La fintech británica Revolut planea salir a Bolsa recién en 2028, según confirmó su director ejecutivo, Nik Storonsky, quien descartó un debut en el corto plazo y reafirmó la estrategia de fortalecer la compañía antes de cotizar. La decisión, comunicada en declaraciones recogidas por Bloomberg, responde a la necesidad de consolidar la confianza del mercado y elevar su valoración, que podría alcanzar los 100.000 millones de dólares este mismo año mediante una nueva colocación privada.
El anuncio pone fin a las especulaciones sobre una posible oferta pública inicial (IPO) en 2026 o 2027 y confirma que la empresa seguirá financiándose a través de inversores privados. “Faltan dos años”, afirmó Storonsky en un adelanto del podcast The David Rubenstein Show, donde también subrayó la importancia de la confianza en el sector bancario. “Somos un banco, y para un banco, la confianza es fundamental; las empresas que cotizan en Bolsa generan más confianza que las que no lo hacen”, explicó.
La compañía, considerada actualmente la start-up más valiosa de Europa, fue valorada en 75.000 millones de dólares en una operación cerrada en noviembre pasado. Esa cifra representó un salto significativo frente a los 45.000 millones registrados el año anterior. Según la información publicada por Bloomberg, Revolut planea repetir este año una ronda de financiación privada liderada por grandes fondos como Coatue, Greenoaks, Dragoneer y Fidelity, lo que podría elevar su valor hasta los 100.000 millones de dólares.
Este modelo de financiación permite a los inversores existentes —incluidos empleados— obtener liquidez sin recurrir aún al mercado bursátil. Además, ha sido clave para sostener el crecimiento acelerado de la empresa sin asumir las exigencias regulatorias y de transparencia propias de una cotización pública.

En paralelo, Revolut avanza con una estrategia agresiva de expansión internacional. En marzo, la firma solicitó una licencia bancaria en Estados Unidos, un paso clave para operar con mayor autonomía en uno de los mercados financieros más grandes del mundo. Como parte de este proceso, la empresa designó a Cetin Duransoy, exejecutivo de Visa, como responsable de liderar el negocio en ese país.
Obtener esta licencia permitiría a Revolut acceder directamente a los sistemas de pago de la Reserva Federal, aceptar depósitos asegurados por el gobierno estadounidense de hasta 250.000 dólares por cliente y ampliar su oferta con préstamos personales y tarjetas de crédito. El objetivo interno es completar el proceso en un plazo aproximado de cuatro meses, según indicó Storonsky.
El CEO también destacó que el contexto regulatorio actual facilita este avance. “Obviamente, ahora es mucho más fácil para nosotros, con la nueva administración”, señaló en el mismo espacio. A esto se suma la reciente obtención de una licencia bancaria en el Reino Unido, lo que refuerza su posicionamiento como entidad financiera global.
En términos financieros, Revolut atraviesa uno de sus mejores momentos. La empresa registró un beneficio récord de 1.700 millones de libras antes de impuestos durante el último año, lo que representa un crecimiento del 57% interanual. Este desempeño estuvo impulsado, en gran medida, por la expansión del negocio crediticio, especialmente en el segmento de créditos al consumo, donde duplicó el volumen de préstamos.
Actualmente, la plataforma supera los 70 millones de clientes en todo el mundo, una cifra que la ubica por encima de varios bancos tradicionales europeos en términos de usuarios. Sin embargo, sus niveles de depósitos e ingresos por cliente continúan siendo inferiores en comparación con las entidades bancarias convencionales.
En España, Revolut ya cuenta con más de seis millones de clientes, consolidando su presencia en uno de los mercados clave de Europa. A medida que amplía su oferta de productos y servicios financieros, la compañía intensifica la competencia con la banca tradicional, apoyada en un modelo 100% digital y sin sucursales físicas.
Con la mirada puesta en 2028, Revolut apuesta por seguir creciendo, aumentar su valor de mercado y consolidar su reputación internacional antes de dar el salto definitivo a los mercados públicos.