El presidente de Francia, Emmanuel Macron, advirtió que la Unión Europea enfrenta un escenario de inestabilidad por parte de Estados Unidos bajo la administración de Donald Trump y una fuerte presión comercial de China, y llamó al bloque a impulsar una “revolución económica” para consolidarse como una potencia global. Así lo señaló en una entrevista citada por El Cronista.
Macron alertó que Europa no debe caer en una falsa sensación de seguridad tras las tensiones recientes con Washington por Groenlandia, tecnología y comercio. “Tenemos el tsunami chino en el frente comercial y una inestabilidad minuto a minuto del lado estadounidense. Estas dos crisis constituyen un shock profundo —una ruptura— para los europeos”, afirmó.
El mandatario anticipó que llevará este planteo a una cumbre especial sobre competitividad que se celebrará esta semana, donde buscará acelerar reformas económicas pendientes y reducir la dependencia del bloque respecto de Estados Unidos y China. Según explicó, el denominado “momento Groenlandia” funcionó como una señal de alerta para los gobiernos europeos.
“Mi punto es que, cuando hay cierto alivio después de que una crisis alcanza su pico, no hay que bajar la guardia pensando que terminó para siempre. Eso no es cierto, porque ahora hay una inestabilidad permanente”, sostuvo.
Macron describió a la administración Trump como “abiertamente anti-europea”, con una postura que “muestra desprecio” por la UE y que “desea su desmembramiento”. En ese contexto, planteó que Europa debe responder con firmeza. “Cuando hay un acto claro de agresión, creo que lo que debemos hacer no es inclinarnos ni intentar llegar a un acuerdo. Hemos probado esa estrategia durante meses. No está funcionando”.

El presidente francés pidió avanzar en una política de “preferencia europea” que favorezca a empresas y tecnologías del bloque en sectores estratégicos como vehículos eléctricos, energías renovables y química. También reiteró su propuesta de emitir deuda común para financiar inversiones conjuntas en tres áreas clave: inteligencia artificial y computación cuántica, transición energética y defensa.
En materia digital, anticipó nuevos roces con Washington por la regulación tecnológica. “Estados Unidos, en los próximos meses —eso es seguro— nos atacará por la regulación digital”, afirmó. Según explicó, la aplicación de normas europeas más estrictas sobre privacidad, discurso de odio e impuestos digitales podría derivar en represalias comerciales.
Macron defendió la soberanía regulatoria del bloque frente a las grandes plataformas tecnológicas. “Que los europeos digan que el cerebro de nuestros niños no está en venta, que las emociones de nuestros niños no deben ser monetizadas por grandes plataformas estadounidenses o chinas —eso es soberanía. Y eso es una Europa fuerte”.

El mandatario también vinculó la autonomía estratégica con los proyectos industriales conjuntos, en particular el Sistema Aéreo de Combate del Futuro (FCAS), desarrollado junto con Alemania. Aunque reconoció tensiones entre contratistas, negó que el programa esté en riesgo.
“La evaluación francesa es que el FCAS es un proyecto muy bueno y no he oído una sola voz alemana decirme que no lo sea”, señaló. Y advirtió sobre las consecuencias de una eventual ruptura: “Si el socio alemán pusiera en cuestión el avión conjunto, nos veríamos obligados a poner en cuestión el tanque conjunto también. Se pueden imaginar todo lo que se desarmaría —las sinergias, todo lo construido en los últimos siete años”.
Macron consideró que la UE enfrenta a “dos grandes campeones que ya no respetan las reglas de la Organización Mundial del Comercio”, en referencia a Estados Unidos y China, y sostuvo que sin mecanismos de protección y reglas de competencia equitativas, Europa quedará en desventaja.
La cumbre prevista en Bélgica buscará reimpulsar la competitividad del bloque y profundizar el mercado único, en un escenario internacional marcado por tensiones comerciales y redefiniciones geopolíticas.