La Unión Europea avanza en el acuerdo con el Mercosur tras ofrecer incentivos clave a Italia

Bruselas presentó medidas para reducir costos agrícolas y destrabar el respaldo italiano, un paso decisivo para cerrar el tratado comercial entre ambos bloques

La Unión Europea avanza en el acuerdo con el Mercosur tras ofrecer incentivos clave a Italia
jueves 08 de enero de 2026

La Unión Europea dio un paso decisivo para encaminar la firma del acuerdo de libre comercio con el Mercosur al presentar una serie de incentivos económicos dirigidos a Italia, uno de los países que mantenía una postura crítica frente al tratado. La iniciativa, impulsada por la Comisión Europea, busca asegurar el apoyo de Roma en la votación clave que definirá el futuro del convenio, tras más de dos décadas de negociaciones. La decisión es relevante porque el respaldo italiano resulta determinante para alcanzar las mayorías necesarias dentro del bloque europeo y evitar la conformación de una minoría de bloqueo.

El ofrecimiento se conoció luego de una reunión extraordinaria de ministros de Agricultura de los Estados miembros de la UE, en la que se discutieron medidas destinadas a aliviar los costos de producción del sector agropecuario europeo. Entre las propuestas figura la reducción del precio de abonos y fertilizantes, mediante la suspensión temporal de aranceles a las importaciones de estos insumos, un reclamo histórico de varios países del sur de Europa.

La negociación se aceleró luego de que la firma del acuerdo, prevista originalmente para el 20 de diciembre en Brasilia, fuera postergada por la resistencia de Italia, Francia y Polonia, que advirtieron sobre el posible impacto negativo del tratado en sus economías agrícolas. En ese contexto, Bruselas optó por avanzar con un esquema de compensaciones y salvaguardas que permita destrabar el consenso político sin alterar el núcleo del entendimiento comercial.

Además de la baja en los costos de los fertilizantes, la Comisión Europea puso sobre la mesa la posibilidad de adelantar pagos directos a los agricultores durante el próximo marco presupuestario plurianual, correspondiente al período 2028-2034. A ello se suman compromisos para aplicar mecanismos de protección del mercado interno, con el objetivo de evitar que el ingreso de productos sudamericanos genere distorsiones severas en determinados sectores sensibles.

La Unión Europea avanza en el acuerdo con el Mercosur tras ofrecer incentivos clave a Italia

El ministro de Agricultura de Italia, Francesco Lollobrigida, había solicitado formalmente estas medidas a Bruselas en las últimas semanas. El funcionario, que mantiene una relación política estrecha con la primera ministra Giorgia Meloni, argumentó que sin un alivio concreto en los costos de insumos estratégicos, el acuerdo con el Mercosur podría profundizar las dificultades de los productores italianos. Finalmente, la Comisión accedió a estos pedidos, allanando el camino para un cambio de posición de Roma.

Con este giro, el Consejo Europeo volverá a votar el texto del acuerdo en los próximos días. Para que el tratado sea aprobado, se requiere el respaldo de al menos el 55% de los Estados miembros, que representen como mínimo el 65% de la población de la Unión. Asimismo, el reglamento comunitario establece que no debe conformarse una minoría de bloqueo, que podría surgir si cuatro países que concentren el 35% de la población votan en contra. En ese esquema, el apoyo de Italia resulta central.

La eventual adhesión italiana permitiría avanzar con la firma del acuerdo aun frente a la oposición persistente de Francia, Hungría y Polonia, países que desde hace años expresan reparos por el impacto del tratado en sus sectores agropecuarios. Si Italia se sumara a ese grupo, el acuerdo quedaría virtualmente paralizado. Por ese motivo, Bruselas concentró sus esfuerzos diplomáticos en Roma, consciente de su peso político y demográfico dentro del bloque.

El acuerdo entre la UE y el Mercosur es uno de los más ambiciosos del comercio internacional contemporáneo. Tras casi 25 años de negociaciones, el texto prevé la reducción gradual de aranceles y la creación de una de las zonas de libre comercio más grandes del mundo. También incluye reglas de origen destinadas a garantizar que los beneficios del intercambio permanezcan dentro de ambos bloques, además de compromisos en áreas como servicios, propiedad intelectual, compras públicas, comercio sostenible, empresas estatales y mecanismos de solución de controversias.

Desde América del Sur, los gobiernos del Mercosur destacan el potencial económico del entendimiento. El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, señaló que el acuerdo abarcaría a 722 millones de habitantes y representaría un Producto Bruto Interno conjunto de alrededor de 22 billones de dólares, lo que lo convertiría en el mayor tratado comercial a nivel global por volumen económico.

Datos de centros de estudios internacionales indican que el comercio actual entre la UE y el Mercosur alcanza los 88.000 millones de euros anuales en bienes y otros 34.000 millones de euros en servicios. Con la consolidación de la zona de libre comercio, ese intercambio podría incrementarse de manera significativa y llegar a representar cerca del 20% del PBI global, según proyecciones citadas en ámbitos académicos y empresariales.

En términos concretos, el acuerdo contempla la eliminación de aranceles sobre aproximadamente el 90% del comercio bilateral, con plazos de desgravación más extensos que los otorgados por la UE en tratados previos. Para el Mercosur, esto abriría nuevas oportunidades en exportaciones agroindustriales, energéticas y mineras. Para Europa, en cambio, implicaría garantizar el acceso a alimentos, energía y minerales críticos, además de facilitar la colocación de productos industriales en el mercado sudamericano y reforzar su posicionamiento estratégico frente a Estados Unidos y China.

Estimaciones elaboradas en Europa calculan que el bloque comunitario podría sumar cerca de 10.000 millones de dólares adicionales por año en exportaciones hacia el Mercosur, mientras que las ventas del bloque sudamericano crecerían en torno a 60.000 millones de dólares. Estas cifras explican el interés de sectores industriales y exportadores por acelerar la firma del tratado, pese a las resistencias internas.

La Unión Europea avanza en el acuerdo con el Mercosur tras ofrecer incentivos clave a Italia

Una vez rubricado, el acuerdo deberá atravesar los procesos de ratificación institucional tanto en los países del Mercosur como en los Estados miembros de la UE. Cada parlamento nacional deberá aprobarlo conforme a sus mecanismos internos, un trámite que podría extenderse durante meses o incluso años. Sin embargo, el entendimiento político alcanzado en Bruselas marca un punto de inflexión en un proceso que llevaba décadas de idas y vueltas.

Según informó Ámbito, la estrategia de la Comisión Europea de ofrecer incentivos focalizados resultó clave para destrabar la negociación y acercar posiciones con Italia, uno de los actores centrales en la definición del futuro del acuerdo. De concretarse la firma, la UE y el Mercosur darían inicio a una nueva etapa en su relación comercial, con impacto directo en los flujos de inversión, el comercio internacional y el equilibrio geopolítico global.



Invertí en periodismo de calidad

En Agroempresario trabajamos para acercarte contenidos que agregan valor.
Quiero suscribirme

Todas las Categorías

¡Envianos tus Contenidos!

Difundí tus Ideas, Conocimientos, Experiencias, Opiniones y Proyectos.


¡Juntos el Campo es más fuerte!



















¡Juntos por la eliminación
de las Retenciones!

Te invitamos a contarle a todos los argentinos por qué es bueno eliminar las Retenciones.

¡Sumá tu Stand!

Publicá tu marca en la plataforma líder del agro y aumentá tus ventas hoy.

Recibí los mejores contenidos

Suscribite a nuestro Newsletter y sigamos agregando valor.

Agroempresrio

¡Contenidos que agregan valor!