El objetivo principal de esta alianza es catalizar inversiones sustanciales en adaptación y mitigación del cambio climático, con el propósito de alcanzar economías resilientes y descarbonizadas para el año 2050.
Ambas instituciones cuentan con una relación establecida en América Latina y el Caribe, y ahora están expandiendo sus esfuerzos para identificar y diseñar reformas, así como proporcionar desarrollo de capacidades para respaldar los objetivos climáticos. Una de las áreas clave de enfoque será la atracción de inversiones, incluido el capital privado, para impulsar la transformación hacia una economía sostenible.
Un elemento crucial de esta colaboración es el Servicio de Resiliencia y Sostenibilidad (RSF) del FMI, establecido en octubre de 2022. El RSF tiene como objetivo reducir riesgos macroeconómicos y fortalecer la estabilidad económica a largo plazo, incluyendo desafíos relacionados con el cambio climático. Las reformas implementadas en el marco del RSF respaldarán los esfuerzos de mitigación y adaptación de los países. Para fortalecer aún más esta iniciativa, se están formando grupos de trabajo conjuntos para diseñar e implementar soluciones de financiamiento a nivel regional y nacional.
Paralelamente, el BID está desarrollando una plataforma para identificar y priorizar proyectos de infraestructura verde y resiliente en sectores clave. Esto incluye no solo el financiamiento, sino también el apoyo regulatorio e institucional inicial para los gobiernos de la región. Esta colaboración se enmarca en un esfuerzo más amplio con otros socios multilaterales para desarrollar carteras de proyectos de inversión alineados con los planes nacionales de desarrollo.
Una de las estrategias centrales de esta alianza es acelerar el financiamiento climático a través de reformas de políticas, desarrollo de capacidades y evaluación de acuerdos de financiamiento personalizados, como bonos verdes e instrumentos de financiamiento combinado. Además, se está considerando la posibilidad de crear una estructura regional de fondos verdes para maximizar la movilización de financiamiento privado.
El presidente del BID, Ilan Goldfajn, resaltó la importancia de la cooperación multilateral en esta lucha conjunta contra el cambio climático. «Estamos comprometidos a explorar más a fondo el fortalecimiento de nuestra asociación con el FMI para movilizar capital y encontrar soluciones innovadoras para multiplicar el financiamiento climático en los países de la región», afirmó.
Por su parte, Kristalina Georgieva, Directora Gerente del FMI, destacó la necesidad de trabajar juntos para abordar los desafíos climáticos y de resiliencia en la región. «Vemos muchas complementariedades entre la labor del FMI y del BID. Esperamos una colaboración aún más enérgica de apoyo a nuestros miembros a medida que abordan los desafíos climáticos y de resiliencia», expresó.
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