La red argentina de soja se expande y crea una plataforma regional para mejorar rindes en América Latina

Argentina, Uruguay, Paraguay, Colombia y Perú integrarán la nueva RRECSO-Américas con protocolos comunes y modelos predictivos

La red argentina de soja se expande y crea una plataforma regional para mejorar rindes en América Latina
jueves 26 de febrero de 2026

La Red Nacional de Evaluación de Cultivares de Soja (RECSO), con más de 40 años de trayectoria en la Argentina, avanzará en 2026 hacia una escala regional con la creación de la Red Regional de Evaluación de Cultivares de Soja (RRECSO-Américas), que integrará a Argentina, Uruguay, Paraguay, Colombia y Perú. El proyecto, que contará con protocolos experimentales unificados, gobernanza compartida y modelos predictivos desarrollados junto a la Universidad de Florida, busca reducir la brecha entre rendimientos reales y potenciales en un cultivo estratégico para la región y fortalecer la toma de decisiones agronómicas en un contexto de mayor variabilidad climática.

La iniciativa tendrá una duración inicial de tres años y promoverá un esquema de cooperación técnica entre los países participantes, que actuarán como miembros activos en la generación, análisis y validación de información agronómica. El objetivo central es comparar de manera homogénea el desempeño de cultivares en distintos ambientes productivos del continente y ajustar recomendaciones de manejo según cada región.

Cristian Vissani, coordinador nacional de la RECSO, explicó que “el objetivo principal del proyecto es reducir la brecha entre los rendimientos reales y potenciales limitados por agua, mediante la optimización en la elección del cultivar y el manejo agronómico en América Latina”. En ese marco, detalló que “se desarrollarán redes de ensayos comparativos de rendimiento de soja en los países participantes, con un protocolo unificado, para poder identificar genotipos superiores y prácticas de manejo adaptadas a cada ambiente”.

La propuesta apunta a generar una base de datos regional estandarizada que permita evaluar el comportamiento de variedades frente a distintos escenarios ambientales, con especial énfasis en la disponibilidad hídrica. La integración de información facilitará la estimación de la interacción genotipo-ambiente a escala continental, uno de los factores clave para explicar diferencias de rendimiento.

Un modelo que se expande

La RECSO funciona en la Argentina a partir de un esquema de articulación público-privada que involucra al INTA, la Asociación de Semilleros Argentinos (ASA), empresas semilleras y una red ampliada que incluye universidades, grupos de productores y organizaciones técnicas como CREA y AAPRESID. Este modelo, centrado en la generación colaborativa de datos y su transferencia al sistema productivo, será la base de la expansión regional.

Juan Cruz Molina, director del INTA Centro Regional Córdoba, señaló que “lo relevante es que pusimos en marcha una red orientada a la reducción de brechas productivas y a la transferencia de innovación, a partir del modelo interactivo que buscamos impulsar desde el INTA”. Según explicó, la experiencia acumulada en el país permitió consolidar una metodología que ahora podrá replicarse en otros contextos productivos de América Latina.

Desde el ámbito académico internacional, Juan Sebastián Panelo, investigador del Centro de Transformación de Cultivos de la Universidad de Florida, destacó que “la participación de nuestro grupo de trabajo está asociada a la evaluación de cultivares, mediante el análisis de los datos y la estimación de los efectos de la interacción genotipo-ambiente en todo el continente”. A su vez, consideró que el modelo argentino “ha sido prolífico y exitoso” y que su expansión regional “representa un salto de calidad en la información que se puede generar, para avanzar en una integración regional de datos para fortalecer la toma de decisiones productivas”.

El uso de herramientas de simulación de cultivos permitirá proyectar escenarios y estimar rendimientos potenciales bajo distintas condiciones climáticas y de manejo. De esta manera, los resultados de los ensayos no solo describirán comportamientos observados, sino que también contribuirán a anticipar respuestas frente a variaciones en precipitaciones o temperaturas.

Productores y sistema científico, los principales beneficiarios

De acuerdo con Vissani, los beneficiarios directos serán “los productores de soja de los países participantes, junto con empresas semilleras, asesores técnicos y personal de investigación y extensión perteneciente a los institutos nacionales de investigación agropecuaria”. La información generada permitirá ajustar recomendaciones varietales y estrategias de manejo con mayor precisión.

La soja es uno de los principales cultivos de exportación en América del Sur y un componente central en la generación de divisas y en la provisión de proteína vegetal para el mercado global. Sin embargo, en numerosos ambientes productivos persisten brechas significativas entre los rindes alcanzados por los productores y el potencial estimado según las condiciones agroecológicas.

Eugenia Saini, secretaria ejecutiva de FONTAGRO, sostuvo que la iniciativa “responde de manera directa a uno de los principales desafíos estructurales de la agricultura de la región, que es cerrar las brechas de rendimiento en un cultivo estratégico como la soja sin expandir la frontera agrícola, y además en un contexto de creciente variabilidad climática y restricciones ambientales que se imponen a los sistemas de producción tradicionales”.

El proyecto será cofinanciado por FONTAGRO, bajo la administración del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), junto con aportes de las instituciones públicas y privadas que integran la red. El financiamiento permitirá coordinar ensayos, armonizar metodologías y desarrollar plataformas de intercambio de información entre los países.

Integración regional y decisiones basadas en datos

La creación de la RRECSO-Américas se inscribe en una tendencia más amplia hacia la integración de datos agronómicos a escala regional. La posibilidad de comparar resultados bajo protocolos comunes permitirá identificar patrones productivos, evaluar la estabilidad de los cultivares en distintos ambientes y optimizar estrategias frente a limitantes hídricas.

En un escenario marcado por mayores exigencias ambientales y por la necesidad de aumentar la productividad sin ampliar la superficie cultivada, la disponibilidad de información confiable y comparable adquiere un rol central. La expansión de la RECSO hacia América Latina apunta precisamente a consolidar una plataforma regional que articule investigación, sector privado y productores para sostener la competitividad del complejo sojero.

Con el inicio previsto para 2026, la red buscará sentar las bases de un sistema permanente de evaluación y análisis que trascienda el período inicial de financiamiento y consolide una comunidad técnica regional orientada a la innovación y la toma de decisiones basadas en evidencia.

 



Invertí en periodismo de calidad

En Agroempresario trabajamos para acercarte contenidos que agregan valor.
Quiero suscribirme

Todas las Categorías

¡Envianos tus Contenidos!

Difundí tus Ideas, Conocimientos, Experiencias, Opiniones y Proyectos.


¡Juntos el Campo es más fuerte!



















¡Juntos por la eliminación
de las Retenciones!

Te invitamos a contarle a todos los argentinos por qué es bueno eliminar las Retenciones.

¡Sumá tu Stand!

Publicá tu marca en la plataforma líder del agro y aumentá tus ventas hoy.

Recibí los mejores contenidos

Suscribite a nuestro Newsletter y sigamos agregando valor.

Agroempresrio

¡Contenidos que agregan valor!