os problemas de regulación en la cola y el cabezal de las maquinarias son muy comunes durante la recolección de granos. Para evitar problemas de regulación en los sistemas de trilla y limpieza, los expertos recomiendan una adecuada calibración de los equipos.
Compartimos las recomendaciones del INTA para un mantenimiento técnico eficaz antes y durante la cosecha.
- Implementar una velocidad de avance de hasta seis kilómetros por hora para darle mayor oportunidad al cabezal de captar plantas de bajo volumen, sin pasarlas por encima.
- Ajustar la altura de corte lo más cerca posible del suelo para recoger las vainas que se encuentren a baja altura y que éstas no se transformen en pérdidas de cosecha.
- Adaptar el molinete con kits especiales, como paletas de goma, para levantar sojas de bajo volumen vegetativo.
- Controlar periódicamente el estado general de cuchillas, puntones y mandos de accionamiento de la barre de corte.
- Reemplazar los elementos deteriorados.

- Estar atentos al residuo de cosecha.
- Observar el buen estado de los batidores en las cosechadoras con un cilindro convencional o con el de las muelas en las axiales.
- Al momento de regular el órgano de trilla en cultivos afectados por sequía, debe considerarse que se procesará un menor volumen de hojas, vainas y tallos, por lo que los granos estarán más expuestos al daño mecánico por fricción e impacto de los órganos de trilla.
- Trabajar con valores cercanos a las 400 o 450 revoluciones por minuto (rpm) en rotores axiales y a las 600 rpm en cilindros convencionales.
- Para la regulación del sistema de limpieza, recorrer cincuenta metros con la cosechadora, detenerla, cerrar el zarandón, esparcir por encima del mismo una muestra de grano limpio de la tolva y abrir hasta que caiga bruscamente. Ese será el grado de apertura de la zaranda. Tomar esa medida como referencia para darle al zarandón un 50% más de apertura, dejando el tramo de recuperación con un 200% más de apertura.