Por Agroempresario.com
En un contexto económico marcado por la incertidumbre y la búsqueda de soluciones financieras que permitan estabilizar la situación cambiaría, el diputado nacional José Luis Espert salió en defensa del acuerdo firmado entre el Gobierno de Javier Milei y el Fondo Monetario Internacional (FMI). En declaraciones realizadas en LN+, Espert explicó cómo el acuerdo, lejos de ser una simple extensión de deuda, tiene como objetivo principal proporcionar liquidez inmediata al Banco Central y facilitar una salida más ágil del cepo cambiario que actualmente restringe el acceso al mercado de divisas.
Espert comenzó su intervención aclarando que, a pesar de la carga histórica que conlleva la relación de Argentina con el FMI, este acuerdo se presenta bajo un nuevo marco. A diferencia de años anteriores, en los que se firmaban acuerdos con el FMI para financiar déficits fiscales, esta vez el Gobierno busca reforzar las reservas del Banco Central y facilitar una salida del cepo cambiario sin que ello implique una devaluación inmediata. "No va a haber devaluación. Yo entiendo que la palabra Fondo Monetario siempre huele mal en la Argentina, pero este acuerdo es diferente. Es un acuerdo en un contexto de superávit fiscal, lo cual es una novedad", comentó Espert.
En este sentido, el diputado de La Libertad Avanza remarcó que el país no está utilizando los fondos del FMI para financiar su déficit, como ocurrió en el pasado, sino para incrementar las reservas líquidas del Banco Central. "El objetivo es tener más reservas para poder salir lo más rápido posible del cepo cambiario. Esta es una política de credibilidad. Si el Banco Central tiene más reservas, los pesos que emite tendrán más respaldo, lo cual va a permitir una mayor confianza en la moneda y, con suerte, una reducción de la inflación", explicó Espert.
En relación a los detalles del acuerdo, Espert fue preciso al explicar los flujos de dinero que se generarán a partir del mismo. Según el economista, el acuerdo con el FMI contempla un desembolso de US$20.000 millones a lo largo de cuatro años, con un período de amortización de diez años para la deuda. Sin embargo, aclaró que la mayor parte de estos fondos no serán efectivos como "fondos frescos", ya que una parte significativa se destinará a cubrir vencimientos de deuda anteriores.
"En los próximos cuatro años, Argentina enfrentará vencimientos de capital por alrededor de US$14.000 millones. Entonces, de esos US$20.000 millones, solo quedarán US$6.000 millones en términos de ‘fondos frescos’ que realmente impactarán en las reservas del Banco Central", dijo Espert. A pesar de este detalle, destacó que estos US$6.000 millones serán fundamentales para acelerar la salida del cepo cambiario y permitir al Gobierno disponer de mayores recursos para enfrentar la creciente demanda de dólares.
El diputado también hizo referencia a las negociaciones que el Gobierno mantiene abiertas con otros organismos internacionales como el Banco Mundial, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y la Corporación Andina de Fomento. Según Espert, si estas negociaciones se concretan, Argentina podría sumar otros US$5.000 millones a la bolsa de fondos disponibles, alcanzando un total de US$10.000 millones de "fondos frescos".
"Es importante aclarar que el monto final de los fondos frescos dependerá de si se concretan estos acuerdos adicionales con el Banco Mundial, el BID y la Corporación Andina de Fomento. Si esos acuerdos se logran, el dinero fresco podría ascender a US$10.000 millones, lo que permitiría una salida más rápida del cepo", señaló.
El respaldo de José Luis Espert al acuerdo también coincide con las declaraciones del presidente Javier Milei, quien, tras el anuncio de Caputo, reafirmó su postura de que el acuerdo con el FMI no traerá una devaluación inmediata. "Hablar del tipo de cambio es irrelevante porque vamos a tener tantos dólares respaldando la base monetaria que, incluso si toda la base monetaria se convierte al tipo de cambio oficial, aún nos sobrarían US$24.000 millones", afirmó Milei en declaraciones radiales.
El presidente argumentó que el objetivo del acuerdo no es generar una devaluación o intervenir en el mercado cambiario, sino fortalecer las reservas del Banco Central y, por ende, la estabilidad financiera del país. "Es irrelevante la discusión cambiaria", insistió Milei, subrayando que la base monetaria estará respaldada por los dólares que ingresen con el acuerdo y que este respaldo adicional fortalecerá la confianza en el peso.
Uno de los principales temores en torno al acuerdo con el FMI es la posibilidad de que los fondos se utilicen para presionar una devaluación del peso. Sin embargo, tanto Espert como Milei se encargaron de desmentir estos rumores. Según Espert, el acuerdo no contempla ninguna condición que obligue al Gobierno a utilizar los fondos para intervenir en el mercado cambiario. "El objetivo principal es tener más reservas para respaldar los pesos emitidos. No se trata de manipular el mercado cambiario", aclaró el economista.
Por su parte, Milei apuntó a que la volatilidad del mercado de divisas en las últimas semanas fue alimentada no solo por factores económicos, sino también por factores políticos. "Hubo un intento de golpe institucional, con la complicidad de sectores del kirchnerismo que buscaban generar incertidumbre. Pero el acuerdo con el FMI no tiene nada que ver con esos intentos de desestabilización", afirmó el presidente.