Con una inversión de u$s 10 millones, Ledesma crece en su división de papel y se mete en nuevos segmentos para diversificar su operación, en un contexto en el que la industria editorial se reconvierte por la caída del consumo.
En esa dirección, ingresará al negocio del packaging para la gastronomía. Fabricará recipientes a partir de pulpa prensada, en reemplazo de los típicos contenedores plásticos descartables que usan restaurantes y supermercados para servir comida. Además, aumentará la producción de su línea sustentable de resmas y cuadernos Ledesma NAT, libre de químicos, y ampliará la familia de productos de esta etiqueta, que representa el 30% de sus ventas de la categoría y ya exporta.
El Cronista