Base para descubrir herramientas de paisajismo, mitigación ambiental, y establecer las particularidades de la forestación en ruta, explica el ingeniero agrónomo y jefe del Programa, Juan Ignacio Villegas, en un artículo especial para ArgentinaForestal.com
En la provincia de San Luis se tomó desde hace más de 30 años, la decisión política de forestar como herramienta no sólo para generar trabajo sino para mitigar las consecuencias del cambio climático, coadyuvando junto a otras estrategias de conservación y protección del medio ambiente, como la creación de diques, reservorios y cuidado del agua dulce en todo el territorio provincial.
En este afán, y más allá de los lugares forestados y forestables en ciudades y pueblos de la provincia, se comenzó a forestar en caminos, rutas provinciales y rutas nacionales concesionadas, con un resultado que está a la vista, ingresando a San Luis desde cualquier punto cardinal.
“Este trabajo del Programa Forestación y Parquización de rutas, que está inserto en el Ministerio de Obras Públicas de la provincia, nos fue llevando a descubriry establecer las particularidades de la forestación en ruta”, explica el ingeniero agrónomo y jefe del Programa, Juan Ignacio Villegas, en un artículo especial para ArgentinaForestal.com
La forestación en ruta implica en sí utilizar espacios no pensados para forestar, tales como sectores de banquinas paralelas en donde la superficie y el suelo lo permitan, una importante cantidad de tierra ociosa, y con el fin de crear cortinas arboladas, priorizando las especies nativas como algarrobos, acacias y otras exóticas muy adaptables a las condiciones agroecológicas de San Luis, como fresnos, álamos y otras en sus diferentes variedades.
Porque, además de amortiguar el ruido y regenerar el ambiente ante la contaminación permanente de los vehículos pesados, es necesario conservar la biodiversidad, crear pequeños ecosistemas de resguardo para la fauna local, protección de los suelos de la degradación a partir del sistema de raíces, procurar espacios de descanso y mejora del paisaje con la creación de corredores verdes.
También, evitando la basura, con cortinas arboladas ante las condiciones climáticas adversas y que además puedan resultar refugio de los andantes, elementos positivos de distracción para los conductores y mucho más que vamos descubriendo día a día.
“Desde no hace mucho tiempo estamos realizamos a modo de prueba la plantación en dameros, utilizando especies iguales y diferentes y analizando el impacto de la creacióny el uso de estos pequeños bosques en las rutas”, indica el ingeniero.
El factor novedoso de este tipo de lugares, ahora forestables, es la cantidad de elementos humanos y materiales que deben intervenir en la tarea.
“Fue preciso trabajar más que nunca en Seguridad en el trabajo y cuidados extras del personal, establecer protocolos de tareas y dotar a los trabajadores de los elementos de seguridad como cualquier empleado profesional de rutas argentinas, complementando con el resto de la maquinaria o vehículos participantes”, agrega el ingeniero.
Los protocolos alcanzaron a la forma de forestar así es que se diseñó una forma propia y rápida, que va desde la excavación del pozo u hoyado, la colocación de fertilizante, la altura y medida de la especie, la distancia entre cada uno, el relleno, los tutores, el riego, etcétera; que fueron sumándose a la necesidad de conseguir cada vez un objetivo mayor de supervivencia y progreso de las especies plantadas.
Una particularidad esencial es que la forestación en ruta se planifica y se proyecta cuidadosamente en cuanto a espacios, medidas y lugares como si fuese una obra pública más.
“Tuvimos en todo este tiempo la inversión en maquinaria, especies, fertilizantes y la decisión política por parte del Gobierno de Provincia de San Luis, pero además contamos con el aporte y capacitación de la Asociación Forestal Argentina (AFoA) y la UATRE, quienes junto al Ministerio de Trabajo de la Nación, certificaron las competencias laborales de todos los empleados que están en esta área, profesionalizándolos, más el seguimiento y aportes del área Seguridad en el Trabajo y los Ingenieros Agrónomos del Programa Parquización.
Cuando la provincia comenzó a forestar en las rutas en el primer gobierno de Alberto Rodríguez Saá, el desarrollo o probabilidad de la especie era bastante bajo y tenía que ver con el tamaño de la especie, con el riego, con el cuidado general y la planificación, era una primera experiencia. “Fuimos aprendiendo en el proceso, y podemos decir que actualmente la probabilidad de éxito de las especies ronda el 80%”, concluyó Juan Ignacio Villegas.
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