El Gobierno argentino anunció que la administración de Estados Unidos, encabezada por Donald Trump, otorgará a la Argentina un cupo ampliado de 100.000 toneladas anuales de carne bovina, que regirá durante 2026 y permitirá generar ingresos superiores a los 700 millones de dólares. La medida, informada el 6 de febrero, es relevante porque posiciona al sector cárnico como uno de los principales beneficiados del nuevo acuerdo comercial bilateral y refuerza las exportaciones argentinas hacia uno de los mercados más importantes del mundo. La información fue difundida por el medio especializado TodoAgro.
El nuevo esquema prevé la incorporación de 80.000 toneladas adicionales, que se suman a las 20.000 toneladas que ya contaban con autorización previa para ingresar al mercado estadounidense con aranceles preferenciales. De este modo, el cupo total se quintuplica y abre una oportunidad significativa para la industria frigorífica nacional.
Desde el Consorcio de Exportadores de Carnes Argentinas (Consorcio ABC) destacaron el impacto del acuerdo. “Hoy, hemos recibido de parte de nuestros funcionarios negociadores la gran noticia de la ampliación de este por un volumen de 80 mil toneladas adicionales durante el año 2026”, señalaron desde la entidad, según consignó TodoAgro.
El antecedente inmediato refuerza la relevancia de la medida. De acuerdo con datos de la Dirección General de Aduanas, durante 2025 la Argentina exportó a Estados Unidos cerca de 45.000 toneladas de carne bovina enfriada y congelada, por un valor cercano a los 345 millones de dólares, superando holgadamente el cupo con preferencia arancelaria vigente hasta ese momento.
“El volumen sujeto a preferencia arancelaria fue superado holgadamente por nuestras empresas exportadoras, por lo que la ampliación de dicho contingente es una buena noticia para una industria que enfrenta un contexto complejo debido a la reducción de la oferta ganadera”, indicaron desde el Consorcio ABC, en declaraciones reproducidas por TodoAgro.
Según estimaciones del sector, el nuevo cupo permitirá incrementar la actividad de los frigoríficos orientados a la exportación, con un impacto directo en la generación de divisas y en el nivel de empleo. “Las empresas pondrán las fábricas a producir con el objetivo de cumplir con las 100 mil toneladas otorgadas por Estados Unidos con aranceles preferenciales”, señalaron desde la entidad.
Estados Unidos es un destino estratégico para la carne argentina por su volumen de consumo y sus exigencias sanitarias, que funcionan además como referencia para otros mercados internacionales. En ese marco, el acuerdo representa una señal positiva para el comercio exterior argentino, aunque el desafío será sostener la oferta de hacienda necesaria para cumplir con los envíos sin descuidar el abastecimiento interno.
Con este nuevo cupo, la carne bovina se consolida como uno de los pilares de la estrategia exportadora argentina para 2026, en un contexto en el que la generación de divisas vuelve a ocupar un lugar central en la agenda económica.