Por Agroempresario.com
La tradicional tormenta de Santa Rosa se espera puntualmente alrededor del 30 de agosto, pero con una distribución irregular en el centro-este del área agrícola, según el último informe de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BCBA). La sabiduría popular señala que la intensidad y distribución de estas precipitaciones podrían anticipar cómo será la temporada primavera-verano: abundantes y generales indicarían una campaña sobre la media; moderadas y bien distribuidas, un panorama normal; e irregulares, posibles perturbaciones negativas.
El reporte agroclimático señala que los vientos polares continuarán influyendo en la mayor parte del área agrícola, manteniendo temperaturas bajo la media estacional. Solo el extremo norte registrará valores algo superiores a lo normal. Por su parte, los vientos del Trópico retornarán rápidamente, elevando las temperaturas sobre lo normal, con focos de calor intenso hacia el extremo norte del área agrícola. El centro y sudoeste observarán registros normales, mientras que el sudeste se mantendrá ligeramente bajo lo habitual.
Los datos indican que la tormenta de Santa Rosa se concentrará sobre el centro-este del área agrícola, dejando al resto de la región con precipitaciones escasas. Este patrón irregular sugiere que la temporada primavera-verano podría ser “perturbada”, aunque el indicador no es absoluto. Por ello, la BCBA recomienda mantener la vigilancia climática constante, especialmente en las zonas donde las precipitaciones podrían resultar insuficientes para los cultivos tempranos.
Según el análisis de la BCBA, el nordeste del NOA, gran parte de la Región del Chaco y el norte y centro de la Mesopotamia registrarán máximas superiores a 25°C, con focos por encima de 35°C hacia el norte. El centro del NOA, gran parte de Cuyo y la Región Pampeana presentarán máximas entre 20 y 25°C, con focos de valores superiores en algunas zonas. Esta variabilidad térmica, combinada con precipitaciones irregulares, puede afectar la germinación y desarrollo inicial de los cultivos de soja, maíz y trigo, según los técnicos de la Bolsa.
El desarrollo irregular de la tormenta de Santa Rosa obliga a los productores a extremar la vigilancia climática y ajustar prácticas de siembra y protección de cultivos. La información del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) y la BCBA debe ser tomada como referencia para la planificación de riegos, fertilización y control sanitario, considerando que los sectores con menor cobertura de lluvia podrían enfrentar estrés hídrico.
En términos generales, la combinación de vientos polares y tropicales, junto con la tormenta puntual y su distribución irregular, señala que la temporada primavera-verano 2025-2026 podría presentar fenómenos climáticos variables, afectando la productividad y la programación de las tareas agrícolas.