Argentina realizó su primera exportación de harina de soja certificada bajo un estándar de agricultura responsable hacia Vietnam, en un embarque que partió el 19 de febrero de 2026 desde terminales portuarias del Gran Rosario y arribó al puerto de Phu My, cercano a Ho Chi Minh. informó TNCampo La operación, que tiene como destino la industria vietnamita de nutrición animal, resulta relevante porque consolida la inserción del complejo sojero argentino en mercados asiáticos que exigen trazabilidad, certificación ambiental y criterios sociales verificables como condición de acceso comercial.
El cargamento fue transportado por el buque MV El Juniper y está destinado a un proveedor líder vietnamita de ingredientes para alimentación animal, que abastece principalmente a los sectores avícola y acuícola orientados a la exportación. El envío representa el ingreso formal de oferta sudamericana certificada a uno de los mercados de proteína animal de mayor crecimiento del sudeste asiático.

La operación fue concretada por COFCO International, que realizó así su primer embarque de harina de soja argentina certificada bajo su Estándar de Agricultura Responsable hacia cualquier destino internacional. Según se informó, el envío se suma a entregas recientes de productos certificados a China, Tailandia y Bangladesh, como parte de una estrategia comercial enfocada en destinos asiáticos con exigencias ambientales crecientes.
El estándar aplicado corresponde al Módulo 2 de Agricultura Responsable, que contempla auditorías presenciales realizadas por terceros independientes en los establecimientos productivos. Entre sus requisitos centrales figuran criterios ambientales y sociales con fecha de corte diciembre de 2020 para garantizar condiciones de no deforestación y no conversión de ecosistemas nativos.
Para la cadena sojera argentina, el embarque implica un paso más allá de una operación puntual. Supone avanzar en esquemas de certificación que permiten diferenciar la mercadería en mercados donde los compradores —desde fabricantes de balanceados hasta exportadores de proteínas animales— deben demostrar cumplimiento de estándares internacionales frente a sus propios clientes y autoridades regulatorias.
Vietnam se consolidó en los últimos años como un polo dinámico de consumo de harina proteica, impulsado por la expansión de su producción avícola y acuícola con perfil exportador. En ese contexto, la disponibilidad de volúmenes certificados fortalece la posición competitiva del origen argentino frente a otros proveedores globales.
El creciente vínculo entre sustentabilidad y comercio exterior redefine la lógica tradicional del mercado de commodities. La certificación y la trazabilidad dejaron de ser atributos complementarios para transformarse en herramientas estratégicas que condicionan contratos, acceso a financiamiento y participación en cadenas globales de suministro.
Desde el sector exportador destacan que los compradores internacionales, especialmente en Asia y Europa, incorporan cada vez más cláusulas vinculadas a estándares ambientales y sociales. Esto obliga a productores, acopiadores y exportadores a adaptar procesos, mejorar sistemas de registro y documentar prácticas productivas.
En el caso argentino, la posibilidad de ofrecer soja certificada abre la puerta a captar segmentos de mercado con mayor valor agregado y menor exposición a barreras no arancelarias. El complejo sojero es uno de los principales generadores de divisas del país y su inserción en nichos diferenciados puede contribuir a sostener y ampliar mercados en un escenario internacional más regulado.
La exportación hacia Vietnam también refleja la creciente integración comercial entre Argentina y el sudeste asiático, una región que incrementó su demanda de insumos para alimentación animal como resultado del aumento en el consumo de carnes y productos acuícolas.
De cara a los próximos años, la proyección es ampliar el abastecimiento de harina de soja certificada hacia este tipo de destinos, acompañando la evolución de estándares internacionales y las demandas de grandes compañías alimentarias. La diferenciación por atributos verificables aparece como un eje central para sostener la competitividad en mercados donde la presión regulatoria y corporativa continúa en aumento.
En un contexto global donde la sustentabilidad se convirtió en un requisito comercial, el primer envío argentino de harina de soja certificada a Vietnam marca un precedente para el complejo agroindustrial y consolida la transición hacia esquemasArgentina, Gran Rosario, Phu My, Ho Chi Minh, Vietnam, China, Tailandia, Bangladesh.