El Gobierno de Mendoza lanzó una campaña del programa +365 Tierra de Productos Saludables para promover el consumo y la conservación de frutas y hortalizas de estación, con foco en fortalecer a los productores locales y mejorar el acceso a alimentos nutritivos durante todo el año.
El Ministerio de Producción puso en marcha una estrategia que busca posicionar los alimentos mendocinos en su mejor momento nutricional, incentivando tanto el consumo fresco como la elaboración de conservas caseras. La iniciativa apunta a acompañar a los productores y, al mismo tiempo, aportar soluciones concretas a las economías familiares.
Durante abril, la campaña se centra en tomates, duraznos, membrillos y alcayotas, productos emblemáticos de la provincia que alcanzan su mayor calidad en esta etapa del año. En mayo, el foco se trasladará a higos, ciruelas, manzanas y peras, ampliando la oferta estacional disponible para consumo y procesamiento.

El eje central del programa es claro: aprovechar los alimentos en su pico de calidad para extender su disponibilidad mediante conservas, una práctica tradicional que permite disponer de productos saludables durante todo el año. Esta lógica no solo mejora la alimentación, sino que también contribuye a optimizar el uso de la producción local.
El programa +365 se desarrolla desde hace más de una década y se consolidó como una política integral que articula a productores, comerciantes, instituciones educativas y centros de salud. Su objetivo es fortalecer toda la cadena productiva y fomentar un modelo de consumo basado en la sustentabilidad, la trazabilidad y el valor agregado.
En términos productivos, algunos cultivos tienen un peso clave en la provincia. El tomate representa cerca del 20% de la superficie hortícola de verano, con fuerte presencia en zonas como Tunuyán, San Martín y Lavalle. El durazno, por su parte, es uno de los productos más elegidos para conservas, especialmente en mermeladas y almíbares.
El membrillo se destaca en el sur provincial y se destina mayormente a la elaboración de dulces, pulpas y jaleas, mientras que la alcayota, por su alta concentración de azúcares, se utiliza casi exclusivamente en preparaciones cocidas, principalmente dulces tradicionales.

Desde el área de Producción remarcan que la iniciativa busca consolidar una identidad productiva basada en la calidad y la salud. “Con este programa +365 se apunta a reflejar lo que somos y lo que proyectamos, concretamente, una provincia que produce con calidad, identidad y una mirada hacia un futuro más saludable y sostenible”, señalaron.
El impacto esperado es doble. Por un lado, fortalecer la economía regional mediante la promoción del consumo local. Por otro, generar hábitos de consumo más conscientes, donde la estacionalidad y la conservación juegan un rol clave para mejorar la alimentación y reducir desperdicios.
De esta manera, Mendoza consolida una estrategia que combina producción, nutrición y agregado de valor, posicionando a sus alimentos no solo por su calidad, sino también por su capacidad de adaptarse a nuevas demandas de consumo saludable.
