Por Agroempresario.com
El Gobierno nacional, liderado por Javier Milei, ha dado un paso decisivo hacia la modernización de la hidrovía, al anunciar la inminente licitación internacional para su concesión, según informó El Cronista. Esta vía navegable, fundamental para la exportación de millones de toneladas de granos y el tránsito de miles de buques al año, está a punto de experimentar una transformación significativa.
El 6 de agosto, se publicó en el Boletín Oficial el Decreto 699/2024, que declara el dragado, balizamiento y mantenimiento de las vías navegables como servicio público. Esta medida también conlleva la disolución del Ente Nacional de Control y Gestión de la Vía Navegable (ECOVINA), que será reemplazada por la Subsecretaría de Puertos y Vías Navegables. Esta disolución ha generado un debate considerable; desde el Gobierno se argumenta que ECOVINA fue ineficaz y se la considera un remanente de la administración anterior. Sin embargo, dirigentes opositores han calificado la eliminación de la entidad como un retroceso en términos de federalismo.

La nueva normativa tiene como objetivo equiparar las condiciones tributarias y dejar claras las condiciones fiscales para futuros concesionarios. La Secretaría de Transporte, encabezada por Franco Mogetta, está elaborando el pliego para la licitación, cuyo lanzamiento está previsto para este año. El proceso incluirá un debate sobre la configuración de la hidrovía, con opciones que van desde aumentar la profundidad para buques de carga de granos, hasta ensancharla para facilitar el tránsito de buques contenedores.
Además, se están considerando diferentes modelos para el cobro de peajes, lo que añade otra capa de complejidad al proceso de licitación. Aunque aún no se han definido todas las condiciones, el mantenimiento de la hidrovía será realizado "a riesgo empresario", lo que implica un desafío considerable para las empresas interesadas.
La licitación de la hidrovía promete ser un tema candente, dado el interés de diversas compañías y las especulaciones sobre posibles favoritismos. El Gobierno ha negado tener preferencias por alguna empresa en particular, pero el proceso será observado de cerca por todas las partes involucradas.
Esta transformación en la gestión de la hidrovía marca un nuevo capítulo en la administración de una de las rutas de transporte más vitales para la economía argentina.