El intendente Othar Macharashvili recibió en Comodoro Rivadavia a la empresa AquaPatagonia, que presentó un proyecto para producir salmón en tierra firme mediante acuicultura RAS, con el objetivo de alcanzar 5.000 toneladas anuales para 2031, en una iniciativa que busca diversificar la economía regional con tecnología sustentable.
El proyecto propone implementar un sistema de acuicultura de recirculación (RAS), que permite criar peces en tanques en tierra, filtrando el agua de mar tanto en su ingreso como en su salida. Este modelo apunta a minimizar el impacto ambiental y evitar el uso de jaulas en el mar, una práctica común en la industria salmonera internacional.
Durante el encuentro participaron también el viceintendente Maximiliano Sampaoli y los representantes de la firma, Dante Fiorenzo, Gustavo Fiorenzo y Guillermo García, quienes detallaron los avances iniciales del emprendimiento. Según explicaron, el desarrollo ya logró el desove y la fertilización de las primeras ovas, lo que marca el inicio de la etapa biológica.

Dante Fiorenzo señaló que la iniciativa se basa en un enfoque innovador de producción: “es la cría de salmones en sistema RAS (Recirculating Aquaculture System), es decir, a través de criaderos en tierra, no con jaulas en el mar como usualmente vemos internacionalmente en criaderos de salmones”. Además, remarcó que el objetivo es “preservar el entorno, mantener el ecosistema marino”.
El emprendimiento está proyectado para desarrollarse en un predio de la Zona Franca al norte de Caleta Córdova, un área estratégica para el crecimiento industrial. Allí se instalarán módulos escalables que permitirán aumentar progresivamente la producción hasta alcanzar el volumen previsto.
En términos económicos, el proyecto se presenta como una alternativa concreta de diversificación productiva para la región, tradicionalmente vinculada a la actividad petrolera. La producción de salmón en tierra podría generar impacto tecnológico, empleo calificado y nuevas cadenas de valor, además de posicionar a la zona en el mapa de la acuicultura sostenible.
Guillermo García destacó la importancia del acompañamiento institucional para avanzar en la iniciativa: “tuvimos una respuesta amable, queremos que esta comunicación sea frecuente, sobre todo en lo que tiene que ver con la factibilidad de acceso a la tierra y los servicios vinculados”. En ese sentido, subrayó que el proyecto requiere condiciones de infraestructura para su desarrollo.
El modelo RAS también ofrece ventajas operativas, como mayor control sanitario, uso eficiente del agua y reducción de enfermedades, factores clave para garantizar la calidad del producto y la sustentabilidad del sistema. Esto permite pensar en una producción más previsible y alineada con estándares internacionales.
Desde la empresa remarcaron que la elección de Comodoro Rivadavia responde tanto a factores técnicos como al arraigo local. “Elegimos Comodoro porque somos de acá, entendemos que se puede hacer. Acá hay fuerza cívica, tecnológica y actitud para dar vuelta un poco la forma de producir”, expresó García.

El avance de este tipo de iniciativas refleja una tendencia global hacia sistemas de producción más sostenibles y controlados. En este contexto, la acuicultura en tierra firme aparece como una alternativa innovadora para producir alimentos de alto valor sin comprometer los ecosistemas naturales.
La propuesta, aún en etapa inicial, abre un nuevo escenario para la región patagónica, donde la combinación de tecnología, inversión y recursos locales podría transformar la matriz productiva en los próximos años.