El Langostino se encuentra en el litoral patagónico Argentino Se destacan la región del golfo de San Jorge y Bahía Camarones.
Los langostinos y camarones tienen diez patas que utilizan para propulsarse a través del agua. Sin embargo, un langostino tiene las piernas más largas, con dos pares de pinzas delanteras como una langosta. Un camarón tiene las piernas más cortas con pinzas delanteras que son típicamente más grandes.
Son nadadores clasificados en el infraorden Caridea, de color rosado con vetas amarronadas y caparazón semiduro. Su longitud es de entre 12 y 15 centímetros. Se los encuentra en los mares de todo el mundo.
Muchos de los langostinos ó gambas como se dice en España que se consumen en todo el mundo son «patagónicos».
Los langostinos en su vida silvestre consumen materia vegetal y materia vegetal en descomposición (algas). Se alimentan además de productos animales como crustáceos microscópicos, restos de animales, restos de peces y carroña. Algunas especies llegan a consumir peces y gusanos.
¿Por qué las gambas se ponen coloradas al cocinarlas?
El plancton es rico en pigmentos carotenoides que son de color naranja y rojo. Tras la digestión estas moléculas se unen con las proteínas del crustáceo, cambiando su color transparente a esos tonos verdosos y pardos. Su color natural les ayuda a pasar desapercibidos ante los depredadores que son muchos, no solo a los humanos nos gustan los pequeños langostinos, la mayoría de los peces en los mares consumen langostinos, es decir les encanta el crustáceo.
El caparazón de estos animales que habitan mares, océanos y ríos, es oscuro y su color varía entre el verde azulado y el pardo rojizo. Estos colores son parecidos al fondo marino y les ayudan a pasar desapercibidos ante los depredadores.
Las gambas al ajillo se suelen cocinar en una cazuela de barro donde se coloca a freír previamente ajo y perejil en aceite de oliva, para a continuación añadirse estas en el último momento. Debido a la fusión de la cocina internacional se ponen unas rodajas de ají picante que le dé al plato un sabor a tono. Otras preparaciones incluyen un chorro de vino de jerez. Suelen servirse directamente de la parrilla en el barro y con el aceite hirviendo, espolvoreadas con un poco de perejil fresco o seco. Deben comerse rápidamente, sin que lleguen a enfriarse. Es una tapa que se suele tomar con vino (blanco, tinto o negro).
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