La Argentina concretó una nueva exportación de carne ovina congelada hacia el Estado de Kuwait, luego de que el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) certificara el envío de 24 toneladas desde la provincia de Corrientes, durante enero de 2026. La operación, supervisada de manera integral por el organismo sanitario nacional, resultó relevante por su aporte a la diversificación de destinos de exportación, el fortalecimiento de la producción ovina regional y la consolidación del estatus sanitario argentino en el comercio internacional de alimentos.
De acuerdo con la información oficial del organismo, la certificación estuvo a cargo del Centro Regional Corrientes-Misiones del SENASA, que acompañó el proceso productivo desde el origen de la materia prima hasta la emisión de la documentación final de exportación. Los controles incluyeron la verificación de la faena de los animales, las condiciones de procesamiento, el almacenamiento, la conservación de la mercadería y el cumplimiento de los requisitos sanitarios y documentales exigidos por el país de destino.
La mercadería exportada estuvo compuesta por cortes de cuarto delantero, cuarto trasero y costillar ovino, presentados en formato congelado. Este tipo de presentación es habitual en envíos de larga distancia y permite preservar la calidad, inocuidad y seguridad alimentaria del producto durante el transporte, en línea con las exigencias de mercados que aplican protocolos sanitarios estrictos, como Kuwait.
Desde el SENASA señalaron que esta operación representa un avance significativo para el sector ovino de Corrientes, al ampliar las oportunidades de inserción internacional y consolidar la presencia de la carne ovina argentina en mercados no tradicionales. En ese sentido, destacaron que el cumplimiento de los estándares sanitarios constituye un factor clave para sostener la competitividad del país como proveedor confiable de alimentos.
El rol del organismo sanitario fue central a lo largo de toda la operatoria. El SENASA verificó las condiciones higiénico-sanitarias de la faena, el cumplimiento de las normas de bienestar animal, la correcta cadena de frío y la adecuación de los procesos de almacenamiento y conservación. Además, controló que la mercadería cumpliera con los requisitos de trazabilidad y documentación establecidos por las autoridades sanitarias del país importador.

La exportación de carne ovina hacia Kuwait se inscribe en una estrategia más amplia orientada a la diversificación de mercados externos dentro del complejo cárnico argentino. En un contexto internacional cada vez más competitivo, la posibilidad de acceder a nuevos destinos resulta clave para reducir la dependencia de pocos compradores y ampliar el abanico de oportunidades comerciales para las economías regionales.
En particular, los mercados del Medio Oriente se consolidan como destinos de interés para la carne ovina argentina, debido a su demanda sostenida de proteínas animales y a la valoración de productos certificados desde el punto de vista sanitario. El acceso y la permanencia en estos mercados requieren un trabajo coordinado entre el sector privado y los organismos de control del Estado, con foco en el cumplimiento estricto de los protocolos establecidos.
La producción ovina en Corrientes cumple un rol relevante dentro del entramado agropecuario provincial, tanto por su aporte a la diversificación productiva como por la generación de empleo en zonas rurales. La posibilidad de colocar producción con valor agregado en mercados externos contribuye a mejorar la rentabilidad del sector y a fomentar inversiones en sanidad, genética y eficiencia productiva.
Desde el ámbito oficial subrayaron que las acciones del SENASA no solo garantizan la inocuidad de los alimentos exportados, sino que también permiten sostener el estatus sanitario nacional, una condición indispensable para el mantenimiento y la apertura de mercados internacionales. Cada certificación sanitaria representa un respaldo institucional a la calidad de los productos argentinos y a la seriedad de los sistemas de control aplicados a lo largo de la cadena productiva.
El acompañamiento técnico del organismo a los establecimientos productivos y frigoríficos resulta clave para este proceso. A través de inspecciones, auditorías y controles permanentes, el SENASA trabaja para asegurar que los operadores cumplan con las normas vigentes y puedan acceder de manera sostenida al comercio exterior.
La certificación de este envío de 24 toneladas de carne ovina congelada desde Corrientes hacia Kuwait se suma a una serie de operaciones que refuerzan la presencia internacional de las carnes argentinas y el desarrollo de las economías regionales. En un escenario global con mayores exigencias en materia de trazabilidad y sanidad, la capacidad de cumplir con estos estándares se consolida como un activo estratégico para el país.
Con esta operatoria, la Argentina reafirma su posicionamiento como proveedor de alimentos seguros y de calidad, al tiempo que fortalece el perfil exportador de la producción ovina y avanza en la apertura de nuevos mercados para el sector.