Su padre producía tractores Fiat en los '70, ocupa un lugar clave en Case IH y sueña con que sus hijos sigan la tradición: “Llevo la marca en la sangre”

Rodrigo Vellata es el encargado del patio comercial de CNH en Córdoba; trabajó con su padre en Iveco, comparte horas con su hermano y vio nacer la planta

Su padre producía tractores Fiat en los '70, ocupa un lugar clave en Case IH y sueña con que sus hijos sigan la tradición: “Llevo la marca en la sangre”

Ruido, luces, soldaduras, pintura, tornillos y fierros. Así se podría describir una fábrica de maquinaria agrícola. Recorrer una línea de producción, hoy, está lejos de la película de Charles Chaplin sobre el fordismo, aunque el fin es el mismo: producir.

En esa carrera de evolución tecnológica también sucede la historia. En este caso, una historia familiar avocada a la industria nacional. Rodrigo Vellata es el encargado del patio comercial en la planta de Case IH en Córdoba. Minutos después de la hora de almuerzo ve cómo se interrumpe la rutina laboral.

Rodrigo es un engranaje en la línea de histórica de la marca. Es la herencia de la fuerza de trabajo que su papá inició en 1974 cuando ingresó en la planta de Fiat en Sauce Viejo, Santa Fe. De aquella imagen sepia, a la tecnología de la nueva maquinaria que utiliza inteligencia  artificial; y el sueño de que sus hijos también puedan estar ligados a la empresa.

“Somos una familia de tradición de la marca”, cuenta a Agrofy News. Su historia está atravesada por la marca. Nació en Santa Fe, mientras su padre producía tractores, y luego la familia se mudó a Córdoba cuando lo trasladaron a la planta de Iveco.

 

Su padre producía tractores Fiat en los '70, ocupa un lugar clave en Case IH y sueña con que sus hijos sigan la tradición: “Llevo la marca en la sangre”

Para Rodrigo, la marca se lleva en la sangre. Antes de ver interrumpida su rutina, estaba coordinando el equipo del patio comercial. Es el área que se encarga de que las unidades que salieron de la planta, y esperan ser trasladas al concesionario, no sufran inconvenientes.

“Somos los guardianes”, sonríe al explicar su función. Desde que se fabricó hasta que se despacha pasa un tiempo, su trabajo es que la intemperie no afecte el producto. “Trabajamos para que al cliente le llegue lo que realmente pidió”, aclara.

 

Una vida ligada a la marca

Rodrigo junto a su hermano ingresaron a trabajar a Iveco en 2003. Mientras sigue contando detalles de su puesto actual, recuerda que ese primer día le hicieron recorrer la planta para que la conozcan.

Él y su hermano empezaron el recorrido. Rodrigo relata que durante la caminata ve que su hermano lleva las manos en los bolsillos. Automáticamente, se acuerda de que su padre les enseñó que no había que hacerlo, que mostraba desinterés y era muy importante mantener lo conseguido después de tanto esfuerzo.

En plena recorrida escuchan un silbido de lejos. Ven a su padre, que era encargado de la línea de producción, que los reta y hace el gesto de sacar las manos. Rodrigo destaca que en su familia aprendieron a cuidar lo conseguido con esfuerzo.

 

Su padre producía tractores Fiat en los '70, ocupa un lugar clave en Case IH y sueña con que sus hijos sigan la tradición: “Llevo la marca en la sangre”

Hoy sueña con que sus hijos sigan ligados a la marca. Tiene dos varones y espera que puedan ser profesionales de los que les gusta. “Si les gusta Case IH y siguen ligados, estaría bárbaro. Ojalá”, asiente con la cabeza.

Hoy lleva 20 años en la planta y recuerda con creces su paso por Iveco. Recuerda que cuando entró a trabajar, donde ahora están las naves de Case IH era monte. Con el tiempo, vio como evolucionó la planta hasta que en 2016 le tocó vivirla desde adentro.

“Necesitaban una persona que hiciera la parte de calidad, que era mi trabajo en Iveco”, cuenta mientras recuerda que la pasó mal los primeros días. Venía de trabajar con camiones y de repente lo mandaban a mirar el elevador de granos. “Transpiré al principio, hasta que aprendí. También me pasó cuando me tocó mover una cosechadora por primera vez”, destaca.

 

Su padre producía tractores Fiat en los '70, ocupa un lugar clave en Case IH y sueña con que sus hijos sigan la tradición: “Llevo la marca en la sangre”

Hablar de su padre no es fácil para Rodrigo. Falleció hace poco, pero tiene un gran recuerdo vinculado a la marca. Ese vínculo se rememoró este año cuando se cumplió el aniversario de los diez años de la planta.

“El hecho de tener esta planta y esta posibilidad, es un orgullo”, relata. Rodrigo se muestra agradecido mientras está por llegar al final del turno. Antes de volver a su puesto para luego marcharse, recuerda un dato más: “Cuando viajo voy mirando los campos y cuando veo uno rojo le digo a mi familia ´miren, eso lo hizo papá´ y se matan de risas. Ese tractor se fabricó en Córdoba y es un orgullo”.

Rodrigo volverá a la planta y hará su rutina. Mientras tanto, en cada tarea estará la memoria del padre que le hizo conocer la marca y le enseñó el esfuerzo del trabajo. La jornada terminó, pero mañana habrá que arrancar de nuevo como hace 49 años lo hizo su papá.

 

Agrofy

 



¡Envianos tus Contenidos!

Difundí tus Ideas, Conocimientos, Experiencias, Opiniones y Proyectos.


¡Juntos el Campo es más fuerte!












¡Juntos por la eliminación
de las Retenciones!

Te invitamos a contarle a todos los argentinos por qué es bueno eliminar las Retenciones.

¡Sumá tu Stand!

Publicá tu marca en la plataforma líder del agro y aumentá tus ventas hoy.

Recibí los mejores contenidos

Suscribite a nuestro Newsletter y sigamos agregando valor.

Agroempresrio

¡Contenidos que agregan valor!