El ministro de Producción y Ambiente de Formosa, Lucas Rodríguez, destacó el trabajo articulado con la comunidad rural tras el segundo remate de invernada realizado en Laguna Blanca, donde más de 60 productores comercializaron unas 850 cabezas de ganado, en una iniciativa impulsada junto al Instituto PAIPPA.
El evento se desarrolló en el predio de la Asociación Civil de Productores Agropecuarios de la Región Norte y consolidó un esquema que busca mejorar la comercialización ganadera, garantizando precios considerados justos y condiciones más equitativas para pequeños y medianos productores.
Rodríguez subrayó la importancia del remate en un contexto marcado por la caída del consumo interno de carne. “Esta acción del Gobierno provincial les permite a los productores poder formalizarse individualmente para que puedan facturar, ser parte de una asociación y, a partir de ahí, tener la iniciativa propia de participar en este tipo de remates”, explicó.
El funcionario también advirtió sobre la situación del mercado cárnico a nivel nacional y señaló que el consumo por habitante se encuentra en niveles históricamente bajos. Según detalló, el promedio actual ronda los 43 kilos por persona, lejos de los cerca de 70 kilos que históricamente caracterizaron al país.

En ese escenario, el esquema de remates aparece como una herramienta para ordenar la cadena de la carne y brindar previsibilidad al sector. “Darles previsibilidad a los productores para que en cierta fecha puedan tener la oportunidad de comercializar sus animales permite ordenar la cadena de la carne en Formosa”, sostuvo Rodríguez.
El modelo impulsado por el gobierno provincial se basa en la articulación entre organismos estatales y asociaciones rurales, con el objetivo de fortalecer la producción local y generar condiciones de mercado más transparentes. La participación de más de 60 productores en esta instancia refleja una creciente adopción del sistema.
Además del impacto comercial, la iniciativa promueve la formalización de los productores, facilitando su acceso a herramientas financieras y administrativas. Este punto resulta clave para integrar a pequeños actores a circuitos más amplios de comercialización.
Desde el Gobierno provincial anticiparon que el programa tendrá continuidad con nuevos remates en el interior, en el marco de una planificación anual que apunta a sostener la actividad y ampliar la participación.

El desarrollo de estos espacios también busca consolidar una red productiva local, donde la comercialización directa y organizada permita mejorar los ingresos de los productores y dinamizar la economía regional.
Con este tipo de acciones, Formosa refuerza su estrategia de acompañamiento al sector agropecuario, en un contexto donde la estabilidad de precios y la previsibilidad son factores centrales para el desarrollo de la actividad ganadera.