El gobierno de Neuquén, junto a las principales empresas del sector hidrocarburífero, avanzó en la implementación de un esquema de financiamiento público-privado destinado a ejecutar obras viales estratégicas en la zona de influencia de Vaca Muerta, con el objetivo de mejorar la competitividad, reducir costos logísticos y acompañar el crecimiento de la actividad energética. La iniciativa fue presentada por el gobernador Rolando Figueroa durante una reunión de la Mesa de Competitividad, en la que se formalizó una adenda al memorándum de entendimiento que establece los mecanismos del nuevo modelo.
El proyecto, considerado inédito a nivel nacional, contempla la creación de un fideicomiso financiado por empresas hidrocarburíferas que permitirá acelerar la ejecución de infraestructura vial crítica en una de las principales regiones productivas del país. Según explicaron desde la administración provincial, el esquema busca responder a la creciente demanda de conectividad y transporte derivada del desarrollo intensivo de los recursos no convencionales.
“El fideicomiso creado por las empresas para financiar estas obras es un ejemplo a nivel nacional. Es la primera vez en la historia que se hace esto y puede ser replicado por el resto de las provincias”, afirmó Figueroa durante el encuentro con representantes del sector privado.

El acuerdo establece que las compañías petroleras participen activamente en el financiamiento de obras que resultan esenciales para sostener el ritmo de crecimiento de Vaca Muerta. Este enfoque apunta a articular esfuerzos entre el sector público y privado, permitiendo mayor previsibilidad en la planificación de inversiones y reduciendo los tiempos de ejecución de proyectos.
“Trabajando en equipo entre el sector público y privado, estamos acelerando el cambio en la provincia. Para llevar nuestra energía al mundo debemos ser competitivos, y eso implica trabajar como un solo equipo”, agregó el mandatario provincial.
Entre las empresas que integran el fideicomiso se encuentran Chevron, Pampa Energía, Pan American Energy, Phoenix Global Resources, Pluspetrol, Shell, Total Austral, Vista Energy e YPF, a las que recientemente se sumaron Geopark y Harbour Energy, consolidando así una amplia base de participación del sector.
El plan de infraestructura incluye una serie de obras consideradas prioritarias para mejorar la circulación en áreas de alta actividad productiva. Entre ellas se destacan la pavimentación de la Ruta Provincial 8, en el tramo que conecta con la Ruta 6 hasta el denominado camino de la Tortuga, así como la pavimentación y repavimentación de la Ruta Provincial 51, en la zona de Mari Menuco.
También forman parte del proyecto la repavimentación de la Ruta Provincial 8 entre las rutas 51 y 7, la construcción de una nueva intersección entre las rutas 7 y 8, y la mejora de la Ruta Provincial 7 en el tramo que une el límite con Río Negro y su conexión con la Ruta 8.
Estas obras buscan optimizar la logística del sector energético, reducir los tiempos de traslado de insumos y personal, y disminuir los riesgos viales en corredores altamente transitados por la actividad petrolera.
El desarrollo de este esquema se inscribe en una estrategia de largo plazo con horizonte en 2030, orientada a consolidar a Vaca Muerta como un polo energético competitivo a nivel internacional. La mejora en la infraestructura vial es considerada un factor clave para reducir costos operativos y aumentar la eficiencia del sector, en un contexto global donde la competitividad es determinante para atraer inversiones.
Desde el gobierno neuquino destacaron que el modelo permite adelantar obras que, bajo esquemas tradicionales de financiamiento público, demandarían más tiempo, y subrayaron el carácter colaborativo del fideicomiso como herramienta para dinamizar la economía regional.
“Estamos modificando totalmente el mapa de rutas neuquino. De una provincia que contaba con 1.150 kilómetros de pavimento, ya estamos repavimentando este año 600 y ejecutando 850 kilómetros de pavimento nuevo en todo el territorio”, aseguró Figueroa.

El esquema impulsado en Neuquén podría convertirse en un caso testigo para otras jurisdicciones del país, especialmente aquellas con fuerte presencia de industrias extractivas o productivas que requieren infraestructura intensiva. La participación directa del sector privado en el financiamiento de obras públicas representa un cambio significativo en la forma de abordar el desarrollo territorial.
Analistas del sector energético consideran que este tipo de iniciativas puede contribuir a destrabar cuellos de botella históricos en infraestructura, uno de los principales desafíos para el crecimiento sostenido de la producción en Vaca Muerta.
Además, el modelo se alinea con tendencias internacionales que promueven la colaboración público-privada como mecanismo para acelerar inversiones en infraestructura crítica, especialmente en contextos de restricción fiscal.
La mejora de la red vial no solo impacta en la actividad hidrocarburífera, sino que también tiene efectos positivos sobre el conjunto de la economía regional. Una mayor conectividad facilita el desarrollo de otras actividades productivas, mejora el acceso a servicios y fortalece la integración territorial.
En este sentido, el plan de obras impulsado por Neuquén busca generar un efecto multiplicador que trascienda al sector energético, contribuyendo al crecimiento económico y a la generación de empleo en la provincia. Según consignó La Nación, el nuevo esquema de financiamiento mixto se posiciona como una herramienta clave para acelerar inversiones y mejorar la competitividad del sector energético argentino.