El Líder Global de Servicios Financieros de Deloitte, Neal Baumann, visitó la Argentina a fines de noviembre y destacó que el país se ha convertido en un “mercado muy atractivo para invertir”, según indicó en una entrevista exclusiva con Forbes Argentina. El ejecutivo —que dirige equipos en más de 40 países y supervisa áreas como banca, seguros, mercados de capitales, inversión y real estate— explicó cómo la digitalización y la Inteligencia Artificial (IA) generativa están redefiniendo el negocio financiero a nivel global y por qué cree que las instituciones locales enfrentan un escenario con potencial de crecimiento.
Durante su estadía en Buenos Aires, Baumann analizó los desafíos que viven los bancos y aseguradoras para transformarse con tecnologías más eficientes, los efectos de la competencia fintech y el nuevo entorno económico regional que, a su juicio, vuelve a la Argentina un destino de alto interés para inversores del sector.
Consultado por Forbes Argentina sobre los principales obstáculos que enfrentan las grandes entidades financieras para adoptar plenamente modelos digitales, Baumann sostuvo que hoy existe un desfasaje evidente entre lo que los consumidores exigen y lo que las instituciones pueden ofrecer. “La mayoría de las grandes instituciones financieras en el mundo están luchando por transformar su productividad y su capacidad de interactuar con los clientes de la manera que los consumidores demandan”, afirmó.

El ejecutivo destacó que una de las trabas centrales es la complejidad de los sistemas tradicionales que sostienen la operación. “El principal desafío es que las instituciones más importantes suelen tener una tecnología central compleja. Esto puede ser inflexible y hace que el costo y el tiempo del cambio sean más altos que el costo de crear una solución nueva”, explicó. En ese contexto, recordó que el avance de las fintech durante la última década se dio precisamente por ofrecer respuestas más rápidas y eficientes.
Baumann también enfatizó la necesidad de que los cambios regulatorios y económicos acompañen una transformación más ágil, al señalar que las instituciones necesitan “un nuevo punto de partida, una nueva configuración económica y regulatoria”.
Uno de los ejes más destacados del análisis de Baumann fue la irrupción de la IA generativa, una tecnología que, según sostuvo, abre un camino acelerado hacia la modernización del sector. “La promesa de la IA generativa es justamente la capacidad de resolver esos dos grandes problemas: más productividad y mejores experiencias para los clientes”, señaló, al referirse a la brecha tecnológica y la demanda creciente de servicios ágiles.
Sin embargo, el ejecutivo advirtió que la implementación real de esta tecnología dista de la simplicidad con la que suele mostrarse en presentaciones empresariales. En sus palabras, “es más difícil que en un slide de PowerPoint”. Para que la IA generativa opere con eficiencia dentro de un banco o aseguradora, mencionó tres condiciones clave: datos confiables y protegidos, alineación entre tecnología y negocio, y una transformación cultural profunda dentro de las organizaciones.
Respecto a los datos, subrayó la necesidad de sistemas robustos y transparentes. “Para que funcione en un banco, debemos no solo aprovechar la información, sino que esta debe ser confiable: que sepamos dónde está, que esté limpia, que haya una 'verdad' y que el sistema esté protegido para que esa información no salga de la institución”, advirtió.
También planteó que el principal déficit no es tecnológico, sino organizacional. “Las herramientas de IA generativa disponibles son más sofisticadas que nuestra capacidad para usarlas”, dijo, y remarcó que la transformación debe estar liderada desde el negocio y no únicamente desde las áreas técnicas.
El tercer punto, el cambio cultural, implica un desafío particularmente sensible: la convivencia de distintos modelos de trabajo y diversas generaciones dentro de la misma organización. “Estamos pidiendo a nuestros empleados que trabajen y se comporten de una manera diferente, en un ambiente híbrido. A veces la gente se asusta”, sostuvo Baumann. Y añadió que la adopción tecnológica no puede implicar el desplazamiento abrupto de puestos clave, ya que “las carreras críticas deben crecer, aprender y adquirir la experiencia necesaria para tomar decisiones complejas”.
Baumann dedicó parte de su análisis al rol de las plataformas fintech, cuya expansión redefinió el mapa de la industria en la última década. Según dijo, este fenómeno tiene dos caras: una de cooperación y otra de competencia.
“Muchas instituciones financieras han absorbido plataformas fintech o establecido nuevas sociedades”, explicó al referirse al primer eje. Sin embargo, también señaló que estas empresas emergentes han expandido el mercado y disputan lugar a los bancos tradicionales mediante propuestas más flexibles.
Mencionó casos donde compañías tecnológicas o plataformas de consumo comenzaron a incorporar servicios financieros para mejorar su competitividad principal, incluyendo ejemplos en América Latina. “Quieren sacar la fricción al cliente, haciéndolo más fácil para que los clientes paguen”, comentó.

Su análisis incluyó una referencia al sector automotriz y a la convergencia entre software, movilidad y seguros. Según Baumann, los vehículos inteligentes “están construyendo una nueva propuesta de valor e invirtiendo miles de millones de dólares para proveer una mayor integración de servicios”, una tendencia que la industria financiera no puede ignorar.
Al evaluar la situación de América Latina, Baumann fue contundente sobre el potencial argentino. “Hay un motivo por el que estamos aquí: creo que Argentina está empezando a convertirse en un mercado muy atractivo para invertir y continuar haciendo crecer nuestro negocio”, afirmó a Forbes Argentina.
Destacó que la mayor competencia entre instituciones financieras y los cambios que se registran en el mercado local abren un escenario de oportunidades para innovar, ampliar operaciones y adoptar nuevos modelos digitales.
Baumann también hizo referencia al contexto político y social del país y su impacto en las expectativas empresariales. Según dijo, “el sentimiento político y de la sociedad sugiere que puede haber una dirección de cambio, y esto puede proveer oportunidades para que las instituciones financieras crezcan”.
En su balance final, el ejecutivo resumió su impresión sobre la plaza local: “Mi impresión es muy positiva en términos generales, parece haber una oportunidad muy importante para las instituciones financieras”.