El mercado de autos premium en Argentina podría encadenar cuatro años consecutivos de crecimiento por primera vez en casi dos décadas, según afirmó Conrado Wittstatt, gerente general de Audi Argentina, durante una entrevista realizada en el marco del lanzamiento del nuevo S5 Avant. La proyección, basada en el desempeño del primer trimestre de 2026 y en recientes cambios económicos, anticipa un escenario de consolidación para el segmento de alta gama, históricamente afectado por restricciones e inestabilidad.
Desde la filial local de la automotriz alemana destacaron que el inicio del año mostró señales positivas en materia de patentamientos, con una mejora respecto del mismo período del año anterior. “Si no ocurre ningún imprevisto, estamos frente a un ciclo de crecimiento que podría extenderse durante varios años”, explicó Wittstatt, al analizar la evolución del sector premium en el país.
El ejecutivo subrayó que uno de los factores centrales detrás de esta tendencia es la normalización de variables macroeconómicas, junto con la eliminación de restricciones que impactaban especialmente en las marcas de alta gama. En ese sentido, mencionó la quita de los Impuestos Internos, un tributo que durante años encareció fuertemente los vehículos premium y limitó su competitividad.
Según explicó, la eliminación de estos impuestos —que se concretó en dos etapas— permitió a las automotrices recuperar previsibilidad y ampliar su oferta. “Hoy tenemos un panorama más claro para incorporar modelos, incluso de nicho, que fortalecen el posicionamiento de la marca y acompañan a los vehículos de mayor volumen”, señaló.
Durante 2025 y lo que va de 2026, Audi reforzó su portfolio en Argentina con lanzamientos clave como el A5, Q5 y Q3, modelos que concentran gran parte de la demanda dentro del segmento. Estos movimientos, sostuvo Wittstatt, generan un efecto dinamizador en el mercado: “Un modelo nuevo despierta interés, especialmente entre los clientes actuales, que ven una oportunidad para renovar su vehículo”.
La estrategia comercial de la compañía combina volumen y posicionamiento. A los modelos más vendidos se suman propuestas de nicho, como el recientemente presentado S5 Avant, que cumplen un rol aspiracional dentro de la marca. “No son vehículos que busquen volumen, sino que representan lo que Audi es capaz de hacer. Son una declaración de identidad”, afirmó.

Para 2026, Audi Argentina proyecta superar las 3.000 unidades patentadas, un volumen significativamente superior al registrado en años recientes, cuando el mercado premium llegó a operar por debajo de las 1.000 unidades anuales. Aun así, la cifra se encuentra lejos del récord histórico alcanzado en 2013, cuando la marca vendió cerca de 7.500 vehículos en el país.
Wittstatt relativizó ese antecedente al considerar que se trató de un contexto “atípico”, marcado por distorsiones económicas como alta inflación y restricciones cambiarias. En cambio, el escenario actual —sin impuestos distorsivos y con mayor apertura— permite proyectar un crecimiento más sostenido, aunque sin alcanzar aún aquellos niveles excepcionales.
“El mercado premium en Argentina ha sido históricamente muy volátil, con subas y bajas abruptas. Nuestro objetivo es mantener consistencia en el tiempo y adaptarnos a cada contexto”, explicó el ejecutivo. En esa línea, destacó la trayectoria de la marca en el país, con casi 30 años de presencia y una red de concesionarios consolidada.
Otro factor clave es el peso del negocio de posventa, que aporta estabilidad incluso en períodos de menor actividad. “El parque circulante y la red de servicios son fundamentales para sostener la operación y proyectar a futuro”, agregó.
Aunque el mercado automotor en su conjunto enfrenta señales mixtas, Audi considera que el segmento premium transita una dinámica diferente. Según Wittstatt, el primer trimestre ya evidenció un crecimiento significativo y se espera que esta tendencia se profundice en los próximos meses.
“Es probable que hacia fin de año el mercado general crezca moderadamente, mientras que el premium lo haga a un ritmo mucho mayor”, indicó. La explicación radica en la liberación de restricciones específicas que afectaban a este segmento, lo que permite una recuperación más rápida.
En cuanto a la estrategia comercial, la compañía aseguró que no prioriza el market share como objetivo principal, sino que busca maximizar oportunidades y cubrir la mayor cantidad de nichos posibles dentro del segmento premium. Esto se traduce en una ampliación constante de la gama de modelos y versiones disponibles.

Uno de los puntos clave del análisis de Wittstatt fue la evolución de los vehículos eléctricos, cuyo crecimiento global mostró una desaceleración en los últimos años. El ejecutivo reconoció esta tendencia, aunque aclaró que se trata de un fenómeno transitorio.
“El impulso inicial de los autos eléctricos se frenó por factores externos a la industria, pero la tecnología sigue avanzando”, sostuvo. En mercados como Europa, agregó, la electrificación ya retomó una senda de crecimiento, con una participación que incluso supera a los vehículos diésel.
Para Audi, el futuro sigue siendo eléctrico, aunque con un proceso gradual y adaptado a las particularidades de cada mercado. En el caso argentino, uno de los principales desafíos es la infraestructura, todavía insuficiente para sostener una adopción masiva.
“Es un mercado que viene rezagado, pero el consumidor argentino de alta gama siempre busca innovación. Tarde o temprano, la demanda va a aparecer”, anticipó.
Mientras tanto, la marca apuesta a una estrategia de convivencia tecnológica, que incluye motores de combustión, sistemas híbridos, híbridos enchufables (plug-in) y vehículos 100% eléctricos. Esta diversidad permite adaptarse a las condiciones locales y responder a diferentes perfiles de clientes.
En ese marco, Wittstatt confirmó que Audi evalúa incorporar modelos plug-in hybrid en Argentina, posiblemente a partir de 2027, como una etapa intermedia hacia la electrificación total.
Otro de los ejes estratégicos de la marca es su ingreso a la Fórmula 1, una decisión que, según Wittstatt, tendrá impacto tanto en el desarrollo tecnológico como en el posicionamiento global.
“La Fórmula 1 es hoy una de las plataformas de mayor alcance global, especialmente entre los jóvenes. Nos permite acercarnos a nuevas audiencias y fortalecer la imagen de marca”, explicó.
Si bien los resultados comerciales no serán inmediatos, la compañía confía en que la participación en la categoría generará beneficios a mediano y largo plazo, tanto en innovación como en reconocimiento.
El panorama que describe Audi Argentina combina optimismo moderado con una mirada estratégica de largo plazo. La combinación de factores macroeconómicos más estables, menor presión impositiva y renovación de la oferta posiciona al segmento premium en una etapa de crecimiento sostenido que podría marcar un punto de inflexión, tal como consignó el medio El Economista.
Aunque persisten desafíos —como la volatilidad económica y la falta de infraestructura para nuevas tecnologías—, el sector muestra señales de recuperación tras años de contracción.
“Hay muchas variables en juego y es difícil prever hasta dónde puede crecer el mercado, pero estamos convencidos de que hay potencial y trabajamos para aprovecharlo”, concluyó Wittstatt.