Por Agroempresario.com
RÍO GRANDE.- En el sur de Argentina, a 60 km de la costa de Tierra del Fuego, se está gestando un cambio significativo en el panorama energético del país. Con una inversión de US$700 millones, la plataforma offshore Fénix está preparada para diversificar las fuentes de gas y ampliar la producción nacional. Este ambicioso proyecto, liderado por TotalEnergies, Wintershall Dea y Pan American Energy (PAE), promete incrementar la oferta de gas en un 8% y reducir la dependencia de las importaciones.
La plataforma, junto con la infraestructura de perforación, se encuentra a 60 km de Río Grande y representa una de las mayores inversiones en el sector offshore argentino. TotalEnergies y Wintershall Dea poseen el 37,5% de las acciones cada una, mientras que PAE controla el 25% restante. La ingeniería detrás de este proyecto es de alta sofisticación, con cada perforación costando alrededor de US$70 millones, en contraste con los costos de perforación en Vaca Muerta.
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Para facilitar la perforación, se construyó una estructura de 40 por 50 metros y 4800 toneladas, diseñada y fabricada en Italia, y transportada por el buque Aegir de Heerema. La construcción y la instalación de la plataforma costaron en total US$200 millones, incluyendo la estructura y el proceso de instalación.
La perforación de los tres pozos marinos, cada uno con una profundidad de 1300 metros verticales y 2400 horizontales, está a cargo de la plataforma de perforación Noble Regina Allen de Noble Corp, una estructura de 40.000 toneladas. Esta etapa, que es la más costosa del proyecto, implicó una inversión de US$240 millones, aproximadamente el 35% del presupuesto total.
Cada pozo se perfora en un promedio de 70 días, y la plataforma Fénix, una vez terminada la perforación, producirá 10 millones de metros cúbicos diarios de gas, representando el 8% de la oferta total del país. El gas extraído será transportado a través de un ducto submarino hacia las terminales costeras para su procesamiento y posterior distribución. La plataforma Fénix se unirá al ducto de la plataforma Vega Pléyade, incrementando así la producción offshore a un pico de 27 millones de m³/día, equivalentes al 20% del gas nacional.
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El proyecto Fénix no solo representa un avance en la capacidad de producción de gas sino también una mejora en las condiciones laborales en el mar. La plataforma de perforación, equipada con camarotes, gimnasio y hasta un área de cine, permite a los trabajadores convivir cómodamente durante sus turnos de hasta 28 días. El equipo también cuenta con acceso a internet mediante Starlink, facilitando la conectividad en un entorno tan remoto.
Se estima que la inversión de US$700 millones se recuperará en tres a cuatro años, dependiendo de los precios del gas. Esta estrategia contrastada con la inversión continua necesaria en Vaca Muerta subraya la estabilidad y rentabilidad a largo plazo de los proyectos offshore. Con la entrada en producción de Fénix, Argentina no solo diversifica sus fuentes de gas, sino que también fortalece su posición en el mercado energético global, asegurando un suministro interno más estable y menos dependiente de las importaciones.