El Gobierno de Neuquén lleva adelante un plan integral de obras de agua potable y saneamiento en todo el territorio provincial, con una inversión superior a los 90 mil millones de pesos, orientada a garantizar el acceso a servicios esenciales, fortalecer el desarrollo territorial y reducir desigualdades históricas. En ese contexto, la ministra de Turismo, Ambiente y Recursos Naturales, Leticia Esteves, subrayó que la provincia avanza en una transformación estructural del sistema hídrico con impacto ambiental y social. “Neuquén está saldando una deuda hídrica histórica a través de inversión, planificación y una fuerte presencia del Estado en el territorio”, afirmó.
La iniciativa forma parte de la agenda estratégica de la gestión del gobernador Rolando Figueroa, que definió la política del agua como uno de los ejes prioritarios del gobierno provincial. A través de la combinación de financiamiento externo y recursos propios, se busca consolidar un modelo de infraestructura que acompañe el crecimiento poblacional y productivo, con criterios de sostenibilidad y eficiencia operativa.

En esa línea, Esteves remarcó que “esta inversión no solo garantiza el derecho al agua potable y al saneamiento, sino que también cuida el ambiente, protege nuestros ríos y espejos de agua, y promueve un nuevo compromiso ciudadano para el uso responsable del recurso en un contexto de cambio climático”. Sus declaraciones reflejan el enfoque integral del plan, que vincula infraestructura, ambiente y desarrollo productivo.
Entre las obras estratégicas se destaca la ampliación de la Planta Potabilizadora Mari Menuco, considerada clave para acompañar el crecimiento de la región de la Confluencia y mejorar la capacidad de abastecimiento en un conglomerado donde la demanda de agua se incrementó de manera sostenida. A estas acciones se suman nuevas redes de agua potable y cloacas en ciudades y localidades con dificultades en la prestación del servicio, así como la modernización y refuncionalización de sistemas existentes.
El esquema de inversión contempla tres obras de remodelación o construcción de nuevas plantas potabilizadoras, cuatro refuncionalizaciones o nuevas plantas de tratamiento cloacal, 11 cisternas de almacenamiento, más de 72 kilómetros de acueductos, 15.500 metros de redes cloacales, nuevas perforaciones y más de 30 intervenciones de mantenimiento en sistemas en funcionamiento. Este despliegue técnico busca garantizar sostenibilidad, eficiencia y adaptación a los desafíos ambientales actuales.

Uno de los proyectos emblemáticos se desarrolla en el Paraje Auquinco, donde residen alrededor de 40 familias. Allí se iniciará una obra incluida en el primer crédito otorgado por la CAF, con una inversión superior a los 1.200 millones de pesos, que permitirá dotar al paraje de agua potable segura. Actualmente, la zona no cuenta con un sistema formal de provisión de agua, lo que convierte a la intervención en un cambio estructural para la comunidad.
La obra contempla la construcción de una nueva toma de agua, un acueducto de alimentación, tanques de reserva, sistemas de cloración, redes de distribución y conexiones domiciliarias, además de medidas de protección ambiental en la zona de captación. Para minimizar el impacto ambiental, los trabajos se realizarán con técnicas de bajo impacto y respeto por las condiciones naturales del entorno.
De este modo, el plan hídrico provincial se consolida como una política pública de largo plazo que articula infraestructura, ambiente y desarrollo productivo, con el objetivo de garantizar derechos básicos, fortalecer la competitividad territorial y mejorar la calidad de vida de la población neuquina.