Por Agroempresario.com
Las provincias de Buenos Aires y Río Negro compiten por la "inversión del siglo": una planta de licuefacción para exportar GNL, impulsada por YPF junto a petroleras asociadas. Las ciudades de Bahía Blanca y Punta Colorada son las principales opciones portuarias evaluadas por la empresa liderada por Horacio Marín, quien ha declarado que la decisión se basará en motivos técnicos.
YPF ha enviado una carta a los gobernadores Axel Kicillof y Alberto Weretilneck detallando los siete puntos necesarios para la instalación: cuatro económicos y tres relacionados con incentivos y permisos. La compañía requiere la adhesión al Régimen de Inversión en GNL (RIGI), aprobado por la Ley Bases. Río Negro ya ha aprobado este régimen tanto en la legislatura provincial como en el municipio de San Antonio Oeste, garantizando la exención de tributos adicionales, tasas y exigencias de contenido local durante 30 años.

En contraste, Kicillof ha propuesto un régimen alternativo, lo cual aún debe ser discutido en la legislatura provincial, otorgando una ventaja inicial a la provincia patagónica. Además, Weretilneck ha estado muy activo en eventos y medios de comunicación para destacar las ventajas de su provincia y alinearse con el gobierno nacional.
El gobernador de Río Negro subraya la capacidad del Golfo San Matías para cargar en un solo buque lo que en Bahía Blanca requeriría tres, gracias a la profundidad de sus costas, optimizando operaciones logísticas y reduciendo tiempos de transporte. Punta Colorada también ofrece mayor disponibilidad de terreno, menos tráfico marítimo, buenas condiciones climáticas y la construcción confirmada de una terminal de exportación de crudo.

Sin embargo, el consultor Juan José Carbajales menciona como desventajas la falta de experiencia local en la industria, la ausencia de un entramado de proveedores, la necesidad de construir infraestructura portuaria desde cero y posibles obstáculos ambientales debido a la protección de la zona.
Por otro lado, Bahía Blanca cuenta con mano de obra especializada, empresas de servicios, universidades, institutos científicos y licencias sociales y ambientales vigentes. Así lo destacó el intendente Federico Susbielles en una reciente reunión con Marín.

Políticamente, apoyar a Río Negro, gobernada por un aliado potencial en el Congreso Nacional, podría ser lógico, aunque se espera que YPF tome una decisión basada exclusivamente en criterios técnicos.