San Juan cerró 2025 con un balance de gestión que el gobierno provincial calificó como positivo, en un contexto nacional marcado por restricciones fiscales y redefiniciones de responsabilidades entre Nación y provincias. La administración encabezada por Marcelo Orrego destacó que, a lo largo del año, la provincia logró ordenar sus cuentas, sostener la obra pública con recursos propios y avanzar en políticas estructurales en educación, salud, producción e inversiones, con el objetivo de mejorar la calidad de vida de los sanjuaninos.
Desde el Ejecutivo provincial subrayaron que uno de los principales logros del año fue la recuperación del equilibrio fiscal, condición que permitió garantizar el funcionamiento del Estado y sostener programas considerados prioritarios. En ese marco, Orrego remarcó que la gestión se enfocó en administrar recursos con criterios de previsibilidad y prioridades claras, en un escenario en el que muchas provincias debieron frenar proyectos por falta de financiamiento nacional. “Recibimos una provincia con desorden financiero y hoy tenemos estabilidad y equilibrio. Gobernar es administrar prioridades, y cada decisión busca tener un impacto positivo en la vida cotidiana de las familias”, señaló el mandatario en declaraciones recogidas por Clarín.

Ese orden financiero posibilitó que San Juan asumiera compromisos que anteriormente dependían del financiamiento nacional, sin discontinuar políticas públicas sensibles. Entre ellas, la obra pública ocupó un lugar central. Mientras numerosos proyectos quedaron paralizados en otras jurisdicciones, la provincia continuó con la construcción y finalización de viviendas, rutas, pavimentaciones, centros de salud y edificios públicos, con impacto directo en el empleo y en la prestación de servicios básicos.
Un caso emblemático fue el departamento de Jáchal, donde durante 2025 se inauguraron la nueva Maternidad, una Unidad Oncológica y la modernización del servicio de imágenes médicas, incluyendo equipamiento de alta complejidad. Estas obras permitieron descentralizar la atención sanitaria y evitar traslados de cientos de pacientes a la capital provincial, un reclamo histórico de la región.
En el plano social, una de las políticas más destacadas del año fue la implementación del boleto educativo gratuito, una medida que apuntó a garantizar el acceso a la educación en un contexto de dificultades económicas. Según datos oficiales, antes de la puesta en marcha del programa más del 20% de los estudiantes faltaba a clases en los últimos días del mes por no poder afrontar el costo del transporte. Desde el Gobierno provincial señalaron que esa situación comenzó a revertirse, con mejoras en la asistencia escolar y en la continuidad educativa de alumnos y docentes.

La educación fue definida como un eje estratégico de la gestión 2025. Además del boleto educativo, la provincia avanzó en programas orientados a mejorar la comprensión lectora, un problema estructural que impacta en los resultados de aprendizaje a largo plazo. A esto se sumaron iniciativas de educación financiera y capacitaciones específicas vinculadas a los perfiles laborales que demandará el crecimiento del sector minero y productivo, con una mirada puesta en el mediano y largo plazo.
En paralelo, San Juan buscó fortalecer su matriz productiva y sostener la actividad económica en un año complejo. El acompañamiento a pymes, emprendedores, economías regionales, vitivinicultura y minería fue clave para mantener niveles de empleo y evitar retrocesos significativos. La previsibilidad macroeconómica provincial, el diálogo permanente con el sector privado y la continuidad de la obra pública funcionaron como factores de contención y estímulo.
Uno de los programas centrales en esta línea fue Aprender, Trabajar y Producir, que durante 2025 permitió que más de 10.000 sanjuaninos accedieran a instancias de formación y capacitación, articuladas con empresas y orientadas a mejorar la empleabilidad. Según cifras oficiales, la provincia destinó más de $78.300 millones a políticas de fortalecimiento productivo, con foco en la reconversión productiva, la incorporación de tecnología, el impulso a la economía del conocimiento y el uso de inteligencia artificial aplicada a procesos productivos.
La minería volvió a ocupar un rol protagónico en la economía provincial, no solo como generadora de empleo directo e indirecto, sino también como vector de atracción de inversiones. Durante 2025, el posicionamiento de San Juan en el escenario internacional se fortaleció a partir de una estrategia de promoción sostenida, que despertó el interés de empresas y diplomáticos de distintos países.

En ese contexto, cinco compañías mineras presentaron solicitudes para ingresar al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), una señal que desde el Gobierno interpretan como un respaldo a la estabilidad jurídica y a las reglas de juego que ofrece la provincia. Las autoridades provinciales remarcaron que estos proyectos se desarrollan bajo criterios de responsabilidad ambiental y con una mirada de largo plazo, apuntando a generar desarrollo local y encadenamientos productivos.
La agenda de salud también mostró avances relevantes. Además de las obras de infraestructura, se incorporó equipamiento de última generación en distintos hospitales y centros de atención primaria, con el objetivo de mejorar diagnósticos y tratamientos. Estas inversiones, señalaron desde el Ejecutivo, buscan reducir desigualdades territoriales en el acceso a servicios sanitarios.
De cara a 2026, el Gobierno provincial anticipó la profundización de las políticas que mostraron resultados durante el último año. Entre las prioridades se destacan una mayor inversión en educación, salud y seguridad, la continuidad de la obra pública estratégica y un acompañamiento sostenido al sector productivo. En ese marco, el vínculo público-privado aparece como una de las claves para sostener el crecimiento y atraer nuevas inversiones.

En el cierre del año, Orrego expresó un mensaje de reconocimiento a trabajadores, docentes, personal de salud, fuerzas de seguridad, empresarios y emprendedores, a quienes atribuyó un rol central en la estabilidad alcanzada. Con equilibrio fiscal, planificación y una agenda orientada al desarrollo, San Juan busca consolidarse como una provincia preparada para enfrentar los desafíos económicos y sociales que plantea el nuevo año.