El gobernador de Corrientes, Juan Pablo Valdés, confirmó avances en un proyecto de inversión estimado en USD 2.000 millones para la construcción de una planta de celulosa en el municipio de Ituzaingó, en el noreste provincial, iniciativa que estaría vinculada a una sociedad empresarial relacionada con el Grupo Clarín y que podría convertirse en la mayor inversión privada en la historia de la provincia. La información fue difundida inicialmente por el medio digital El Litoral de Corrientes y ratificada por declaraciones públicas del mandatario provincial en redes sociales.
El emprendimiento, identificado de manera preliminar como Proyecto Ituzaingó y asociado a la firma ARPULP S.A., prevé la instalación de una planta destinada a la industrialización de fibra de pino de alta calidad. Según los datos difundidos por fuentes oficiales y el medio local, el complejo industrial se desarrollaría en el Puerto y Parque Industrial de Ituzaingó, infraestructura inaugurada recientemente y considerada estratégica por el gobierno provincial para atraer capitales del sector forestoindustrial.
Valdés mantuvo una reunión con la CEO de ARPULP S.A., Alejandra Aranda, y su equipo técnico, en el marco de las gestiones para avanzar en el proyecto. Tras el encuentro, el mandatario señaló en sus redes sociales: “Hoy dimos un primer paso muy importante para el desarrollo de nuestra querida provincia”, en referencia al inicio formal de las conversaciones para la instalación del complejo industrial, subrayando el rol de la infraestructura productiva como motor de crecimiento.
De acuerdo con lo informado por El Litoral de Corrientes, el proyecto contempla la creación de aproximadamente 13.000 puestos de trabajo, entre empleos directos e indirectos, lo que implicaría un impacto significativo en la economía local y regional. El informe destaca además que el emprendimiento generaría efectos multiplicadores en sectores como transporte, construcción, gastronomía, comercio y servicios vinculados a la cadena forestoindustrial, con un fuerte impacto en el mercado laboral provincial.

La iniciativa también prevé una producción estimada de fibra larga de pino de alta pureza, un insumo con demanda en mercados internacionales. Según los lineamientos preliminares del proyecto, la capacidad de producción podría alcanzar las 600.000 toneladas anuales, lo que ubicaría a la futura planta entre las de mayor escala en el país dentro del segmento celulósico, con potencial de inserción en cadenas globales de valor.
En el plano económico, el gobierno provincial considera que el emprendimiento podría consolidar a Corrientes como un actor relevante en el comercio exterior del sector forestal, con una facturación estimada cercana a los USD 900 millones anuales. Este punto fue subrayado por el propio Valdés, quien afirmó que el proyecto “es la posibilidad genuina de que Corrientes encabece las exportaciones en el rubro forestal”, destacando el potencial de desarrollo económico estructural.
La administración provincial también vinculó el avance de estas inversiones al desarrollo previo de infraestructura estratégica, como los parques industriales y las obras en el puerto de Ituzaingó. En ese sentido, Valdés sostuvo que la generación de condiciones de logística, energía y seguridad jurídica resulta clave para atraer capitales de gran escala y sostener proyectos de largo plazo vinculados a la industrialización regional.
El contexto nacional también aparece como un factor relevante en la evaluación del proyecto. Desde la implementación del Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), la forestoindustria ha sido uno de los sectores incluidos en el esquema destinado a promover desembolsos de gran magnitud. Sin embargo, hasta el momento no se habían concretado anuncios de inversión de esta escala en el rubro, a diferencia de lo ocurrido en sectores como energía, minería y agroindustria, que concentraron la mayor parte de los proyectos.
El eventual desarrollo de la planta se daría en asociación con otro inversor privado, aún no identificado públicamente, según trascendidos del sector. La operación no fue presentada como un anuncio definitivo, sino como una instancia preliminar de avance y negociación, aunque desde el entorno provincial se indicó que el anuncio formal sería inminente, generando expectativas en el ecosistema empresarial.
En paralelo, el medio El Litoral de Corrientes informó que el proyecto fue presentado como una oportunidad de transformación estructural para la economía provincial, con especial énfasis en la generación de empleo de calidad y la capacitación de recursos humanos locales. En ese sentido, se mencionó la posibilidad de articular programas de formación técnica con instituciones educativas para preparar perfiles laborales vinculados a la operación de una industria de gran escala tecnológica.
El desarrollo de una planta de estas características también implicaría, según los datos difundidos, la consolidación de la cadena forestoindustrial en Corrientes, una de las provincias con mayor superficie forestada del país. La estrategia oficial apunta a agregar valor a la producción primaria mediante la industrialización local de la madera de pino, reduciendo la exportación de materia prima sin procesamiento y fortaleciendo el entramado productivo provincial.
De concretarse la inversión, el proyecto representaría el primer establecimiento de gran escala en el sector celulósico desde la puesta en marcha de la planta de Arauco Argentina en la década del ochenta, según se indicó en la información difundida. Este antecedente es utilizado por el gobierno provincial para dimensionar la magnitud potencial del emprendimiento y su impacto en la estructura productiva nacional.
Por el momento, la iniciativa se encuentra en etapa de evaluación y definición de aspectos técnicos, financieros y logísticos. No obstante, desde el gobierno provincial se insiste en que existen condiciones favorables para su desarrollo, en función de la disponibilidad de recursos forestales, infraestructura portuaria y un marco normativo orientado a la atracción de inversiones de gran escala.
El avance del proyecto en Ituzaingó se inscribe así en una estrategia provincial de atracción de inversiones orientada a fortalecer el perfil productivo, exportador e industrial de Corrientes, con el objetivo de expandir su inserción en mercados internacionales a partir de la transformación local de recursos forestales.