Por Agroempresario.com
En un contexto de crecientes tensiones impositivas, los productores rurales de la provincia de Buenos Aires se encuentran en pie de lucha por los fuertes aumentos en la cuarta cuota del impuesto inmobiliario rural, que en ciertos casos ha superado el 100% respecto a la cuota anterior. Ante esta situación, productores de diversas localidades, especialmente del norte bonaerense, han decidido tomar acciones legales y exigir un amparo judicial que frene lo que consideran “aumentos desmedidos.” De acuerdo con información publicada en *La Nación*, los productores, en conjunto con un grupo de rurales, buscan conformar grupos de hasta 100 afectados para llevar sus reclamos a los tribunales.
Florencia Bros, abogada del equipo de la senadora provincial Florencia Arietto (La Libertad Avanza), indicó en declaraciones tomadas de La Nación que el impacto en los productores ha sido “excesivo”, con aumentos en algunas partidas de entre un 300% y 400%, e incluso un caso testigo donde la cuota aumentó más del doble. “Hasta donde sabemos, se autorizaba el cobro de una quinta cuota, que finalmente no se aplicaría, pero la cuarta cuota, que vence en estos días, se duplicó”, explicó Bros.
En Azul, Pehuajó y otras localidades, decenas de productores se han sumado a esta convocatoria con la esperanza de lograr un respaldo judicial. Los productores argumentan que el incremento actual vulnera principios básicos del derecho tributario, como la legalidad y la razonabilidad, dado que les impide prever sus gastos y planificar su actividad. Según se detalla en La Nación, Bros enfatizó que “la situación afecta tanto a grandes como pequeños productores, algunos de los cuales tienen tierras valuadas en montos que dificultan abonar este tipo de cargas impositivas.”
Cristina Boubee, productora de Azul y una de las organizadoras de la demanda colectiva, mencionó en declaraciones recogidas por La Nación que “la cantidad de gente que paga impuestos ha bajado a un 40%, y la tasa vial, por ejemplo, solo la paga el 22%.” Boubee indicó que muchos de los productores afectados enfrentan aumentos imposibles de afrontar, algunos con propiedades de tan solo 140 hectáreas que ahora deben asumir cifras cuatro veces mayores que el año anterior.
La situación resulta aún más paradójica cuando se considera que el propio gobierno de la provincia de Buenos Aires, liderado por Axel Kicillof, prorrogó en enero la emergencia económica y productiva debido a los efectos de la sequía y otros desafíos. No obstante, la carga impositiva parece ir en la dirección contraria al alivio que los productores esperan, quienes cuestionan la falta de coherencia en las políticas aplicadas.
Además del impacto económico inmediato, los productores temen por la viabilidad de sus operaciones a largo plazo. “Hoy, los números en los cultivos son muy malos, la ganadería no ha subido, el consumo interno está estancado. Parece que se pretende ahogar al sector y forzar la salida de muchos productores,” expresó Boubee en declaraciones recogidas por *La Nación*.
En tanto, el llamado a resistir este aumento ha comenzado a tomar fuerza en toda la provincia, mientras las rurales del norte bonaerense advierten que “nadie va a pagar ese impuesto”.