Por Agroempresario.com
En el marco del último panel de Reinventando Argentina, moderado por Virginia Porcella, se debatió si Argentina puede convertirse en un Hub tecnológico global. Participaron expertos como Andrea Ávila, CEO de Randstad para Argentina, Chile y Uruguay; Daniel Padín, CEO & Founder de Zeetrex; y Leandro Andres Tangreti, Director Comercial en Movistar Argentina, quienes analizaron el potencial y los desafíos del país para consolidarse en el sector tecnológico.
Tangreti identificó tres condiciones que posicionan favorablemente a Argentina. Primero, el talento y conocimiento: “Argentina tiene un ecosistema amplio de desarrolladores”, aseguró. Segundo, la tecnología de punta y un ecosistema de partners con altos niveles de certificación internacional. Por último, la necesidad y demanda del mercado: “El 88% de los 240.000 clientes de Movistar requieren internet para desarrollar sus negocios. Todas las empresas están inmersas en procesos de digitalización”.
Por su parte, Ávila enfatizó que la industria del conocimiento es una realidad en Argentina, con profesionales formados en ingeniería, software y áreas STEM. “Poseen habilidades blandas muy valoradas internacionalmente, como adaptación, innovación y resiliencia frente a contextos adversos”, indicó. Además, destacó la ventaja del idioma inglés y la alineación horaria con Estados Unidos y Europa, factores que facilitan la integración global.
A pesar de las ventajas, retener el talento representa un desafío importante. Ávila resaltó la necesidad de upskilling y reskilling, dado que el conocimiento tecnológico tiene una vida útil de menos de tres años. Por su parte, Padín fue contundente: “Argentina tiene todas las posibilidades a nivel mundial, pero hay que tomárselo en serio. No debemos vender horas al mundo, sino productos, sistemas y soluciones”.
Un tema crítico abordado por los panelistas fue la necesidad de políticas públicas que modernicen el sistema educativo. Ávila señaló: “No podemos seguir con un sistema educativo tradicional mientras el conocimiento cambia vertiginosamente. Es clave entrenar a los jóvenes en la capacidad de aprender, desaprender y reaprender, especialmente en lógica y matemática”.
Padín expresó su preocupación por la baja atracción de las carreras tecnológicas, atribuida a la percepción de dificultad desde edades tempranas. Este punto es clave para asegurar que Argentina pueda sostener un ecosistema tecnológico competitivo a largo plazo.
La Inteligencia Artificial (IA) también fue un eje central del debate. Tangreti afirmó: “La IA genera un salto cuántico, transformando procesos individuales y empresariales. La clave está en preparar recursos humanos para que sepan utilizar los algoritmos de manera eficiente”.
Los panelistas coincidieron en que el futuro del trabajo implica la interacción entre humanos, robótica e inteligencia artificial. Ávila enfatizó: “No es el ser humano o la robótica o la IA, sino el trabajo en conjunto”. Tangreti implementó: “El humano seguirá tomando decisiones, pero la IA proveerá soporte y aumentará la eficiencia en cada proceso”.
El consenso del panel indicó que Argentina posee el talento, la infraestructura y la creatividad para convertirse en un referente global, pero debe superar desafíos importantes: mejorar la educación tecnológica, fomentar políticas públicas de incentivo, retener talento y desarrollar productos propios que trascienden la venta de servicios y horas de trabajo.
Asimismo, la cooperación entre empresas, universidades y gobiernos será clave para consolidar un ecosistema tecnológico sólido, con capacidad de exportar soluciones innovadoras a Estados Unidos, Europa y otros mercados internacionales.
El panel concluyó que Argentina tiene los ingredientes necesarios para transformarse en la próxima Vaca Muerta tecnológica, siempre que combine talento local, educación estratégica, políticas de retención de profesionales y adopción de Inteligencia Artificial y tecnología de punta. La oportunidad existe, pero requiere acción decidida y cooperación entre todos los actores del ecosistema.
Si se logran estos objetivos, Argentina no solo podrá posicionarse como proveedor de talento, sino también como creador de soluciones y productos de alto valor en el mercado global, consolidando su lugar como Hub tecnológico de referencia.