Argentina logró un avance determinante en las negociaciones para exportar carne vacuna a Japón: el Consejo de Sanidad Animal del Ministerio de Agricultura, Silvicultura y Pesca de Japón aprobó el informe de análisis de riesgo presentado por el país, durante su 77ª reunión realizada el 27 de febrero de 2026 en Tokio. La decisión, informada por la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca del Ministerio de Economía, constituye la etapa más relevante dentro del proceso de apertura sanitaria para habilitar el ingreso de carne bovina argentina desde la zona libre de fiebre aftosa con vacunación, y representa un paso clave para acceder a uno de los mercados de mayor valor del mundo.
La aprobación se produjo en el marco de la 77ª reunión del Consejo dependiente del Ministerio de Agricultura, Silvicultura y Pesca de Japón (MAFF), donde se evaluaron los resultados del análisis de riesgo sanitario correspondiente a la carne bovina proveniente de la zona norte del país, reconocida como libre de fiebre aftosa con vacunación. Según detallaron fuentes oficiales argentinas, el informe técnico no recibió objeciones por parte de las autoridades sanitarias japonesas y fue aprobado en su totalidad.
Se trata de la instancia más extensa y compleja del procedimiento de apertura de mercado. El análisis incluyó un intercambio exhaustivo de información técnica, auditorías documentales, visitas de especialistas japoneses a establecimientos y plantas frigoríficas en Argentina, y un trabajo coordinado entre el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) y expertos del MAFF.
Las gestiones para lograr la habilitación sanitaria llevan casi dos décadas. No obstante, en los últimos dos años la Argentina reactivó la agenda bilateral con Japón y priorizó este objetivo dentro de su estrategia de inserción internacional para productos agroindustriales.
De acuerdo con la Secretaría de Agricultura, el resultado es producto de un trabajo conjunto entre esa cartera, la Cancillería y la Embajada Argentina en Japón, que intensificaron las gestiones políticas y técnicas. La coordinación interinstitucional permitió actualizar información sanitaria, reforzar garantías de trazabilidad y demostrar el cumplimiento de los estándares exigidos por uno de los sistemas sanitarios más rigurosos del mundo.
La aprobación del análisis de riesgo no implica aún el inicio inmediato de los envíos, pero sí marca el cierre de la fase técnica más exigente. Restan ahora definiciones administrativas y la firma de los protocolos finales que establecerán las condiciones específicas de exportación.
Japón se posiciona entre los principales importadores globales de carne bovina. En promedio, adquiere alrededor de 500.000 toneladas anuales entre carne fresca y congelada, por un valor que supera los 3.100 millones de dólares. Se trata de un mercado de alto poder adquisitivo y exigencias sanitarias estrictas, donde predominan proveedores como Estados Unidos y Australia.
Para la Argentina, el acceso pleno desde todo el territorio representa una oportunidad estratégica para diversificar destinos y mejorar el valor promedio de exportación. Hasta ahora, el país contaba con habilitación para exportar carne vacuna a Japón únicamente desde la zona libre de fiebre aftosa sin vacunación, reconocimiento obtenido en 2018. Esa restricción limitaba el volumen potencial exportable.
Con el aval al análisis de riesgo para la zona con vacunación —que abarca la mayor parte del rodeo bovino argentino— se amplía significativamente la capacidad de oferta. El reconocimiento sanitario japonés también funciona como señal positiva para otros mercados que siguen de cerca los estándares aplicados por ese país.
El sector frigorífico y los productores ven en esta apertura una posibilidad concreta de captar nichos premium y fortalecer la presencia argentina en Asia. Japón demanda cortes de alta calidad, con estrictos controles de inocuidad y trazabilidad, características en las que el sistema productivo local ha buscado consolidarse en los últimos años.
Además del volumen, el atractivo radica en el valor por tonelada. El mercado japonés suele pagar precios superiores al promedio global, lo que podría contribuir a mejorar el ingreso de divisas del complejo cárnico.
Desde el Gobierno nacional subrayaron que la estrategia de inserción externa prioriza mercados con alto estándar sanitario y poder de compra, con el objetivo de posicionar la carne argentina en segmentos de mayor rentabilidad y estabilidad.
Tras casi veinte años de conversaciones, auditorías y revisiones técnicas, la aprobación del análisis de riesgo marca un punto de inflexión en la relación comercial bilateral en materia agroalimentaria. Si se completan las etapas formales pendientes, Argentina quedará en condiciones de competir en igualdad sanitaria con los principales abastecedores del mercado japonés, consolidando un nuevo destino para uno de sus productos emblemáticos.