La empresa AFP Service, fundada por Antonio Pichaud en General Roca en 2006, pasó de funcionar en un pequeño garaje familiar a consolidarse como una firma industrial con presencia regional y proyección nacional. Con casi dos décadas de trayectoria, más de 50 personas en su equipo y una cartera de clientes que incluye municipios y grandes compañías, la firma atraviesa una etapa de expansión que se refleja en la adquisición de un predio propio sobre la Ruta Nacional 22, donde proyecta centralizar sus operaciones.
El punto de partida fue modesto. Pichaud llegó a Roca siendo joven, vinculado al deporte, y decidió convertir a la ciudad en su lugar de vida. En ese contexto, apostó por iniciar una ferretería industrial sin experiencia previa en gestión empresarial. “Teníamos un montón de dudas: no teníamos contador, no teníamos programa para arrancar y así todo nos tiramos a la pileta”, recordó el fundador al reconstruir aquellos primeros meses. La falta de estructura administrativa, el desconocimiento de cuestiones impositivas y la necesidad de aprender sobre la marcha marcaron esa etapa inicial.
Para poner en marcha el proyecto, el emprendedor tomó decisiones personales de peso: vendió un terreno propio para reunir capital y contó con el respaldo de personas clave que acompañaron el proceso. Entre ellas, su mentor Enrique Mario Cabarcos, quien le brindó apoyo financiero y motivacional, y proveedores que confiaron en la iniciativa cuando aún era incipiente. Esa red de respaldo permitió sostener el emprendimiento en los momentos más frágiles.

Con el correr de los años, AFP Service comenzó a crecer y a demandar espacios cada vez más amplios. La empresa atravesó distintas mudanzas dentro de la ciudad, siempre empujada por la necesidad de ganar superficie, visibilidad y capacidad operativa. Uno de los momentos decisivos fue la instalación en un galpón ubicado en las calles Brasil y España, una etapa que implicó inversión, endeudamiento y esfuerzo para acondicionar la infraestructura. Ese paso, sin embargo, marcó un antes y un después en términos de escala productiva.
Actualmente, la firma opera en Vintter 1201, en la zona de Stefenelli, aunque esa ubicación tiene los días contados. En el marco de su aniversario número 20, AFP Service adquirió un terreno propio ubicado entre la Ruta 22 y Primeros Pobladores, donde proyecta desarrollar una planta que concentre sus distintas áreas. La decisión apunta a consolidar el crecimiento y fortalecer su presencia como industria local. Desde la empresa señalaron que el objetivo es convertir ese nuevo espacio en un punto de referencia no solo para la organización, sino también para la comunidad.
Uno de los principales motores del crecimiento ha sido la especialización en la fabricación de módulos industriales y habitacionales, una línea de producción que con el tiempo se transformó en sello distintivo. La calidad técnica, la adaptación a requerimientos específicos y la capacidad de respuesta rápida permitieron a la empresa posicionarse en mercados cada vez más exigentes. “Hoy estamos dentro de los tres mejores tráilers del país, orgullosamente lo digo”, afirmó Pichaud al describir el lugar que, a su entender, ocupa la firma dentro del sector.

El vínculo con la actividad energética resultó clave para ese posicionamiento. AFP Service trabaja de manera sostenida con empresas vinculadas al desarrollo hidrocarburífero y mantiene contratos con municipios y organismos públicos. Entre sus clientes se encuentra YPF, que utiliza más de 140 módulos fabricados por la empresa. Según explicó el fundador, el perfil productivo está fuertemente orientado a esa demanda: “Le vendemos a los municipios, a los entes estatales provinciales y sobre todo a las empresas petroleras. Nuestra especialidad es el petróleo, o sea, el 83% de esta empresa se vende en Neuquén”.
Desde el interior del taller, quienes integran el equipo describen una dinámica marcada por la exigencia y el compromiso con los plazos. Mauro, trabajador del área de producción, resumió esa lógica con una frase que grafica la cultura interna: “AFP es como su dueño, como Antonio. Hay que hacer las cosas lo más rápido posible dentro de la mejor manera. En el caso del petróleo, siempre el pedido es para ayer”.
Otro de los aspectos que distingue a la empresa es la importancia que otorga a la capacitación técnica. En sus instalaciones funciona una sala de formación que lleva el nombre de Enrique Mario Cabarcos, en homenaje al mentor de Pichaud. Allí se dictan cursos de soldadura, pintura, seguridad e higiene, entre otros oficios. Para el fundador, la formación es una herramienta central de crecimiento individual y colectivo. “No existe progreso sin capacitación”, sostuvo en más de una ocasión, y agregó: “Yo soy de la idea de que si te capacitás tenés más posibilidades que si no lo hacés”.

La evolución de AFP Service también se refleja en la conformación de su equipo humano. De aquellos primeros años con apenas dos personas, la empresa pasó a reunir hoy a más de 50 integrantes en distintas áreas. Para Pichaud, el vínculo con quienes forman parte del proyecto es un componente central. “Yo tengo gente, no números. No tengo al 64 o el 32, yo tengo a José, a Pedro, a Chocho… y sé medianamente qué es lo que sucede dentro. Creo que es la parte más importante, la parte humana que tiene esta empresa”, expresó.
Esa cercanía es percibida por quienes trabajan día a día en la firma. Marcelo, distribuidor vinculado a la empresa desde hace cinco años, describió el clima interno con una comparación elocuente: “A veces uno también puede decir que se parece a una familia. Porque yo he discutido con mis hijos, he discutido con mamá, con mi hermano, pero no nos dejamos de querer”. Desde el área administrativa, Maricel también destacó ese rasgo distintivo: “Somos todos distintos y todos tenemos problemas, así que también me relaciono familiarmente con cada uno de ellos. Acá tengo la posibilidad de tener más relación, pero además es una condición también de Antonio, de relacionarme de esa forma con los chicos”.
La dinámica del equipo incluye además instancias de reconocimiento colectivo, como viajes grupales organizados por la empresa. Para el fundador, esos gestos forman parte de una filosofía clara: “En esta empresa se premia al que trabaja y al que se esfuerza, así de sencillo”. En esa misma línea, subrayó que el crecimiento de AFP Service no puede entenderse sin el aporte de quienes la integran: “Esto no se puede hacer sin la gente que tengo. Tengo a mi hijo trabajando conmigo, que se hace cargo de toda la parte administrativa contable y la verdad que es impecable. Y después tengo en cada sector gente que realmente es responsable y que lleva adelante los lineamientos de la empresa”.

A casi veinte años de aquel comienzo en un garaje, el balance de Pichaud combina realismo y convicción. Consultado sobre qué hace falta para emprender, evitó fórmulas complejas y eligió una respuesta directa: “Hay que tirarse a la pileta y prepararse para nadar. Pero sin fijarse para atrás”. Una definición que resume, en buena medida, el espíritu de una historia construida a base de constancia, decisiones difíciles y crecimiento sostenido.