El Gobierno de Córdoba implementó una nueva normativa que simplifica el cambio de domicilio de establecimientos alimenticios registrados, permitiendo a las empresas mantener sus números de RNE y RNPA, reducir costos y asegurar la continuidad operativa sin interrumpir la producción ni la comercialización.
La medida, impulsada por la Dirección General de la Industria Alimenticia, apunta a optimizar procesos administrativos y responder a demandas del sector productivo, en especial de las industrias que deben relocalizarse sin perder trazabilidad ni historial registral.
El principal cambio establece que las empresas que mantengan la misma razón social, CUIT y titularidad no deberán tramitar nuevos registros sanitarios al cambiar de domicilio. Esto evita gestiones redundantes y acelera los tiempos administrativos.
Además, la resolución permite sostener la continuidad productiva, ya que elimina interrupciones vinculadas a la obtención de nuevos registros. En términos económicos, también implica un ahorro significativo al evitar la reimpresión de etiquetas, envases y materiales comerciales asociados a los productos.
El trámite se gestionará de manera digital a través de la plataforma Ciudadano Digital (CiDi), bajo la modalidad de renovación de RNE. Este mecanismo refuerza la digitalización del Estado y facilita el acceso para las empresas, reduciendo tiempos y burocracia.
La iniciativa surgió a partir de un pedido del sector privado, en particular de la Asociación de Industriales de la Alimentación de Córdoba, y se enmarca en una estrategia más amplia de modernización y competitividad industrial.
Pese a la simplificación administrativa, el Gobierno provincial aclaró que la medida no reduce los controles sanitarios. Antes de aprobar el cambio de domicilio, se realizará una auditoría obligatoria en las nuevas instalaciones para verificar el cumplimiento de las Buenas Prácticas de Manufactura (BPM).
Este punto busca garantizar que la flexibilización de trámites no afecte la seguridad alimentaria ni la calidad de los productos, manteniendo los estándares exigidos a nivel nacional.
En términos estructurales, la resolución consolida un modelo de gestión basado en tres ejes: eficiencia administrativa, reducción de costos y control sanitario riguroso. La combinación de estos factores busca mejorar el entorno para la producción y fortalecer el desarrollo del sector alimenticio.
El impacto esperado incluye mayor dinamismo en la relocalización de empresas, mejores condiciones para la inversión y una reducción de barreras operativas. En un contexto donde la competitividad depende cada vez más de la eficiencia, la medida posiciona a Córdoba como una provincia que avanza en la simplificación regulatoria sin resignar calidad.
De esta manera, el Gobierno provincial busca acompañar el crecimiento de la industria alimenticia, promoviendo un esquema más ágil, previsible y alineado con las necesidades actuales del sector productivo.