La creadora de contenido Tefi Russo consolidó su emprendimiento La Tiendita en Buenos Aires, donde desde 2025 factura más de $1.500 millones con un modelo basado en curaduría y ventas por tandas, que gana relevancia por su capacidad de conversión y expansión proyectada en la región, según informó Forbes.
En un escenario donde los creadores digitales buscan monetizar sus audiencias, Tefi Russo logró transformar su comunidad en un negocio sólido. Con más de una década construyendo su marca personal desde Inutilísimas, hoy lidera La Tiendita, un emprendimiento que combina curaduría de productos, ventas limitadas y una comunicación directa con su público.
El proyecto nació tras detectar un patrón repetido: sus seguidores preguntaban constantemente por los objetos que mostraba en redes. Esa demanda derivó en una oportunidad comercial. Así, Russo decidió avanzar con un modelo propio, inicialmente de manera independiente, gestionando desde logística hasta proveedores.
El salto definitivo llegó con la incorporación de su socio, André Parisier, con experiencia en negocios y gestión corporativa. A partir de esa alianza, el emprendimiento tomó escala y formalizó su estructura.

El diferencial de La Tiendita radica en su sistema de ventas por tandas, una estrategia que rompe con el e-commerce tradicional. En lugar de mantener stock permanente, lanza colecciones limitadas de productos cuidadosamente seleccionados que suelen agotarse en pocos minutos. De hecho, su primera tanda se vendió en apenas 42 minutos.
Este enfoque no solo reduce riesgos operativos, sino que también genera urgencia de compra y fortalece el vínculo con la audiencia.
“El objetivo no es vender por vender, sino ofrecer productos que tengan sentido”, explica Russo. La selección incluye desde textiles hasta objetos de uso cotidiano, bajo criterios de funcionalidad, estética y precio.
El catálogo combina productos de industria nacional, como cerámica o madera, con artículos importados que permiten escalar el negocio. Según la emprendedora, este equilibrio aporta identidad sin perder competitividad.
Otro de los pilares del modelo es la “honestidad brutal” en la comunicación. Russo mantiene una relación directa con su comunidad y no duda en señalar defectos de los productos que vende.
“Si algo no funciona bien, lo digo”, sostiene. Esta práctica, poco habitual en el marketing tradicional, refuerza la credibilidad y se convierte en un activo clave para la conversión.
En números, el impacto es significativo: desde su lanzamiento formal, el emprendimiento superó las 35.000 unidades vendidas, con un promedio de tres productos por compra.

El recorrido de Russo refleja la evolución del ecosistema digital. Lo que comenzó en 2012 como un blog de recetas simples —pensado para quienes no se sentían cómodos en la cocina— se convirtió en una marca multiplataforma con libros, presencia en medios y reconocimiento internacional.
El punto de inflexión fue comprender su capacidad de influencia en términos comerciales. “Cuando entendés que podés vender directamente, aparece el desafío de hacerlo sin perder credibilidad”, señaló.
Ese equilibrio entre contenido y negocio es el que hoy sostiene su crecimiento.
Con una facturación que supera los $1.500 millones, el proyecto ya apunta a nuevos mercados. El desembarco en Uruguay aparece como el primer paso de su expansión regional, impulsado por la demanda de su propia audiencia.
Además, Russo proyecta ampliar el modelo hacia servicios de asesoramiento en estética y funcionalidad para hogares y oficinas, una línea que podría diversificar ingresos sin depender exclusivamente del e-commerce.
Aunque no descarta abrir un local físico, reconoce que el principal desafío sigue siendo la gestión de stock, un aspecto clave en su esquema actual.
En paralelo, mantiene su apuesta por el contenido con la idea de desarrollar una productora digital, lo que consolidaría su ecosistema entre medios, comunidad y negocios.
En un entorno donde las reglas de las redes sociales cambian constantemente, Russo prioriza una lógica de largo plazo. Su caso expone una tendencia creciente: la transformación de la influencia digital en modelos de negocio sustentables, con identidad propia y fuerte conexión con el público.