Ideas & Opiniones / AgroContent

Del campo a la innovación: una tecnología que destruye semillas de malezas durante la cosecha se expande en Sudamérica

El sistema elimina hasta el 99% de las semillas de malezas, reduce el uso de herbicidas y ya comenzó a implementarse en Argentina, Brasil y Chile

Del campo a la innovación: una tecnología que destruye semillas de malezas durante la cosecha se expande en Sudamérica
jueves 12 de marzo de 2026

Una tecnología que destruye hasta el 99% de las semillas de malezas durante la cosecha comienza a ganar lugar en el agro sudamericano y se perfila como una herramienta para enfrentar uno de los principales desafíos de la producción agrícola: la creciente resistencia de malezas a herbicidas. El sistema, desarrollado por la empresa Redekop, fue presentado en Expoagro, en San Nicolás, y ya se utiliza en campos de la región con resultados que impulsan su expansión hacia Brasil y Chile.

El dispositivo se instala en la cosechadora y actúa sobre la granza —el material fino que sale de las zarandas—, donde se concentra gran parte de las semillas de malezas que, de no ser tratadas, vuelven al lote y alimentan el banco de semillas del suelo. Según explicó Juan Martín Giustetti, director de Redekop, el sistema tritura ese material y evita que las semillas regresen al campo.

“Hay un gran problema en cuanto a la resistencia de las malezas, que cada día es mayor y con más variedades resistentes a los agroquímicos. Esta tecnología viene a acompañar el trabajo que hacen los herbicidas y a brindar una solución mecánica para la destrucción de semillas de malezas”, explicó Giustetti.

De acuerdo con lo publicado por La Nación en una nota de Belkis Martínez, el equipo procesa todo el material proveniente de las zarandas de la cosechadora. “Todo el material de las zarandas, toda la granza, que es donde se concentra la semilla de la maleza, pasa por el destructor y se elimina en un 99%. De esa manera evitamos que vuelva al lote”, detalló el directivo.

Del campo a la innovación: una tecnología que destruye semillas de malezas durante la cosecha se expande en Sudamérica

Una respuesta al problema de la resistencia

La resistencia de malezas a los herbicidas se convirtió en uno de los mayores desafíos agronómicos en la agricultura moderna. Especies como el yuyo colorado, por ejemplo, presentan resistencia a distintos productos químicos y pueden multiplicarse con rapidez si el banco de semillas del suelo no se controla.

Según explicó Giustetti, en casos de escapes importantes el nivel de semillas puede ser muy alto. “En un campo con un escape fuerte podemos tener hasta 70 millones de semillas de yuyo colorado por hectárea”, señaló.

Frente a este escenario, la tecnología apunta a integrarse a estrategias de manejo integrado de malezas, combinando herramientas químicas, prácticas agronómicas y control mecánico durante la cosecha.

“Esto trabaja sobre la reducción del banco de semillas y permite bajar hasta un 20% la cantidad de agroquímicos que se aplican en el campo”, afirmó el directivo.

Los costos asociados al control químico pueden ser significativos para los productores. En situaciones de fuerte presión de malezas, las aplicaciones de herbicidas pueden alcanzar 200 dólares por hectárea.

Giustetti mencionó también experiencias concretas de productores que ya utilizan el sistema. “Un productor nuestro, en su primer año de campaña haciendo manejo integrado con herbicidas y cultivos de cobertura, redujo tanto la población de malezas que eliminó los preemergentes al momento de la siembra. Eso representó un ahorro cercano a 50 dólares por hectárea en herbicidas”, explicó.

Del campo a la innovación: una tecnología que destruye semillas de malezas durante la cosecha se expande en Sudamérica

Origen australiano y pruebas en la región

El concepto de destruir semillas de malezas durante la cosecha tiene su origen en Australia, donde esta práctica se difundió ampliamente en los últimos años. En ese país, siete de cada diez cosechadoras nuevas salen de fábrica con sistemas de este tipo incorporados.

La empresa comenzó a evaluar la tecnología en América Latina en 2022, con ensayos adaptados a las condiciones locales.

En Argentina, las pruebas se realizaron principalmente sobre yuyo colorado y raigrás, dos de las malezas más problemáticas para los sistemas agrícolas.

“Queríamos probarlo en nuestras condiciones, en nuestra soja y con nuestras malezas, porque el productor quiere ver resultados locales”, explicó Giustetti.

Actualmente hay más de 15 equipos trabajando en campos argentinos, mientras la empresa avanza con la expansión del sistema en otros países de la región.

Expansión en Brasil y Chile

El desarrollo del mercado también comenzó a consolidarse en otros países sudamericanos. En Chile, la empresa trabaja en conjunto con Bayer para enfrentar problemas de resistencia en raigrás, combinando el uso de herbicidas con control mecánico durante la cosecha.

En Brasil, el sistema empezó a utilizarse junto a grandes grupos agrícolas, entre ellos Amaggi, Bon Futuro y SLC, que buscaban alternativas frente a escenarios de resistencia a herbicidas.

Las evaluaciones en ese país se realizaron junto a laboratorios locales y con la Empresa Brasileña de Investigación Agropecuaria (Embrapa), que analizaron el desempeño de la tecnología en distintas condiciones productivas.

“Quedaron realmente sorprendidos. Este año volvimos a incorporar más equipos y estamos consolidando nuestra presencia tanto en Brasil como en Chile”, señaló Giustetti.

Impacto productivo y costo del equipo

Además de reducir el uso de herbicidas, la empresa sostiene que la tecnología puede tener efectos positivos en la productividad.

“En varios casos no solo se redujeron aplicaciones, sino que se recuperó hasta un 20% del rendimiento del cultivo”, aseguró el directivo.

Para continuar evaluando su impacto agronómico, la compañía trabaja junto con especialistas en malezas en un campo experimental donde se realizará un monitoreo durante cinco años para medir la evolución del banco de semillas y la respuesta de los cultivos.

Del campo a la innovación: una tecnología que destruye semillas de malezas durante la cosecha se expande en Sudamérica

El sistema tiene un precio aproximado de 85.000 dólares, aunque durante Expoagro la empresa ofreció un valor promocional de 80.000 dólares. Los equipos pueden instalarse en cosechadoras de clase 7 en adelante y están diseñados para adaptarse a distintas marcas.

A nivel internacional, la integración con fabricantes de maquinaria ya es una realidad. Según explicó la empresa, en mercados como Estados Unidos, Europa y Australia los productores pueden configurar las cosechadoras directamente con este tipo de tecnología al momento de la compra.



Invertí en periodismo de calidad

En Agroempresario trabajamos para acercarte contenidos que agregan valor.
Quiero suscribirme

Todas las Categorías

¡Envianos tus Contenidos!

Difundí tus Ideas, Conocimientos, Experiencias, Opiniones y Proyectos.


¡Juntos el Campo es más fuerte!



















¡Juntos por la eliminación
de las Retenciones!

Te invitamos a contarle a todos los argentinos por qué es bueno eliminar las Retenciones.

¡Sumá tu Stand!

Publicá tu marca en la plataforma líder del agro y aumentá tus ventas hoy.

Recibí los mejores contenidos

Suscribite a nuestro Newsletter y sigamos agregando valor.

Agroempresrio

¡Contenidos que agregan valor!