los recursos néctar, polen, resinas) esenciales para determinada producción; identificar los periodos de floración, para adecuar las tareas en relación a la curva de floración; contar con agua, tanto de manera natural o artificial, que sea apta para el consumo de las abejas; disponer un espacio con sombra filtrada; buen suelo; caminos de fáciles accesos. Todos estos puntos, se vienen tratando en toda la asistencia técnica, y se manifiesta en el resultado de que hoy, no tuvieron inconvenientes en los días de ola de calor. Además, en conjunto, nos van a determinar ¿qué?, ¿Cuándo? Y ¿cómo? lo haremos.
Junto a los miembros del grupo, iniciamos la recorrida por el apiario, relevando las condiciones de cada colmena. Haciendo uso de la planilla de campo, una de las herramientas que aprendieron a usar, junto con la curva de floración. El apiario actualmente, cuenta con 18 colmenas.
En dicho relevamiento, se observaron los siguientes puntos claves: sanidad, población, presencia de reina, alimento y condiciones del material inerte:
En el total de las 18 colmenas, se observó un excelente estado de la colonia. Abundante población, en buen estado. Cámaras con la presencia de reina; equilibrio entre individuos y alimento.
Todas las colmenas, se encuentran en buen estado, más allá de las altas temperaturas en días de verano en la provincia, en el apiario no hay pérdidas de colmenas ni de material (cuadros, cera, miel) afectados por la ola de calor. Y esto, es en gran medida, el reflejo de un buen manejo por el grupo durante lo que va de la temporada.
Mencionamos una lista de los manejos que el grupo tuvo en cuenta para el manejo de sus colmenas en el apiario. Todos estos manejos son igual de importantes:
En esta primera cosecha, catalogada como “exitosa” por parte de los integrantes del grupo, cosecharon los 18 melarios (medias alzas), completas de miel madura. La extracción fue por medio del nuevo extractor de miel con motor y de una capacidad para 24 cuadros. Eficientizando la tarea de la extracción, en tiempo y forma. El mismo pertenece al grupo.
Es importante remarcar el trabajo realizado por parte de los miembros del grupo que se dedican a la apicultura. Y destacar la adaptación de nuevos conocimientos (talleres y capacitaciones) aplicando en sus prácticas. Los resultados reflejan ese cambio en el manejo. Demostrando que, trabajando de forma organizada, planificando las tareas y conociendo el ambiente y los recursos que este aporta, el producto final es mejor, en cantidad y calidad. Entendieron que la apicultura es una actividad, dura, pero a la vez que aporta buenos ingresos al emprendimiento, y se puede mejorar aún más, aumentando el volumen y diversificando la producción (no solo miel). Además, con las herramientas y maquinas adecuadas (extractor de miel) se lograron mejores resultados y en poco tiempo. Por mencionar, ya no rompen los cuadros para extraer la miel, actividad que retrasaba el proceso de producción de miel, pues debían esperar a que las abejas vuelvan a labrar y llenar la cera estampada nueva que ellos colocaban. Ahora, solo desoperculan los cuadros y sacan la miel de forma rápida, sin romper los cuadros, aprovechando y colocándolos de nuevos en las colmenas para una nueva cosecha (dos o más también) en la temporada. Y como si fuese poco, ahora aprovechan la cera del desoperculado (cera de opérculo, de calidad), obteniendo un producto que lo pueden usar o recambiar por cera estampada.
E.E.A. Santiago del Estero