Pecom completó la adquisición del campo Manantiales Behr, ubicado en la provincia de Chubut, consolidando un salto de escala inmediato en su producción petrolera y ubicándose entre los cinco principales operadores del país. La operación, efectuada tras la venta por parte de YPF, se destaca no solo por el volumen de crudo involucrado, sino por la relevancia estratégica de un activo maduro que mantiene eficiencia y sostenibilidad en sus operaciones.
Según un informe de la consultora Gto GEnergy, Manantiales Behr representa un caso excepcional en una cuenca caracterizada por el declino natural de sus yacimientos maduros. El documento señala que la madurez geológica del campo no ha implicado pérdida productiva gracias a la continuidad técnica, inversión constante y proyectos de recuperación mejorada de petróleo (EOR) bien ejecutados.
Gerardo Tenerini, especialista en Oil & Gas, comentó que “por su escala, la operación resulta trascendental para todos los actores de la industria”. La incorporación del campo por parte de Pecom permitirá concentrar cerca del 33% de la producción de Chubut y aproximadamente el 4% del petróleo argentino, superando los 30 mil barriles diarios (kbbl/d) y generando un impacto inmediato en la economía local y nacional.

Para la provincia del Chubut, la continuidad operativa del yacimiento garantiza ingresos por regalías de alrededor de 60 millones de dólares anuales y más de 550 millones de dólares en ventas de crudo, sosteniendo empleo, actividad de servicios y estabilidad fiscal. Tenerini destacó que “para el convencional argentino, representa uno de los pocos casos de crecimiento productivo sostenido en la última década dentro de la Cuenca del Golfo San Jorge (CGSJ), evidenciando el impacto real que pueden tener los proyectos de EOR”.
El campo Manantiales Behr se distingue por su eficiencia operativa y su infraestructura avanzada. Según Gto GEnergy, el volumen de agua manejado para producir petróleo, variable crítica vinculada a costos y complejidad operativa, se mantiene entre los más bajos de la cuenca. Además, el activo cuenta con un sistema propio de tratamiento y comercialización de crudo, nueve plantas de inyección de polímeros y más de 1.500 pozos perforados, lo que lo posiciona entre los diez principales campos a nivel nacional.
La venta no solo implica un cambio de titularidad, sino la integración de un sistema energético completo, que incluye generación eólica y diversificación tecnológica, según Tenerini. “Manantiales Behr deja de ser únicamente un campo petrolero. Su integración operativa, la magnitud de su infraestructura y la diversificación energética asociada lo convierten en un sistema capaz de sostener producción, actividad económica y desarrollo tecnológico en una cuenca madura”, agregó.
Desde la perspectiva del mercado energético, la operación refuerza la capacidad de Pecom para implementar proyectos de EOR de gran escala, considerados entre los más relevantes de América y dentro del grupo de referencia global. La empresa no solo amplía su volumen de producción, sino que consolida un modelo de gestión eficiente de campos maduros, que permite mantener la producción mientras se optimizan costos y recursos.

El activo, históricamente parte del portafolio de YPF, fue objeto de venta en el marco de una estrategia de recomposición de activos y optimización de inversiones, según indicaron fuentes del sector. Sin embargo, la relevancia de la operación supera el carácter financiero: representa un caso de estudio en recuperación mejorada y sostenibilidad en yacimientos convencionales en declino natural, algo que rara vez se observa en la industria argentina.
En términos productivos, la compra consolida a Pecom como un actor clave dentro del top five nacional, con la capacidad de influir en la dinámica de la producción y el precio del crudo en el país. La integración del campo se proyecta además como un impulso a la economía provincial, ya que sostiene cientos de empleos directos e indirectos, asegura contratos con proveedores de servicios y mantiene la estabilidad fiscal a través de regalías e impuestos.
Este tipo de operaciones evidencia que los yacimientos maduros, lejos de ser un pasivo, pueden transformarse en activos estratégicos si se aplican metodologías de explotación avanzada, inversión sostenida y manejo técnico riguroso. Manantiales Behr, con su infraestructura, escala productiva y proyectos de EOR, ejemplifica cómo un campo convencional puede convertirse en un referente de eficiencia y sustentabilidad en la industria petrolera argentina.
Con esta transacción, Pecom no solo amplía su capacidad operativa, sino que también se posiciona como un modelo de gestión de activos maduros con impacto económico, tecnológico y energético. La operación marca un precedente para futuras inversiones en la CGSJ y en otras cuencas convencionales, consolidando la importancia de los proyectos de EOR y de la diversificación energética asociada a campos históricos.
La incorporación de Manantiales Behr reafirma que la combinación de tecnología avanzada, infraestructura integrada y gestión eficiente puede mantener la productividad y rentabilidad de un campo maduro, asegurando beneficios para el operador, la provincia y la industria petrolera en su conjunto.