Las legumbres se han convertido en uno de los alimentos clave para satisfacer la demanda mundial de seguridad alimentaria. Estos alimentos, que proporcionan proteínas, fibra dietética, vitaminas, minerales, fitoquímicos y carbohidratos complejos, son cada vez más demandados en un mundo preocupado por la salud y la sostenibilidad. En este marco, el potencial de Argentina -uno de los principales países productores de legumbres- es innegable.
Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el consumo per cápita de legumbres en 2020 era de 8 kilogramos por año, siendo Asia y Latinoamérica los mayores consumidores. Sin embargo, en Argentina, fue de tan solo 800 gramos.
Las perspectivas para el sector de las legumbres en Argentina son alentadoras. Según la FAO, la tendencia creciente en el consumo de legumbres se espera que continúe hasta 2030, debido a los beneficios para la salud y la incorporación cada vez mayor de estos alimentos en la dieta diaria. Además, se prevé un aumento en el consumo en Asia, lo que impulsará la demanda mundial. A nivel interno, también se espera un incremento en el consumo doméstico a medida que más personas incorporen las legumbres en su alimentación diaria. A pesar de la sequía que afectó la producción en la última campaña, se espera que el sector recupere su dinamismo en los próximos años, volviendo a niveles de producción elevados y aprovechando las nuevas tendencias alimentarias que valoran la salud y la sostenibilidad.
En términos de producción, el sector de las legumbres en Argentina ha experimentado un crecimiento constante en los últimos años. Sin embargo, la campaña 2022/23 se vio afectada por la sequía, lo que provocó una retracción en la superficie sembrada y en la producción total. Respecto a la primera categoría, pasó de 674.669 hectáreas en la campaña 2018/19 a 775.473 hectáreas en la 2021/22 (un crecimiento del 15%), para descender a 727.556 hectáreas en la campaña 2022/23.
En cuanto a la producción, en la campaña 2018/19 alcanzó las 924.068 toneladas, mientras que en la 2021/22 llegó a 1,151,118 toneladas, un crecimiento del 24.6%. Debido a la sequía, en la campaña 2022/23 se contrajo a 671.994 toneladas.
Agronoa