El Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (INIDEP) inició este 2 de marzo una campaña científica de 25 días en el Área Adyacente a la Zona Económica Exclusiva Argentina (ZEEA), a bordo del Buque de Investigación Pesquera y Oceanográfica BIPO Víctor Angelescu, con el objetivo de relevar la biodiversidad, analizar recursos transzonales como el calamar y la merluza y fortalecer la presencia científica argentina en una zona estratégica del Atlántico Sudoccidental, donde operan flotas extranjeras de gran escala.
La misión constituye la primera acción integral del recientemente creado Proyecto “Ecosistemas y Pesquerías Transzonales en el Área Adyacente”, una iniciativa orientada a generar información científica sistemática sobre el espacio marítimo que se extiende más allá de las 200 millas náuticas, en el límite exterior de la jurisdicción nacional.
El área bajo estudio, conocida comúnmente como “milla 201”, comprende la franja de alta mar ubicada inmediatamente después de la ZEEA. Allí operan principalmente flotas extranjeras poteras y arrastreras que capturan especies transzonales y altamente migratorias, como el calamar argentino (Illex argentinus) y la merluza común (Merluccius hubbsi). Ambas desarrollan una parte sustancial de su ciclo biológico dentro de aguas bajo jurisdicción argentina, lo que otorga a la región una relevancia pesquera y estratégica.
Desde el INIDEP señalaron que la campaña busca profundizar el conocimiento sobre la dinámica del ecosistema de talud en esta zona del océano, caracterizada por su alta productividad biológica. El equipo a bordo está integrado por investigadores y técnicos de distintas disciplinas que trabajarán de manera coordinada para abordar los múltiples componentes del sistema marino.
Durante los 25 días de navegación, se estudiarán los procesos físicos, biogeoquímicos y ecológicos que determinan la estructura del ecosistema. Entre los objetivos específicos figuran el relevamiento de la biodiversidad y el análisis del rol ecológico de los principales recursos pesqueros, así como la evaluación de la distribución y abundancia de invertebrados bentónicos.
En particular, se pondrá el foco en aquellos organismos que constituyen ecosistemas marinos vulnerables (EMV), cuya preservación resulta clave frente al impacto potencial de la actividad pesquera intensiva. También se realizarán muestreos para caracterizar variables físico-químicas del agua y analizar las comunidades de fitoplancton y zooplancton, componentes esenciales de la cadena trófica marina.
Otro eje de la investigación será el estudio de los procesos de acoplamiento bento-pelágico, es decir, las interacciones entre los organismos que habitan el fondo marino y aquellos que se desarrollan en la columna de agua. Estos mecanismos estructuran las tramas tróficas y determinan la productividad del área.
La campaña cuenta con el apoyo operativo de la Prefectura Naval Argentina y la Armada Argentina, que garantizarán la libre operatividad científica del buque en alta mar. Este respaldo institucional apunta a asegurar el desarrollo normal de las tareas de investigación en un espacio donde confluyen intereses pesqueros internacionales.
La denominada “milla 201” se ha convertido en los últimos años en un punto de atención para la política pesquera y marítima argentina, debido a la intensa actividad de flotas extranjeras que operan fuera de la jurisdicción nacional pero sobre recursos que también se distribuyen dentro de la ZEEA. La generación de información científica robusta es considerada un insumo clave para la toma de decisiones en materia de conservación y administración de pesquerías.
En este contexto, el Proyecto “Ecosistemas y Pesquerías Transzonales en el Área Adyacente” busca consolidar una línea de trabajo permanente sobre esta región. La campaña iniciada ahora representa el primer paso de una estrategia que apunta a ampliar la base de datos disponibles y fortalecer la posición argentina en foros internacionales vinculados a la gestión de recursos en alta mar.
Los resultados permitirán contar con información actualizada sobre la abundancia, distribución y estado de los principales recursos, así como sobre la salud de los ecosistemas asociados. Esa evidencia científica será utilizada para respaldar políticas de gestión sostenible, promover prácticas responsables y defender los intereses soberanos y pesqueros del país en el Atlántico Sur.
En un escenario global donde la presión sobre los recursos marinos crece y las pesquerías transzonales requieren coordinación internacional, la iniciativa del INIDEP apunta a combinar ciencia, presencia institucional y planificación estratégica. La campaña en la “milla 201” no solo ampliará el conocimiento sobre una de las áreas más productivas del Atlántico Sudoccidental, sino que también aportará herramientas para una administración más eficiente y sustentable de los recursos que comparten jurisdicción y alta mar.