La Cámara de Servicios Mineros (CASEMI) atraviesa uno de los momentos de mayor crecimiento desde su creación en 2005, impulsada por las expectativas que genera el avance de los proyectos mineros en San Juan. En el marco de la Expo San Juan Minera, las autoridades de la entidad confirmaron que ya cuentan con 300 empresas asociadas y más de 50 solicitudes de incorporación de firmas interesadas en integrarse al ecosistema proveedor de la actividad extractiva. El fenómeno refleja el impacto que tiene el nuevo escenario de inversiones mineras y la creciente demanda de bienes y servicios vinculados al sector.
Durante la feria minera que se desarrolla en San Juan, el presidente de CASEMI, Juan Pablo Delgado, junto al secretario Eduardo Caputo y el vocal Daniel Cárcamo, analizaron el presente de los proveedores locales y las oportunidades que se abren a partir del crecimiento de la minería metalífera en la provincia.
Según explicaron, el interés empresario creció de forma sostenida en los últimos años debido al avance de proyectos de cobre, oro y plata que podrían transformar a San Juan en uno de los principales polos mineros de América Latina. “Las expectativas que venimos construyendo desde hace años hoy se ven más cercanas y palpables”, sostuvo Cárcamo al describir el escenario actual del sector.

Uno de los datos que más refleja la expansión de la actividad es el crecimiento institucional de CASEMI. Delgado explicó que cuando asumió la presidencia de la entidad había alrededor de 70 socios y actualmente la cifra alcanza los 300. Además, indicó que continúan llegando pedidos de incorporación de nuevas firmas interesadas en participar del desarrollo minero.
El dirigente remarcó que la Cámara mantiene una política de “puertas abiertas” y busca generar espacios de integración para empresas de distintos rubros. La demanda proviene tanto de compañías ya vinculadas a la minería como de emprendedores y pymes que observan una oportunidad de crecimiento a partir de las futuras inversiones.
En ese contexto, Caputo destacó la importancia de eventos como la Expo San Juan Minera para fortalecer los vínculos comerciales y visibilizar la capacidad de los proveedores locales. Según señaló, estos encuentros permiten que las empresas presenten sus servicios y entren en contacto con potenciales clientes y operadores internacionales.
La expansión de CASEMI también responde a la necesidad de fortalecer el entramado productivo local ante el volumen de inversiones proyectadas. En la entidad consideran que el desafío ya no pasa únicamente por contar con empresas proveedoras, sino por ampliar escalas productivas y consolidar alianzas estratégicas que permitan responder a la demanda futura.
Las autoridades de CASEMI también se refirieron al escenario regulatorio nacional y al impacto del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). Delgado afirmó que el sector necesitaba un marco normativo más competitivo para atraer capitales internacionales y competir con otros países mineros como Chile, Australia y Canadá.
El dirigente sostuvo que la minería requería previsibilidad jurídica y reglas claras para consolidar proyectos de gran escala. En ese sentido, aseguró que el RIGI aportó herramientas para mejorar la competitividad argentina y generar condiciones favorables para nuevas inversiones.
Además, consideró que la legislación minera permitió fortalecer el rol de las provincias en la administración de sus recursos naturales, aspecto que definió como clave para el desarrollo de la actividad. Desde CASEMI aseguran que seguirán impulsando medidas orientadas a facilitar inversiones y promover el crecimiento del entramado productivo local.

Otro de los ejes abordados por la entidad fue la relación entre el sector privado y el Estado provincial. Delgado explicó que CASEMI mantiene un diálogo permanente con funcionarios de las áreas de Minería y Producción para canalizar inquietudes y coordinar acciones vinculadas al desarrollo del sector.
Según indicó, la Cámara funciona como un espacio de articulación entre proveedores, empresas operadoras y Gobierno. Esa dinámica, afirmó, permite detectar necesidades, analizar problemas y generar herramientas para mejorar la competitividad de las firmas sanjuaninas.
En relación con la denominada Ley de Proveedores Mineros, Delgado señaló que el objetivo debe ser alcanzar una norma consensuada entre todos los actores involucrados para evitar conflictos judiciales o dificultades en su implementación. A su entender, la legislación debe brindar transparencia y generar oportunidades para proveedores locales sin limitar la llegada de inversiones externas.
El presidente de CASEMI remarcó que el desafío consiste en reconocer y fortalecer al proveedor sanjuanino, aunque sin cerrar la puerta a alianzas con compañías nacionales e internacionales. “Ser de San Juan no nos da exclusividad, pero sí un privilegio”, expresó durante la entrevista.
Dentro del proceso de expansión que atraviesa la Cámara, las autoridades también destacaron el creciente protagonismo de jóvenes empresarios y emprendedores. Delgado aseguró que las nuevas generaciones muestran una mayor predisposición a asociarse, generar alianzas y desarrollar proyectos conjuntos.
Según explicó, existe un cambio cultural dentro del ecosistema empresarial minero, donde los jóvenes tienen menos prejuicios para trabajar de forma colaborativa y aportar ideas innovadoras. Desde CASEMI consideran que fomentar esa participación será fundamental para garantizar el recambio dirigencial y el crecimiento del sector en el largo plazo.
El dirigente sostuvo que la Cámara busca generar espacios específicos para nuevos emprendedores y empresas emergentes, con el objetivo de potenciar su inserción en la cadena de valor minera. También señaló que existe un fuerte interés de pequeños empresarios que ven en la minería una posibilidad concreta de expansión económica.
Otro de los desafíos identificados por CASEMI es el acceso al financiamiento. Delgado reconoció que muchas empresas locales deberán aumentar capacidad operativa e invertir para responder al volumen de demanda que generarán los proyectos mineros en cartera.
Frente a esa situación, planteó la necesidad de explorar alternativas más allá del sistema financiero tradicional, incluyendo herramientas bursátiles y fondos comunes de inversión. Según explicó, la Cámara trabaja en la generación de instrumentos que permitan facilitar recursos para sus asociados.
Las autoridades coincidieron en que San Juan cuenta con experiencia y conocimiento acumulado tras dos décadas de actividad minera sostenida, aunque advirtieron que será necesario ampliar escalas y fortalecer capacidades para afrontar una nueva etapa de crecimiento.
En ese sentido, Delgado remarcó que ningún actor podrá responder de manera aislada a los desafíos que plantea el desarrollo minero. Por ello, insistió en la importancia de impulsar asociaciones estratégicas y consolidar un esquema de trabajo conjunto entre empresas, Estado y operadores internacionales.
La actualidad de CASEMI refleja el proceso de transformación que atraviesa la minería argentina y el fuerte impacto que ya tiene sobre el entramado empresarial sanjuanino. Según publicó Diario de Cuyo, la entidad considera que el crecimiento del sector abre una oportunidad histórica para consolidar proveedores locales, generar empleo y posicionar a San Juan como uno de los principales centros mineros del país.