Por Agroempresario.com
La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, expresó este jueves su preocupación por el nuevo esquema de aranceles globales impuesto por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y advirtió que representa “un riesgo significativo para las perspectivas económicas mundiales”.
“Estamos evaluando las implicaciones macroeconómicas de las medidas arancelarias anunciadas, pero claramente suponen un riesgo en un contexto de crecimiento lento”, afirmó Georgieva en un comunicado oficial. En ese marco, instó a resolver las tensiones comerciales “de forma constructiva” y a “evitar decisiones que perjudiquen aún más la economía global”.
El anuncio de Trump establece un arancel mínimo del 10% para todos los bienes importados a Estados Unidos a partir del 5 de abril, con tasas adicionales para países que aplican impuestos más elevados a productos norteamericanos. Esta decisión busca equiparar los aranceles de importación locales al mismo nivel que los que cobra el resto del mundo, afectando productos como alimentos, plásticos, textiles, acero, aluminio, químicos y más.
Durante su discurso, Trump justificó la medida como parte de su política de protección de la industria local:
“El 2 de abril será recordado como el día en que la industria norteamericana volvió a nacer. Vamos a reducir impuestos, pagar la deuda y hacer América grande otra vez”, dijo el mandatario.
La decisión impacta directamente a países exportadores como la Argentina, que deberá afrontar un arancel del 10% para ingresar sus productos al mercado estadounidense. Esto generará un aumento en los costos de exportación, especialmente para sectores como el agroindustrial, oil & gas, metales primarios y alimentos procesados.
Según cifras de Cancillería Argentina, en el primer bimestre de 2025 se exportaron US$352 millones en aceite de soja en bruto hacia Estados Unidos, consolidando a ese país como uno de los principales socios comerciales de la Argentina.
El nuevo esquema arancelario no solo preocupa a los países exportadores, sino también a los organismos multilaterales. El FMI remarcó la necesidad de preservar la estabilidad y previsibilidad del comercio internacional, destacando que este tipo de medidas unilaterales pueden tener efectos negativos sobre la inversión y la confianza global.
La tensión entre Estados Unidos y sus socios comerciales escala en un momento delicado para la economía internacional, y tanto el FMI como analistas globales seguirán de cerca el impacto de esta política en los próximos meses.