El ex ministro de Economía Nicolás Dujovne elogió la política económica del gobierno de Javier Milei, defendió el fuerte ajuste fiscal aplicado desde el inicio de la gestión y proyectó que la inflación anual podría ubicarse entre 24% y 25% en 2026, con una economía que continuaría creciendo impulsada por la inversión, las exportaciones y la recuperación del consumo. Las declaraciones fueron realizadas durante una entrevista en el podcast Cartografías, conducido por Rosendo Grobocopatel.
Durante la conversación, el ex titular del Palacio de Hacienda sostuvo que mantiene una visión favorable sobre las decisiones económicas adoptadas por el Gobierno libertario desde su llegada al poder. En ese sentido, destacó especialmente el programa de estabilización y el recorte del gasto público implementado durante el primer año de gestión.
“Tengo una mirada muy positiva sobre lo que han hecho en materia económica. Hay muchos economistas que se centran más en marcar la diferencia y la verdad es que veo que el norte fue el adecuado desde el principio”, afirmó Dujovne.
El economista puso el foco en la magnitud del ajuste fiscal realizado por la administración nacional y lo describió como un proceso poco habitual dentro de los programas de estabilización económica. Según su análisis, la reducción del gasto público constituyó una de las herramientas centrales para reducir la inflación.
“El ajustazo fiscal que hicieron el primer año, con contracción real en el gasto primario, es algo con pocos precedentes en otros programas de ajuste y estabilización”, explicó.

Dujovne reconoció que las políticas de reducción del gasto suelen generar tensiones sociales y reclamos de distintos sectores afectados por los recortes. Sin embargo, consideró que la decisión tiene una justificación macroeconómica vinculada a la necesidad de eliminar lo que definió como “impuesto inflacionario”.
“El Gobierno recibe muchas críticas porque para bajar el gasto público 27%, hay que cortar todo. Vas a tener a distintos grupos protestando por cada uno de los recortes, muchos con razón. Pero hay una razón macroeconómica que está por encima de todo que es dejar de cobrar el impuesto inflacionario gigantesco, que afecta especialmente a los más pobres”, sostuvo.
En esa línea, el ex funcionario también valoró el desempeño del actual ministro de Economía, Luis Caputo, y defendió las medidas adoptadas en el marco del programa de estabilización.
“Se han hecho cosas muy buenas. Muchas de las cosas que se hicieron durante el primer año de la estabilización de Milei, si las hubiera hecho un economista semi heterodoxo, habría gente entusiasmada. Pero como lo hizo Toto (Luis Caputo), que no viene del palo de un think tank que pone el sello de un programa de estabilización, no se valora lo que se ha logrado”, señaló.
El ex ministro también se refirió a la evolución reciente de los precios y planteó que el proceso de desaceleración inflacionaria continuará durante los próximos meses, aunque con un ritmo más gradual que el observado inicialmente.
De acuerdo con su estimación, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) podría cerrar el año con una variación anual cercana al 25%, consolidando una fuerte reducción respecto de los niveles registrados al inicio de la gestión libertaria.
“Pasamos de 211% a 32% en 2025 y este año probablemente baje despacio y sea 24% o 25%, como ha pasado en todos los países que han bajado su tasa de inflación. Es bastante meritorio lo que se ha logrado”, señaló.
En cuanto al nivel de actividad económica, Dujovne proyectó que la economía argentina mantendrá una senda de crecimiento durante el año en curso, luego de la expansión registrada en 2025.
Según su análisis, el Producto Interno Bruto (PIB) podría aumentar entre 3% y 4,5%, impulsado por el buen desempeño de la inversión y el dinamismo del comercio exterior.
“Este año es probable que crezca entre 3% y 4,5% porque la inversión está creciendo bien”, afirmó.
El economista recordó que durante el año pasado la inversión registró una suba real superior al 18%, mientras que las exportaciones aumentaron entre 7% y 8%, y el consumo lo hizo en torno al 4% o 5%.
También señaló que el incremento de las importaciones estuvo asociado a una mayor apertura económica y a la necesidad de incorporar insumos y equipamiento para la producción.
“Se importó mucho bien de capital y mucho bien intermedio. Cuando uno mira las góndolas de los supermercados argentinos comparadas con países similares en el resto del mundo, siguen siendo muy cerradas”, explicó.
Entre los factores que podrían favorecer la recuperación de la inversión, Dujovne mencionó la reducción del riesgo país y la estabilidad cambiaria observada en los últimos meses.
Según indicó, el indicador se ubica actualmente cerca de 600 puntos básicos, una caída significativa respecto de los niveles superiores a 1.100 puntos registrados antes de las elecciones legislativas de medio término.
A esto se suma, según su análisis, una mejora en el poder adquisitivo de los trabajadores, lo que podría impulsar el consumo interno.
“El consumo va a crecer porque los salarios reales van a crecer. La productividad se está recuperando y los salarios tienden a moverse un poco en el corto plazo por esa dinámica”, sostuvo.
Para Dujovne, la combinación de crecimiento económico y desaceleración inflacionaria podría fortalecer la posición política del Gobierno en los próximos años.
“Van a ser dos años seguidos de crecimiento que al Gobierno lo dejan bastante bien parado para enfrentar el 2027”, señaló, según informó Infobae.
En ese marco, el economista anticipó que las próximas elecciones presidenciales se desarrollarán en un escenario de fuerte polarización política. “En 2027 se van a enfrentar dos modelos antagónicos. El principal candidato opositor seguramente va a ser un candidato kirchnerista”, concluyó.