La empresa CADAF inauguró el 10 de abril de 2026 un nuevo galpón de almacenamiento en su planta de San Francisco, Córdoba, con el objetivo de ampliar su capacidad operativa y fortalecer su estrategia exportadora de alfalfa. La inversión, que suma cerca de 9.000 metros cuadrados cubiertos y permite almacenar hasta 14.000 toneladas, marca un paso clave en su plan de crecimiento en un escenario internacional exigente, donde la eficiencia logística y la escala productiva resultan determinantes.
Según consignó el medio TodoAgro, el proyecto forma parte de una reconfiguración integral de la operatoria de la firma, orientada a mejorar el flujo de producción y consolidar su posicionamiento en los mercados externos. La nueva infraestructura está destinada exclusivamente al acopio de producto terminado y exportaciones, lo que permite separar funciones dentro del proceso industrial y optimizar tiempos.
Durante el acto de inauguración, los titulares de la compañía, Selva y Alfredo Abboud, definieron la obra como un avance dentro de un proceso de expansión sostenido. “Estamos inaugurando una nueva etapa, que no es la última pero es otro escalón más en el crecimiento de la empresa”, señalaron a TodoAgro.

La incorporación del nuevo galpón implica un cambio en la lógica de trabajo de la empresa. Hasta ahora, la planta concentraba en un mismo espacio el almacenamiento de materia prima, la producción y el producto final. Con esta ampliación, CADAF reorganiza su esquema y destina áreas específicas para cada etapa.
“Es un galpón para productos terminados y para exportaciones futuras. Cambiamos la operatividad y pasamos de un galpón que tenía materia prima, producción y producto final a un galpón netamente productivo, y toda la exportación se va a realizar desde estos espacios nuevos”, explicaron los empresarios al medio.
Este rediseño apunta a mejorar la eficiencia interna, reducir cuellos de botella y preparar la estructura para un incremento significativo en el volumen de negocios.
En términos productivos, la firma prevé cerrar el año con unas 50.000 toneladas de alfalfa procesada, con un plan de expansión que contempla alcanzar las 80.000 toneladas en el ciclo 2026/2027 y duplicar ese volumen en una etapa posterior.
El crecimiento proyectado se apoya en la consolidación de la demanda internacional de alfalfa, un producto cada vez más requerido en mercados con déficit forrajero. En ese contexto, la ubicación de San Francisco aparece como un activo estratégico.
“Es la mejor unión entre logística y producción de la alfalfa dentro de nuestro conocimiento y, en 30 años, solo lo hemos ratificado. Estamos en el núcleo alfalfero de la República Argentina”, afirmaron Selva y Alfredo Abboud, según TodoAgro.

Desde esa base, la empresa proyecta una mayor participación en el comercio global. Los directivos sostienen que la Argentina tiene potencial para escalar posiciones en el ranking internacional. “Argentina va a ser el segundo productor y exportador de alfalfa después de Estados Unidos. Vamos a desplazar a Europa, que claramente es un lugar que ocupa por desidia nuestra”, aseguraron.
Estas proyecciones se enmarcan en un contexto donde la demanda internacional crece, pero también se intensifica la competencia y se vuelven más exigentes los requisitos logísticos y comerciales.
El escenario global reciente introdujo nuevos desafíos para la operatoria exportadora. La escalada de conflictos en Medio Oriente afectó las rutas comerciales y obligó a redefinir estrategias de envío.
“La guerra complicó el negocio el mes pasado, no pudimos embarcar, pero gracias a las gestiones de nuestro cliente la semana pasada ya pudimos resolverlo”, indicaron los responsables de la empresa a TodoAgro.
Frente a esta situación, CADAF adaptó su logística para evitar zonas de riesgo. “Todas nuestras cargas pasaban por el estrecho de Ormuz y ahora estamos dejando las cargas fuera del estrecho, en el Mar Arábigo, y de ahí va en camión al cliente final”, detallaron.
Este tipo de ajustes refleja la necesidad de contar con esquemas flexibles que permitan sostener la operatoria en contextos de alta volatilidad geopolítica.
Más allá de las inversiones, los directivos advirtieron sobre las dificultades que enfrenta el sector para sostener su competitividad. Entre los principales obstáculos mencionaron el costo del financiamiento, el acceso a tecnología y las condiciones del mercado interno.
“¿Qué nos falta en Argentina? Seriedad, herramientas, maquinarias, acceso al crédito; nos falta lo que tienen todos los países del mundo”, plantearon, según TodoAgro.
En particular, cuestionaron las tasas de interés y los costos de equipamiento. “No puede ser que para acceder a una maquinaria tengamos una tasa del 50% anual, además de que se trata de una maquinaria que pagamos 50% más cara que el resto del mundo. No somos competitivos por eso”, señalaron.
En ese marco, destacaron la incorporación de tecnología desarrollada a nivel local como una alternativa para mejorar la eficiencia. “A fin de mes nos llega una máquina secadora diseñada en Argentina, por argentinos y para argentinos, con nuestras particularidades”, indicaron.
Actualmente, CADAF genera empleo directo para 24 familias, además de impulsar una red de actividad indirecta vinculada al transporte, servicios y producción primaria. La expansión de la empresa tiene un impacto directo en la economía regional de San Francisco y su zona de influencia.
Los directivos señalaron que el objetivo es sostener el crecimiento en el mismo territorio, fortaleciendo el entramado productivo local.
En ese contexto, también destacaron el valor estratégico de la alfalfa dentro de los sistemas agrícolas de la región. “Es el único producto en la zona que puede dar revancha ante una inundación, por ejemplo”, afirmaron, en referencia a su capacidad de recuperación frente a eventos climáticos adversos.
La combinación de inversión en infraestructura, reorganización operativa y apuesta exportadora posiciona a CADAF en una etapa de expansión que, de consolidarse, podría contribuir a fortalecer la presencia de la alfalfa argentina en el mercado internacional.