on más tiempo en casa, compartimos algunas claves para llegar a ser el mejor cocinero hogareño.
Ir de compras, comprar un condimento o vegetal que no conozcas y luego usarlo, buscar recetas o seguir tus instintos. Tratá de experimentar: probar, tocar, oler y, por qué no, también equivocarte. Recordá que el arte de la cocina es a prueba y error.
Animarse es fundamental. Todo el mundo es capaz de cocinar cada día mejor: está en nosotros hacerlo o no.
Otro punto a tener en cuenta es no temer a reemplazar lo que no te gusta o no tenés. Si fuiste probando ingredientes y no resultó, recurrí a otra opción. Si no te equivocás, no aprendés.
No te frenes a la hora de mejorar la técnica con la que te sentís más cómodo. Si te gusta la parrilla, salí del tipo asado parrillada; experimentar y utilizar el fuego para marinadas vegetales o cocciones más cortas, como panes chatos y pescados, puede ser una buena opción.
Si lo tuyo son las salsas, animate a los braceados y estafados. Las opciones lentas en líquido son muy satisfactorias y te permiten corregir el rumbo durante el proceso.
Utilizá el wok, la sartén o intentá con los amasados. Todo sirve para practicar un poco.
Quizás la regla más importante en la cocina sea probar siempre todo en cada estadio antes de agregar algo y después de unos minutos. Al principio y al final, todo se puede corregir un poco.
Es aconsejable tratar de llevar un registro de lo que vas haciendo ya que, si funciona, lo vas a querer repetir. Usá papel y lápiz, notas de voz en el teléfono o cualquier otra herramienta que te permita dejar asentado lo que vas haciendo. Si funcionó, tenés la fórmula, y si no, analizá qué pasó para no repetir errores.
Una vez que le encontraste la vuelta a una técnica o fórmula, podés reemplazar el ingrediente principal. La confianza en la cocina se construye a base de repetición.
Antes de poner la sartén o la olla al fuego es indispensable tener todo listo. El mise en place –término utilizado en gastronomía para referirse a la preparación de los ingredientes y utensilios a utilizar– es necesario para evitar accidentes y fracasos.
Sacar del freezer el pollo antes de cocinarlo, el pescado antes de ponerlo en la sartén o la lechuga antes de condimentar. Una debida preparación de los ingredientes es fundamental.
Si vas a usar una receta, es recomendable leerla completa antes de comenzar. Nunca des por sobreentendida una receta; esto te evitará muchas desilusiones culinarias.