Por Agroempresario.com
El Banco Central de la República Argentina (BCRA) está sumando a sus reservas un promedio diario menor a los u$s60 millones, a pesar de estar en plena época de liquidación de la cosecha gruesa del campo. Este nivel es considerado bajo por los economistas, especialmente debido al objetivo del gobierno de unificar el tipo de cambio.
Desde la Consultora LCG afirman que la "gran batalla" de la consistencia macroeconómica se juega en la balanza de pagos, es decir, en el flujo de dólares que entran y salen del país. El sector externo siempre ha sido una prioridad para la sostenibilidad de las cuentas fiscales argentinas. "El problema de que la inflación baje de a poco es que tarde o temprano el dólar se atrasará", advierten los analistas de LCG.

La cantidad neta de dólares que entra al BCRA está condicionada por las deudas comerciales acumuladas debido a la represión del flujo de pagos de dólares de importaciones, dividendos y otras deudas. Aunque el saldo comercial volvió a ser positivo, esto se debe en parte a la no regularización de los flujos de pagos y a la recesión económica.
El Banco Central está sumando menos de u$s60 millones diarios a las reservas, una cifra baja para la época alta de liquidación de divisas de la cosecha gruesa. Esta dinámica contrasta con lo esperado para este período del año, cuando la estacionalidad de la cosecha debería permitir una mayor acumulación de divisas, lo que facilitaría la unificación cambiaria prometida.

Existen dos factores que explican esta baja acumulación de dólares: un aumento en la demanda de dólares para importaciones debido a la estabilización del flujo de pagos y una menor oferta de divisas debido al incentivo marginal para retener la cosecha a la espera de un mejor tipo de cambio y precios internacionales.
La liquidación de la cosecha gruesa de soja ha sufrido retrasos por cuestiones climáticas, entre otros motivos. Hasta hace pocos días, se había recolectado solo el 77% del área sembrada, un porcentaje inferior al 81% del año pasado y al 85% de los últimos cinco años para esta época. Los analistas prevén que esta situación se regularizará próximamente.
Además, gran parte de la cosecha se ha vendido bajo contratos a fijar, lo que indica que los precios actuales, tanto internacionales como del tipo de cambio, no convencen a muchos productores. Se espera que las condiciones financieras en las próximas semanas impulsen las ventas y exportaciones.
El gobierno está en pleno proceso de saneamiento del balance del BCRA mediante el traspaso de pasivos remunerados a nueva deuda del Tesoro Nacional. Este cambio podría afectar las principales variables macrofinancieras: inflación, tasas de interés y tipo de cambio.

Según la Consultora Consultatio, más que los pasivos del BCRA, es importante observar los activos financieros que los ahorristas podrían vender para comprar dólares, incluyendo depósitos y tenencias de títulos públicos. Este reemplazo de pasivos por títulos o letras no incide en esta ecuación.
Además, el costo financiero de esta estrategia no está claro. El gobierno coloca el excedente en pesos generado por la colocación de deuda al 4% en cuentas del BCRA a tasa 0%, lo que podría acentuar la licuación de sus tenencias en pesos.
Joaquín Marque, economista y director de UG Valores, considera que las anclas del modelo económico son el superávit fiscal, la acumulación de reservas y una continua baja de la inflación. Cualquier retroceso en estos aspectos tendrá un efecto político inmediato y podría hacer dudar a la sociedad y a los agentes económicos sobre la viabilidad del rumbo elegido.

En resumen, la acumulación de reservas por parte del BCRA en plena temporada de cosecha es menor de lo esperado, generando dudas sobre la capacidad del gobierno para unificar el tipo de cambio y mantener la estabilidad económica en el país.