Es por eso que en esta edición el Mercado Nacional de Artesanías Tradicionales e Innovadoras Argentinas (MATRIA) participa con una plataforma de demostraciones en vivo y talleres abiertos a la comunidad a cargo de artesanos y artesanas que fueron beneficiados con la beca MANTA.
Lapidación y pulido en piedra, hilado, terminación de flecos en poncho, cestería en simbol, faz de trama, telar criollo, cerámica, fieltro son algunas de las experiencias que podrán apreciar quienes se acerquen a los halls de entrada de los salones de artesanías.
Durante todos los días que dura el evento, desde las 14 horas, un total de 25 artesanos estarán compartiendo con el público sus saberes y técnicas relacionadas con su rubro, como contraprestación de este incentivo del Ministerio de Cultura de la Nación.
Las artesanas textiles Juana Giménez, Juliana Ferril y Silveria Gutiérrez, compartirán la técnica de hilado fino de vicuña y llama; Carlos Suárez, de Santa María, cestería en simbol; Dimas Herrera, de Capital, cerámica y Patricia Herrera, la técnica de fieltro; Claudio Donoso, técnica de orfebrería, entre otros.
Por segundo año consecutivo, el patio ubicado detrás del Pabellón Aldacira Flores de Andrada se convirtió en un gran taller a cielo abierto donde se lleva a cabo el 2º Encuentro de Tallistas y Escultores.
El evento, bajó la coordinación del entrerriano Gustavo Da Silva, reúne a tallistas y escultores de amplia trayectoria nacional e internacional, provenientes de distintas provincias del país como Salta, Jujuy, Chaco, Santiago del Estero, Entre Ríos y la recreina Gabriela Nieva. En esta oportunidad también se sumaron tallistas llegados desde Chile.
Los artistas trabajan a ojos del público que visita el espacio para ser testigos de todo el proceso de transformación. “Es una linda forma de que la gente vea cómo es el proceso de una obra, que de un tronco sale una pieza terminada. Es mágica la evolución, la transformación de la materia”, comenta Gustavo.
Los tallistas trabajan en madera y los escultores con material chatarra. La temática de este año está vinculada al arte textil y una de las obras escultóricas en proceso representa dos manos artesanas hilando con un huso.
“Trabajan cien por ciento con motosierras, y algunos detalles con amoladora con discos de desbaste, gubias y distintos tipos de elementos para hacer las terminaciones finas de la pieza”. En el caso de los tallistas chilenos, realizan demostraciones de tallado rápido en madera o speed carving, pudiendo elaborar una pieza en 20 minutos.
Las obras que salgan de esta gran confluencia de artistas pasarán a formar parte del patrimonio de la provincia.
“Es un lindo desafío que por suerte se pudo concretar el año pasado y se repite este año con un horizonte más grande”, valoró el coordinador.