El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) habilitó el 10 de febrero de 2026 una Unidad Entomológica en el Depósito Fiscal y Aduanero de Centenario, Neuquén, destinada a la certificación fitosanitaria de frutas frescas con destino a Estados Unidos, en el marco de los acuerdos sanitarios bilaterales. La medida es relevante porque permitirá agilizar la inspección en origen, reducir tiempos operativos y fortalecer la competitividad exportadora de la Patagonia en uno de sus principales mercados externos.
La nueva dependencia forma parte del Laboratorio Regional de Plagas de Río Negro y Neuquén y opera con tecnología que posibilita el análisis en tiempo real de muestras, además de mantener conexión directa con el equipo técnico del laboratorio central ubicado en Villa Regina, Río Negro. Esta integración digital permite acelerar la evaluación del estado sanitario de la producción y optimizar los procedimientos previos al embarque.
Según informó el organismo sanitario, la puesta en funcionamiento de la Unidad es el resultado del trabajo coordinado entre el Depósito Fiscal y Aduanero de Centenario, el Comité de Productores y Exportadores de Fruta Fresca a Estados Unidos (COPEXEU) y el Centro Regional Patagonia Norte del SENASA. La operatoria cuenta con la aprobación del Servicio de Inspección de Sanidad Animal y Vegetal del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (APHIS-USDA), condición indispensable para la validación de las certificaciones emitidas en el país de origen.
Con esta habilitación, las empresas exportadoras de la región podrán completar el proceso de inspección y certificación fitosanitaria sin necesidad de trasladar la mercadería a otros puntos, lo que implica una reducción de costos logísticos y mayor previsibilidad en los plazos de exportación. La certificación en origen constituye uno de los requisitos centrales exigidos por el mercado estadounidense para el ingreso de productos frutícolas frescos.
La iniciativa se enmarca en los planes de trabajo acordados entre Argentina y Estados Unidos para la exportación de cerezas, manzanas y peras provenientes de las provincias norpatagónicas. Estos protocolos establecen procedimientos específicos de control, monitoreo y verificación sanitaria para prevenir la presencia de plagas cuarentenarias y garantizar la trazabilidad de la producción.

Dentro de ese esquema, COPEXEU actúa como representante del sector exportador ante las autoridades sanitarias y participa en la suscripción de los acuerdos bilaterales. Además, facilita los recursos financieros necesarios para sostener las operaciones vinculadas a las inspecciones y certificaciones requeridas por el mercado de destino.
El procedimiento contempla la verificación en origen por parte de agentes sanitarios federales del SENASA y de inspectores del APHIS-USDA, quienes supervisan la fruta antes de su embarque. Esta instancia conjunta constituye un mecanismo de validación que otorga mayor transparencia y respaldo internacional a los envíos.
La región patagónica concentra una parte significativa de la producción nacional de frutas de pepita y cerezas destinadas a la exportación. En ese contexto, la habilitación de infraestructura técnica específica en territorio neuquino representa un paso estratégico para consolidar la inserción comercial en Estados Unidos, un destino que exige estándares fitosanitarios estrictos y controles sistemáticos.

Desde el punto de vista operativo, la posibilidad de realizar análisis entomológicos con soporte remoto del laboratorio de Villa Regina permite acelerar los dictámenes técnicos ante eventuales detecciones y reducir tiempos de respuesta. Este esquema combina presencia física en el punto de embarque con respaldo científico especializado, lo que fortalece el sistema de fiscalización.
El fortalecimiento de las capacidades de inspección en la Patagonia también responde a la necesidad de sostener la confianza sanitaria entre ambos países. Los acuerdos vigentes establecen auditorías periódicas y revisiones técnicas que requieren infraestructura adecuada y procedimientos alineados con los estándares internacionales.
La habilitación de la Unidad Entomológica en Centenario se inscribe en una estrategia más amplia de modernización de los servicios de control fitosanitario en regiones productivas clave. En un escenario global en el que la competitividad agroexportadora depende no solo del volumen producido sino también de la eficiencia logística y del cumplimiento normativo, la certificación en origen se convierte en un factor determinante.
De este modo, la Patagonia incorpora una herramienta técnica que apunta a consolidar su perfil exportador, facilitar el acceso a mercados exigentes y sostener el flujo comercial de frutas frescas hacia Estados Unidos bajo los parámetros sanitarios acordados entre ambos países.