El emprendimiento patagónico de Nazareno Claro y Guillermina Jousset, radicado en El Bolsón, fue distinguido en 2025 en el certamen Argentina Spirit Awards realizado en Mendoza, donde su fernet Desiderio obtuvo la Gran Medalla de Oro y su vermut Piuke logró Medalla de Plata, un reconocimiento relevante por tratarse de una competencia de alto nivel con evaluación a ciegas y estándares internacionales.
El premio al fernet se otorgó tras superar los 96 puntos sobre 100, lo que lo posiciona entre los productos más destacados del evento. La distinción cobra especial importancia al tratarse de un emprendimiento artesanal originado en la Comarca Andina, una región que no suele ser tradicionalmente asociada con la producción de este tipo de bebidas.
Según publicó el medio que difundió la historia, los creadores se enteraron del reconocimiento de manera inesperada. “En ese momento estaba cortando el pasto en mi casa, y un colega que estaba en Mendoza me manda una foto del galardón del Gran Medalla de Oro del fernet y del Medalla de Plata de Vermut Bianco… yo me entero por las salutaciones un día después. Fue sorprendente. No tomé la dimensión de lo que significaba”, relató Nazareno Claro.
El origen de estas bebidas está vinculado a una historia personal atravesada por tradiciones familiares, la cultura italiana y la vida en la Patagonia. Claro, quien llegó a El Bolsón en su adolescencia, conoció años después a Guillermina Jousset, con quien comparte no solo la vida sino también el proyecto productivo.
Ambos, además, tienen perfiles complementarios: ella es especialista en blends de té y él cuenta con formación en diseño y una base agropecuaria. La combinación de saberes y el interés por la elaboración artesanal marcaron el inicio del camino.
Según la información publicada, el proyecto tomó impulso durante la pandemia, cuando la pareja decidió experimentar con botánicos disponibles en su entorno. “No teníamos mucho que hacer y teníamos un montón de botánicos de Guille en la botica y, con tiempo y ganas de aprender, y con experiencia en la manufactura de alimentos nos pusimos a hacer un vermut”, explicó Claro.
El primer producto fue el vermut, inspirado en recetas tradicionales y en la figura del abuelo inmigrante. Con el tiempo, esa búsqueda derivó en una propuesta con identidad propia, basada en ingredientes locales y una impronta patagónica.
Uno de los rasgos distintivos de los productos Piuke y Desiderio es el uso de botánicos del bosque andino patagónico, que aportan características únicas a las bebidas. Entre los ingredientes se destacan la rosa mosqueta, melisa, menta, flores de sauco, eucalipto y ajenjo silvestre, entre otros.
“El ajenjo, que es el alma del vermut, el que utilizamos está rustificado acá en los cerros, es decir, crece de modo silvestre, y al ser un lugar tan intenso tiene una rusticidad que es tremenda”, explicó Claro sobre uno de los componentes clave.
En el caso del fernet, la receta incorpora ingredientes como diente de león, enebro, romero y alcachofa, combinando especies recolectadas en el entorno natural con otras de origen comercial.
Las bebidas se elaboran con entre 15 y 20 botánicos, lo que refleja un proceso complejo y orientado a lograr perfiles aromáticos diferenciados. Actualmente, la producción alcanza hasta 2000 litros mensuales, en una escala aún artesanal pero en crecimiento.

El reconocimiento en el Argentina Spirit Awards marca un punto de inflexión para el emprendimiento, que ya cuenta con habilitación nacional para comercializar sus productos en todo el país. Este paso les permitió ampliar su presencia en ferias y puntos de venta, incluyendo espacios gastronómicos en Buenos Aires.
La marca Piuke, cuyo nombre significa “corazón” en lengua mapuche, ya es el vermut de referencia en una vermutería de la ciudad de Buenos Aires, y sus creadores proyectan expandirse a nuevos mercados.
Además, planean continuar desarrollando la producción con la construcción de su propia destilería, un objetivo que forma parte de su estrategia de crecimiento.
El desarrollo también se inserta en un fenómeno más amplio vinculado al auge de los aperitivos artesanales en Argentina. En ese contexto, los emprendedores destacan la importancia de la colaboración dentro del sector.
“Nosotros nos tenemos que juntar, porque hay mucha más plaza para instruir sobre el aperitivo, que competencia”, sostuvo Claro, al tiempo que planteó la posibilidad de impulsar una ruta del vermut en la provincia de Río Negro junto a otros productores.
El caso de Piuke y Desiderio refleja una tendencia creciente hacia productos con identidad regional, trazabilidad y valor agregado, en línea con las demandas de consumidores que buscan experiencias diferenciadas.
La combinación de tradición, innovación y recursos naturales aparece como un eje central en este tipo de emprendimientos, que logran posicionarse incluso en mercados competitivos.
El éxito alcanzado en el certamen internacional demuestra que propuestas surgidas fuera de los polos productivos tradicionales pueden alcanzar estándares de excelencia y reconocimiento.
En un contexto donde el agregado de valor en origen se vuelve estratégico, experiencias como esta muestran el potencial de las economías regionales para generar productos de calidad y proyección internacional.
El desafío hacia adelante será consolidar ese crecimiento, sostener los estándares alcanzados y ampliar la escala productiva sin perder la identidad que dio origen al proyecto.